Desestiman las FARC-EP a la derecha como opción política para el país - Internacionales

Desestiman las FARC-EP a la derecha como opción política para el país

Guerrilla y Gobierno colombianos dan continuidad en La Habana a la mesa de negociaciones

Autor:

Yailé Balloqui Bonzón

En lo que constituyó su primera alocución pública del año 2014, las Fuerzas Armadas Revolucionarias-Ejército del Pueblo (FARC-EP) consideraron poco factible la opción de la derecha  para continuar con la dirección del país y como opción política para la paz.

Al reiniciar este lunes la mesa de negociaciones que mantienen con el Gobierno colombiano desde hace 14 meses, el jefe de la delegación insurgente, Iván Márquez, convocó a todos los colombianos, así como a organizaciones sociales y políticas a buscar alternativas que les favorezcan como nación e impulsar la reforma de la Constitución en el país sudamericano.

Según la organización insurgente, en este 2014 y con vistas a las elecciones generales de mayo venidero, se intensificará y llenará de «fuerza popular» la campaña a favor de una Asamblea Constituyente que vienen impulsando desde el inicio de los diálogos en Cuba.

Llamaron además a todos los electores que optan por la abstención a canalizar sus fuerzas también en aras de conformar una nueva Carta Magna.

Se mantendrá viva la llama de la esperanza de la paz, solo si el Gobierno está dispuesto a propiciar cambios efectivos que signifiquen democracia y dignidad para que por fin «podamos tener Patria», agregó la guerrilla.

La organización guerrillera lanzó además una fuerte crítica al más reciente discurso del presidente Juan Manuel Santos, donde —afirman— hizo gala de sus «hazañas militares» en contra de las FARC-EP.

En la clausura de varios cursos en academias militares del país a fines del 2013, Santos afirmó que como Ministro de Defensa del entonces Gobierno de Álvaro Uribe, logró el debilitamiento de las fuerzas insurgentes que «hoy se han visto obligadas a acudir a una mesa de negociaciones a firmar su sometimiento a la institucionalidad y a las leyes vigentes».

En ese sentido, Márquez precisó que tales afirmaciones, en nada ayudan a fomentar la confianza entre las partes que buscan sacar adelante un proceso de paz.

Según Santos, la supuesta estrategia de paz se inició en 2000, cuando el entonces presidente estadounidense William Clinton lanzó el denominado Plan Colombia, estrategia que —aseguran las FARC-EP— demuestra que no va enfocada solo al narcotráfico, como habían intentado hacerle ver al mundo, sino que es un plan contrainsurgente para someter a la nación sudamericana.

En otro punto del discurso, agrega la insurgencia, Santos se refirió a la impunidad y calificó a los guerrilleros de «bandidos de las FARC». En respuesta, Márquez afirmó que el objetivo de los diálogos de paz en La Habana nunca fue negociar impunidades. Asimismo, propuso, una vez más, la conformación de una Comisión de la Verdad sobre la historia del conflicto interno colombiano, como único modo de facilitar la acción jurisdiccional y dar satisfacción a las víctimas.

En ese asunto, la insurgencia denunció que el Gobierno se ha desentendido, a sabiendas de que si no se integra esa comisión no será posible abordar el tema de víctimas y máximos responsables, tópico que tratará la mesa más adelante.

El Gobierno de Colombia y las FARC-EP continúan enfocados en el tema del narcotráfico y los cultivos ilícitos —tercero de los cinco puntos de una agenda que busca poner fin a casi medio siglo de conflicto armado— luego de que en 2013 llegaran a acuerdos parciales para dar acceso a los campesinos pobres a la tierra y garantías a la participación política del grupo rebelde.

Una vez más, la fuerza insurgente exigió que cuando se aborde el tema del narcotráfico no se someta solamente a los sectores más débiles de la cadena, que son los agricultores y consumidores. «La sustitución de cultivos debe ser concertada con los campesinos y bajo ninguna circunstancia se erradicarán sin que antes se echen a andar planes alternativos», dijeron.

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