América Latina y el Caribe viven una nueva época

En su primer día de sesión, los participantes a la III Cumbre defendieron el papel estratégico de la CELAC. Los mandatarios saludaron también las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos, al tiempo que reiteraron la condena al bloqueo

Autor:

Leticia Martínez Hernández

SAN JOSÉ.— El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís Rivera, dio la bienvenida en la mañana de este miércoles a Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, así como a otros representantes de las delegaciones que asisten a la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), espacio representativo de una región unida por aspiraciones de paz, bienestar, hermandad y progreso para la mayoría.

En su discurso inaugural Solís Rivera consideró que “los pueblos no solo exigen un buen gobierno, sino también afirmarse con una voz propia y potente en el concierto de las naciones”.

“Solo el tiempo nos ha permitido comprender que es en el respeto a nuestra diversidad y pluralidad; que es precisamente en la profusión de experiencias nacionales, regionales, donde encontramos la unidad que tanto añorábamos”, afirmó.

“La voz de la CELAC debe y tiene que escucharse”, dijo el mandatario costarricense y agregó: “una hora nueva que desprovista de timidez, inseguridad o temor, coloque a nuestros países en la palestra de un mundo cuya interrelación ya no es un mero ejercicio de retórica sino una obligación para bloques geopolíticos que, como el nuestro, están llamados a jugar un papel internacional creciente en las próximas décadas”.

En la primera sesión de trabajo, seguida desde la sala de prensa por más de un centenar de medios de comunicación, el Presidente Raúl Castro Ruz destacó también la nueva época que vive Nuestra América, “existe hoy un compromiso con la justicia y el derecho de los pueblos superior al de cualquier otro período histórico”.

En su discurso, que suscitó aplausos en el Salón Plenario y atención constante de los periodistas acreditados aquí, consideró que desarrollar la unidad en la diversidad, la actuación cohesionada y el respeto a las diferencias seguirá siendo nuestro primer propósito y una necesidad ineludible.

“Debemos superar las brechas estructurales, asegurar educación gratuita y de alta calidad, cobertura universal y gratuita de salud, seguridad social para todos, igualdad de oportunidades, lograr el ejercicio pleno de todos los derechos humanos por todas las personas”, enfatizó el General de Ejército.

Entre los temas de su intervención, volvió a incluir la defensa de los intereses del Caribe; el respaldo a la Revolución Bolivariana y al Gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro; el reclamo de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur; así como el apoyo a la presidenta Cristina Fernández, que enfrenta los ataques de los fondos especulativos.

En sus palabras estuvieron presentes, además, la solidaridad con Ecuador, en apoyo a sus demandas por los daños ambientales provocados por Chevron; la necesaria independencia de Puerto Rico; los acuerdos alcanzados por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo; la plena incorporación de Palestina a la Asamblea General de la ONU; y la defensa de los países del continente africano.

Sobre la normalización de la relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros reiteró frente a los líderes latinoamericanos y caribeños que “estos cambios son el resultado de casi siglo y medio de heroica lucha y fidelidad a los principios del pueblo cubano. Fueron también posibles gracias a la nueva época que vive nuestra región, y al sólido y valiente reclamo de los gobiernos y pueblos de la CELAC”.

Raúl hizo extensiva la más profunda gratitud de Cuba a los 188 Estados que votan contra el bloqueo en las Naciones Unidas, a los que hicieron similar reclamo en la Asamblea General, Cumbres y Conferencias internacionales y a todos los movimientos populares, fuerzas políticas, parlamentos y personalidades que se movilizaron incansablemente. El agradecimiento del mandatario cubano estuvo dirigido también al pueblo de Estados Unidos que manifestó una creciente oposición a la política hostil.

Debemos aprender el arte de la convivencia civilizada, dijo, basada en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos. Pero, alertó, no se debe pretender que Cuba renuncie a sus ideales de independencia y justicia social, ni claudicar en uno solo de sus principios, ni ceder un milímetro en la defensa de su soberanía.

Raúl concluyó que el cese del bloqueo será un camino difícil que requerirá del apoyo, la movilización y la acción resuelta de todas las personas de buena voluntad; de la aprobación por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su próxima sesión, de la resolución que reclama ponerle fin y, muy en particular, de la acción concertada de Nuestra América.

Precisamente, el tema del restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, así como la condena a la política hostil contra la Isla que dura ya más de medio siglo, recibió un respaldo unánime de los participantes en la III Cumbre de la CELAC. Los mandatarios saludaron el histórico diálogo y mostraron su confianza en que culminará de forma satisfactoria para ambos países y la región latinoamericana y caribeña en general.

Durante la jornada, Raúl sostuvo también un encuentro bilateral con el Presidente de Panamá Juan Carlos Varela, quien en abril próximo será anfitrión de la Cumbre de Las Américas, cita a la que Cuba ya anunció asistirá en calidad de iguales y sin condicionamientos, a fin de exponer sus posiciones sobre los temas de interés para la región con el más absoluto respeto.

En este primer día de la III Cumbre de la CELAC, los mandatarios y demás representantes de las delegaciones se tomaron la foto oficial del evento y recibieron de manos de un grupo de niños la Llave de la Ciudad de Belén, donde está teniendo lugar el encuentro.

La sesión plenaria, en la que hicieron uso de la palabra 27 países de los 33 que forman la CELAC, concluyó cerca de las nueve de la noche. Este jueves está reservado el tiempo para el resto de las naciones que aún no han intervenido y el retiro de los Jefes de Estado y de Gobierno, espacio dedicado al debate de temas de interés en un formato más íntimo. En la tarde se espera que el presidente de Costa Rica entregue a su homólogo de Ecuador la presidencia pro tempore del mecanismo integrador.

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