Hasta ahorita, Comandante

Pueblo venezolano saludó al presidente Chávez en las puertas de Miraflores, de donde este viernes salió hacia el aeropuerto de Maiquetía rumbo a La Habana, donde se le intervendrá quirúrgicamente

Autor:

René Tamayo León

CARACAS.—Los tiempos son únicos y diversos en Nuestra América. Mientras en Cuba «ahorita» es un ratico después, en Venezuela y la mayoría de los países continentales ribereños con el Caribe —frontera que llega para los latinos hasta el río Bravo— ahorita es «en este momento».

«Hasta ahorita, Comandante», fue uno de los carteles levantados por los caraqueños que, por centenares, acudieron a saludar a las puerta de Miraflores y las callejuelas aledañas, al presidente Hugo Chávez, desde donde este inició su viaje hacia el aeropuerto de Maiquetía rumbo a La Habana.

En la capital cubana, el líder bolivariano será intervenido quirúrgicamente de una lesión en el área donde hace unos ocho meses se le detectó y extirpó un tumor cancerígeno.
Voy para La Habana con el espíritu fortalecido por tanto amor de pueblo, dijo el estadista a la multitud.

«Pronto nos pondremos al frente para la batalla del 7 de octubre (jornada de elecciones presidenciales), porque ahora más que nunca estamos obligados a vencer y triunfar para garantizar la paz de Venezuela», agregó.

«Con cáncer o sin cáncer, nada ni nadie podrá evitar la victoria patriótica del 7 de octubre de 2012», añadió el mandatario, quién instó a «todo el pueblo a seguir impulsando la unidad».

Antes de partir hacia la isla caribeña, el Jefe de Estado encabezó una rueda de negociaciones con una delegación china, en la que se rubricaron importantes acuerdos para el desarrollo económico y social de la República Bolivariana de Venezuela.

Al final del encuentro con los representantes asiáticos afirmó —según transmisiones de Venezolana de Televisión—: «Lo que más debemos cuidar, no es ni siquiera lo que hemos hecho, que es bastante, lo más que debemos cuidar es el futuro.

«Debemos cuidar el camino al desarrollo integral de todo el país, lo cual dará paz social y felicidad humana», agregó.

 


El jueves en la tarde noche, Rosa Virginia abrazaba a su padre Hugo Chávez en el saludo que le ofreció a este una representación del Gran Polo Patriótico en el teatro Teresa Carreño.

Y al filo del mediodía de este viernes, su hija más pequeña, Rosa Inés, lo acompañaba a la salida del Palacio de Miraflores, desde donde el mandatario emprendía su viaje a La Habana para someterse a una nueva intervención quirúrgica.


En las calles aledañas a la sede del Gobierno, miles de venezolanos acompañaron al líder bolivariano, portando carteles, consignas e íconos que revelaban el abrumador apoyo del pueblo al estadista.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.