Crimen horrendo: queman vivo a bebé palestino en ataque de colonos israelíes

Presidente palestino Mahmud Abbas denunciará ante la Corte Penal Internacional la muerte del pequeño

Autor:

Juventud Rebelde

Un niño de un año y medio murió quemado en un ataque provocado por colonos israelíes en la noche de este jueves en la aldea de Kfar Duma, cerca de la ciudad de Nablus, en el norte de Cisjordania.

Un funcionario del Gobierno palestino precisó que varios colonos lanzaron cócteles molotov adentro de la vivienda donde se encontraba el bebé, identificado como Ali Saad Daubasha.

Testigos del suceso comentaron que los asaltantes realizaron pintas con aerosol en las paredes de la casa, donde reivindicaron que se trata de una venganza. Unos segundos después huyeron y la casa se incendió por completo.

Uno de los lugareños, identificado como Mesalem Daoubasah, dijo que eran cuatro los asaltantes que cometieron el crímen. «Vimos a cuatro personas que huían del pueblo y se escondieron en un asentamiento judío cercano», precisó el testigo, citado por la agencia Maan.

El padre de la víctima, Saad Daubasha, logró rescatar a su esposa y a su otro hijo de 4 años de edad, Ahmad, pero no encontró al bebé debido a que no había electricidad, producto del asalto.

Todos los sobrevivientes resultaron gravemente heridos, informó HispanTV. Las autoridades israelíes califican este hecho como atentados terroristas por parte de judíos de extrema derecha.

Representantes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) consideran al régimen israelí «totalmente responsable» de la muerte del bebé. «Esto es una consecuencia directa de décadas de impunidad del gobierno israelí ante el terrorismo de los colonos», dijo el segundo máximo representante de la OLP, Saeb Erakat.

Por su parte, el presidente palestino, Mahmud Abbas, informó este viernes que denunciará ante la Corte Penal Internacional (CPI) la muerte del bebé.

Desde la Cisjordania ocupada, el mandatario aseguró que están preparando un dossier que será presentado a la CPI, «nada nos detendrá en nuestra voluntad de presentar una denuncia», y repudió «los crímenes de guerra y contra la Humanidad cometidos cada día por los israelíes contra el pueblo palestino».

En una rueda de prensa convocada con motivo de la muerte del pequeño, Abbas respondió a la denuncia hecha por las propias autoridades israelíes, las cuales reconocieron que el ataque contra la familia palestina fue un acto «terrorista».

Sobre esa reacción israelí, el mandatario expresó: «El ejército denunció el terrorismo, pero si lo quisiera detener, lo haría». Al mismo tiempo, cuestionó el esfuerzo del Gobierno de Tel Aviv por acabar con la arremetida contra su pueblo. «¿Qué sucede más allá de las palabras?», preguntó y reiteró su petición para «que tome medidas, aunque la experiencia nos ha demostrado que es en vano».

En torno a la ocupación del territorio palestino, precisó que «cuando el gobierno israelí apoya la colonización, apoya a estos extremistas». «Pedimos al mundo que lo condene y a Estados Unidos que se pronuncie», sentenció el presidente, luego del ataque con bombas molotov contra una vivienda ubicada en la ciudad cisjordana de Nablus, por el cual los padres y el hermano mayor del niño también sufrieron heridas.

Estos ataques se dan en momentos en el que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu anunció sus pretensiones expansionistas en los territorios ocupados con planes de construir 300 viviendas para colonos judíos en Ramala, Cisjordania.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) recordaron el miércoles que los colonos israelíes son ilegales. Ambos organismos consideran que la decisión de Israel atenta contra la paz e implica consecuencias.

La historia de la resistencia palestina se remonta al Nabka, o catástrofe del 1948. Para crear un exclusivo Estado judío, las milicias sionistas implementaron lo que el historiador israelí Ilan Pappé describe como «una limpieza étnica intencional».

Los predecesores del Ejército israelí echaron a unos 750 mil palestinos fuera de sus hogares, convirtiendo a la mitad de la población árabe en refugiados.

Luego vino la Guerra de los Seis Días, tras la cual Israel ocupó Cisjordania, la Franja de Gaza y el este de Al-Quds. Entre 280 y 325 mil palestinos huyeron de sus hogares tras la ocupación de sus territorios.

Actualmente, el gobierno de Tel Aviv, viola el derecho internacional al construir asentamientos en estas zonas, durante los cuales cometen actos de agresión contra la comunidad palestina, árabes israelíes y lugares de cultos musulmanes y cristianos.

Más de medio millón de israelíes viven en unos 120 asentamientos ilegales construidos desde la ocupación de los territorios palestinos en 1967.

Estos ataques se dan en momentos en el que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu anunció sus pretensiones expansionistas en los territorios ocupados con planes de construir 300 viviendas para colonos judíos en Ramala, Cisjordania.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) recordaron el miércoles que los colonos israelíes son ilegales. Ambos organismos consideran que la decisión de Israel atenta contra la paz e implica consecuencias.

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