Diez muertos y medio millón de desplazados por tifón en Filipinas

Seis provincias han declarado el estado de calamidad por la devastación causada por los fuertes vientos y las intensas precipitaciones que han castigado particularmente a los distritos más pobres situados en zonas costeras

Autor:

Juventud Rebelde

MANILA, julio 16.— Al menos 10 personas han muerto y unas 450 000 han tenido que ser evacuadas en Filipinas a causa del tifón Rammasun, que golpeó este miércoles la mitad norte del país con ráfagas de viento de hasta 250 kilómetros por hora.

Según el Consejo Nacional de Gestión y Reducción de Riesgo de Desastres de Filipinas, la mayoría de las víctimas fallecieron en la zona noreste y norte del país golpeados por árboles o postes abatidos por el viento, o sepultados por muros.

Dos personas resultaron heridas por descargas de corriente eléctrica en Camarines Sur y tres pescadores de Catanduanes, ambas provincias del noreste de Filipinas, permanecen desaparecidos desde el martes por la mañana.

Seis provincias han declarado el estado de calamidad por la devastación causada por los fuertes vientos y las intensas precipitaciones que han castigado particularmente a los distritos más pobres situados en zonas costeras.

El presidente de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon, declaró que han quedado completamente destruidas alrededor del 25 por ciento de las viviendas situadas en el litoral de las zonas más afectadas por el tifón, en las provincias de Albay y Camarines Sur.

Once carreteras y un puente están cortados, y se han cancelado cerca de 230 vuelos nacionales e internacionales.

Manila se ha salvado de la visita de Rammasun, que a última hora cambió de rumbo, pero no de sus estragos.

Según la compañía que distribuye el servicio eléctrico en la provincia capitalina, Meralco, un 90 por ciento de sus clientes quedaron sin luz después de que sus instalaciones fueran dañadas por la tormenta.

La Bolsa de Valores de Filipinas y las oficinas gubernamentales en Manila cerraron, y se cancelaron las clases en todos los centros de enseñanza de la capital.

Las inundaciones en Manila han sido menos graves en esta ocasión, y las agencias correspondientes empezaron a recoger desperdicios y limpiar calles pocas horas después del paso de Rammasun.

El tifón, de unos 500 kilómetros de diámetro, tocó tierra en la tarde del martes y abandonó el archipiélago al mediodía de hoy, hora local, pero los meteorólogos prevén que las precipitaciones prosigan.

Filipinas recibió a Rammasun cuando todavía restaña los daños causados por Haiyan, que el pasado mes de noviembre causó 6 300 muertos y más de mil desaparecidos, además de unos 28 700 heridos.

La temporada de tifones en Filipinas, que empieza por lo general en junio y concluye en noviembre, atrae todos los años entre 15 y 20 de estos fenómenos meteorológicos.

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