Chuck Hagel y su renuncia-despido

Autor:

Juana Carrasco Martín

Parece que el desacuerdo con la Casa Blanca ha dejado sin trabajo a Chuck Hagel, hasta ahora el tercer secretario de Defensa de Estados Unidos durante la actual administración.

Desde hace días corrían los rumores por Washington D.C. y los medios se encargaban de divulgarlo a todo el mundo. Solo se esperaba la confirmación, que vino este lunes durante una conferencia de prensa en la que el «dimitente», ceremoniosamente, estuvo flanqueado por el Presidente y el Vicepresidente.

Hagel, quien estuvo toda una década en el Senado por su partido, el republicano, había asumido al frente del Pentágono en febrero de 2013 en medio de grandes controversias porque desde su posición en la cámara alta estadounidense había sido crítico nada menos que al lobby israelí y opuesto a la política respecto a Iraq, o lo que es lo mismo, actitudes menos halcónicas que las apetecidas por muchos.

Ahora, una fuente cercana a Hagel —citada por ABC News— habría dicho en su página web: «Él tomó el trabajo para terminar una guerra, no para comenzar otra», y recordaban las actuales operaciones militares en Iraq y en Siria para supuestamente enfrentar al grupo extremista autodenominado Estado Islámico.

AP dijo a las claras que había preocupación en las altas esferas del país sobre la efectividad de Hagel para lidiar con las crisis actuales, fundamentalmente en el Medio Oriente, y Reuters también avalaba el criterio de que la renuncia se había producido «bajo presión». En las declaraciones oficiales se esgrimió el mutuo acuerdo porque de ambas partes se había determinado que era «el momento apropiado para él (Chuck Hagel) de completar su servicio».

Sin embargo, no dejaban aflorar las contradicciones y el presidente Obama dijo este lunes: «Por cerca de dos años, Chuck fue un secretario de Defensa ejemplar, dando una mano segura cuando modernizamos nuestra estrategia y presupuesto para enfrentar amenazas a largo término mientras respondemos a retos inmediatos como el Estado Islámico y el ébola».

Ahora, las especulaciones de medios y analistas se centran en el posible sucesor de Hagel, y llama la atención que el primer nombre que sacan de la manga es Michel Flournoy, jefa de política del Pentágono durante los tres primeros años de presidencia de Obama, pues de hacerse cierto ese avance sería la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia de EE.UU. La Flournoy es actualmente jefa ejecutiva del Center for a New American Security, un tanque pensante del que es co-fundadora, y que dice tener la misión de desarrollar una «fuerte y pragmática política de seguridad nacional y defensa» que tiene entre sus miembros, fundadores, líderes, académicos e internos a personas «que han ocupado prominentes posiciones en el Gobierno de EE.UU., en los Departamentos de Defensa y de Estado, en la Casa Blanca, en la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y en el Congreso»… También se rumora que Flournoy sería considerada como posible secretaria de Defensa si Hillary R. Clinton ganara la presidencia en 2016.

También se mencionan como posibles secretarios de Defensa, el actual vice de ese departamento, Robert Work, o un ex vicesecretario de Defensa, Ashton Carter.

Volviendo a Hagel, resulta que fue el primer veterano que participó en la guerra de Vietnam, donde recibió las más altas condecoraciones de combate, que se convirtió en secretario de Defensa.

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