Chávez sale por el oriente

El candidato bolivariano para las elecciones presidenciales del 7 de octubre fue arropado por más de cien mil personas en el estado de Anzoátegui. El mandatario continuará su primera gira proselitista por el interior del país en Barquisimeto, estado de Lara, el sábado. Consejo Nacional Electoral reitera rechazo a actos de violencia durante la campaña

Autor:

René Tamayo León

CARACAS.— No menos de 200 000 personas se congregaron en la tarde-noche de este jueves durante la caravana y concentración del candidato bolivariano Hugo Chávez Frías en su primer acto proselitista en el interior del país, con vistas a las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre (7-O).

El Jefe de Estado demoró en recorrer casi hora y media los tres kilómetros que separan a la avenida Juan de Urpin, la intercomunal Jorge Rodríguez y el parque Andrés Bello, donde arengó a las fuerzas revolucionarias.

Pese a un día extremadamente lluvioso en el oriente, nadie abandonó sus puestos para escuchar al hombre bautizado como el Candidato de la Patria, quien también disfrutó de los chaparrones y chinchineo de una lluvia pertinaz que lo golpeaba en el rostro durante el trayecto y que secaba con pañuelos rojos lanzados desde las multitudes.

Siempre dado a las remembranzas y los lazos íntimos, el ya legendario comandante, recordó que apenas graduado, y destinado en misión a Anzoátegui, juramentó allí a menos de media docena de reclutas que fundaron, con él a la cabeza, el Ejército Bolivariano de Liberación del Pueblo de Venezuela.

Fue allí entonces —se interpretó— donde la utopía tomó cuerpo para reivindicar esa ansia libertaria —intrínseca— de este país pionero en libertad e hidalguía; la que luego fraguó con la rebelión del 4 de febrero de 1992 —comandada por él—; fecundó en los años de presidio; y finalmente cristalizó con su triunfo electoral de diciembre de 1998.

Desde entonces y hasta hoy —no pasó por alto—, el actual mandatario y las fuerzas bolivarianas han salido ganadoras en todas las elecciones realizadas aquí, excepto la reforma constitucional del 2 de diciembre de 2007.

Entonces las nuevas leyes que promovía el bolivarialismo y que significaban una mayor radicalidad del proceso, perdió por 50,7 por ciento de votantes que marcaron NO; mientras el 49,29 por ciento dijo SÍ.

El estadista recuerda siempre este acto comicial para señalar la rectitud y apego al dictado del árbitro electoral, que caracteriza a la revolución que lidera.

Se cuenta que a pesar de aquella diferencia de photofinish, y a que sus asesores le sugirieron esperar por las boletas desde el exterior, el Jefe de Estado salió de inmediato a reconocer el triunfo del NO, a pesar del mínimo margen.

Aquel fue un referéndum que —de haber sido afirmativo— hubiera enrumbado al proceso por un camino de mayor solidez, bonanza y beneficios, tanto en lo económico, lo social, lo cultural como en lo ético, para todos, incluido al espectro político que lo adversa.

Y este no es pequeño.

Se estima que en las elecciones del 7-O: más de 4 000 000 de votantes nieguen la continuidad de su mandato (según el criterio de expertos, y el mío propio, hasta pudieran llegar a cinco millones —o más); no obstante, el líder revolucionario parece tener asegurado más de nueve millones de votos, aunque la meta revolucionaria es lograr diez millones —lo cual, según también criterios, incluido el mío, es muy probable.

CNE promueve campaña tranquila

En el capítulo electoral de este jueves 12 de julio, también el candidato derechista, Henrique Capriles Radonski, mantuvo una activa jornada proselitista en la región llanera.

Estuvo en el estado de Cojedes, en cuya ciudad capital, San Carlos, reunió a miles de simpatizantes —buena parte de los cuales, se especula, fue pagado.

El principal litigante del primer sillón de la nación (no se puede olvidar que otros cinco ciudadanos también están en la disputa) siguió un discurso que cada día está más bien elaborado, y que fue transmitido, además, por los medios públicos.

En las últimas horas, el sistema de medios públicos de comunicación está más apegado —casi con disciplina monacal— al dictado del Consejo Nacional Electoral (CNE), quien se ha empeñado en garantizar una liza limpia, tranquila y equitativa.

Los amaneceres no son aquí apacibles

No obstante, y según algunos observadores, esta no será una contienda apacible. A pesar de ello, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, busca generar un clima de tranquilidad en el derrotero hacia los comicios, y demostrar al mundo su limpieza, imparcialidad y buen talante.

Dando muestra del espíritu de equilibrista que ha de corresponder al árbitro, se está poniendo a prueba por estos días, con logros, pero también con disensos hacia su interior.

La institución está demostrando que no se andará con manos tibias, en especial, con respecto a los dos principales candidatos: el revolucionario y mayoritariamente aceptado Hugo Chávez Frías, y el delfín de la derecha local y los poderes hegemónicos neoliberales Henrique Capriles Radonski.

Así las cosas, el consorcio electoral rechazó en pleno cualquier acto de violencia que pudiera generarse en la campaña y también convocó a la firma entre los aspirantes a la presidencia de un acuerdo firme de honor.

Los términos del «duelo» fueron pautados a rubricar para este martes, 17 de julio, en la sede del ente, y en el que los contendientes pudieran comprometerse a reconocer los resultados que emita el poder electoral el 7 de octubre.

Por lo pronto, la lucha en el CNE se está dando hacia el interior. O al menos así pareció este jueves, cuando, ante corresponsales nacionales y extranjeros, el rector Vicente Díaz («estigmatizado» como representante de la opositora Mesa de la Unidad Democrática —que aúpa la candidatura del derechista Capriles Radonski) se desmarcó del acuerdo convocado.

Díaz dijo que no se está tomando en cuenta en este convenio la envestidura del Presidente y el poder de los organismos gubernamentales, con «capacidad» indicó, de impedir una contienda limpia.

Tras una declaración a la prensa, sin aceptar el espacio de preguntas y respuestas —según su derecho—, el rector del CNE señaló que el Presidente «viene participando activamente en la campaña electoral, solo que a través de los medios oficiales».

A seguido de declaraciones de la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, el rector aclaró, no obstante, que acompaña la «decisión de un pronunciamiento absoluto de todos en contra de la violencia, venga de dónde venga, y a tomar las medidas necesarias para prevenir hechos violentos».

En definitiva, este jueves el ente comicial fue unánime en el rechazo y condena a los actos de violencia que se han generado —y se pronostican— durante la campaña.

Esperemos a ver que arrojan estas jornadas.

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