No arresto y no acusación por el asesinato=No paz

Muere a manos de la policía otro afroamericano cerca de Ferguson

Autor:

Juventud Rebelde

FERGUSON, Missouri, agosto 19.— La presencia de la Guardia Nacional en la zona de la Avenida Florissant Oeste, donde se desarrollan desde el 9 de agosto las protestas de la población por el asesinato del joven negro Michael Brown a manos de un policía blanco, no logró enfriar la situación, y una vez más los agentes usaron gases lacrimógenos y dispositivos sonoros para intentar dispersar a los manifestantes.

Si no hay arresto ni acusación para el agente Darren Wilson, quien disparó seis veces contra el muchacho de 18 años que levantaba sus manos en señal de entregarse y estaba desarmado, no habrá paz. Esa parece ser la determinación en Ferguson, donde dos tercios son afroamericanos.

Dos personas fueron heridas el martes, y según el capitán de la patrulla de carreteras Ronald Johnson, a cargo de las operaciones desde el jueves, no fueron ellos quienes dispararon a la multitud.

Para agudizar la situación, en horas de la tarde del martes se conocía que dos agentes mataron a otra persona, también de raza negra en la vecina St. Louis.

«El sospechoso, ahora es descrito como un joven negro de 23 años, actuaba de forma errática, caminando por la calle», afirmó Sam Dotson, el jefe de la policía, citado por CNN.

La tensión racial crece ante la impotencia de las autoridades que no dan respuesta a las exigencias de justicia que mueven a los manifestantes, mucho más cuando la autopsia de Brown muestra que fue tiroteado de frente, desde al menos 30 centímetros y dos de los disparos impactaron en su cabeza.

A los detenidos desde las primeras jornadas se sumaron otros 31 con el despliegue de la Guardia Nacional, un cuerpo militar que se afirma no se utilizaba en Missouri desde la Segunda Guerra Mundial, aunque la policía mantiene el control de las manifestaciones.

«Manos arriba, no disparen», sigue siendo la consigna con que enfrentan los manifestantes a las fuerzas represivas, y muchos escriben en los letreros que enarbolan: «No queremos policías asesinos en nuestra comunidad» o «Sin justicia no hay paz».

Aunque liberados posteriormente, otros cuatro periodistas fueron detenidos en Ferguson la víspera, cuando daban cobertura a las manifestaciones: el fotógrafo de Getty Images, Scott Olson, quien ha tomado algunas de las imágenes icónicas de las protestas; Ryan Devereaux, de la publicación digital The Intercept; y los alemanes de la publicación TheLocal.de, quienes incluso fueron esposados y retenidos por varias horas.

En su cuenta en Twitter Devereaux estuvo relatando lo que acontecía y en uno de los mensajes escribió: «Oficial se dirige a los medios: “Por favor retornen al puesto de comando… disparos serán hechos en esa dirección”».

Por su parte, The Intercept también publicaba en Twitter a las 8:36 a.m. del martes 19 de agosto que su reportero había sido blanco de una bala de goma disparada por la policía.

Desde la primera jornada de protestas en Ferguson, cuando fueron detenidos dos periodistas, uno del Washington Post y otro del Huffington Post, además de que el equipo de la televisora Al Jazeera fue objetivo de las bombas lacrimógenas, han sido detenidos al menos 11 reporteros según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), que  se mostró alarmado y puntualizó: «El acoso y las detenciones de periodistas tienen que parar. Desde los altos mandos tienen que ordenar a las fuerzas de seguridad que permitan trabajar a los periodistas», dijo el subdirector del CPJ, Robert Mahoney.

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