Paso histórico que acerca la paz a Colombia

Firman Gobierno y FARC-EP acuerdo de resarcimiento a las víctimas del conflicto armado

Autor:

Juventud Rebelde

De histórico y punto de no retorno se ha calificado el importante paso dado el martes 15 de diciembre por los negociadores del Gobierno colombiano y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), que firmaron en La Habana el acuerdo de reconocimiento de las víctimas del conflicto armado, que se mantiene desde hace más de 50 años.

Quinto punto de los que se discuten en los diálogos de paz realizados en Cuba desde noviembre de 2012, el Comunicado Conjunto fue suscrito por Humberto de la Calle, jefe de la delegación gubernamental y por el jefe de la delegación de las FARC-EP, Iván Márquez, en ceremonia que fue presenciada por Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba.

Además estaba presente una representación de diez afectados por la guerra en el país sudamericano, y los representantes de los países garantes, Cuba y Noruega, y de los acompañantes, Venezuela y Chile.

La ceremonia se inició con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del conflicto colombiano y posteriormente el violinista cubano José Luis Rubio, interpretó el Ave María, de Franz Schubert.

El acuerdo, considerado el más importante de los conseguidos hasta ahora, incluye la creación de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, así como la Jurisdicción Especial para la Paz.

Se acordaron también medidas para adelantar los programas de desminado de los territorios, además de acciones inmediatas humanitarias de búsqueda, identificación y entrega digna de personas dadas por desaparecidas.

El acuerdo del martes pronostica el posible fin del conflicto y demuestra que el rostro de la paz comienza a aparecer en la nación sudamericana, destacó Humberto de La Calle, jefe de negociaciones del Gobierno colombiano, durante la conferencia de prensa en la que aseguró que «se ha avanzado como nunca antes en la historia de Colombia», refiriéndose a la paz y cese del fuego, por lo que se avizora que «la constitución del acuerdo final está más cerca que nunca».

Puntualizó que el cese del fuego tiene que ser definitivo, verificable y serio, que brinde garantías a todos los habitantes de Colombia, y afirmó que se han dado pasos sustanciales en el tema de la verificación.

De la Calle resaltó que «en la mayor medida posible» este acuerdo garantiza los derechos de todas las víctimas y cierra la puerta a nuevas víctimas: «Las víctimas del futuro, las que no vendrán», puntualizó, a lo que agregó que «no se pondrá en marcha un esquema de persecución y venganza. No habrá cacería de brujas. Pero tampoco habrá espacio para la impunidad».

Sin embargo, apuntó lo «extraordinariamente complejo» del proceso, en referencia a «circunstancias exteriores» a la mesa de negociación.

Por su parte, Iván Márquez destacó que «por primera vez en un acuerdo de paz las organizaciones de víctimas podrán presentar informes con acusaciones ante la jurisdicción creada, los cuales deberán ser atendidos por la misma y las víctimas deberán ser oídas antes de imponer sanciones a quienes reconozcan sus responsabilidades».

También señaló que es la primera vez en que un acuerdo en Colombia no se ha cerrado con una amnistía general para todos los que intervienen en el conflicto, sino que a través de la creación de una jurisdicción especial para la paz se podrán conocer sobre todas las violaciones de derechos y sobre todos los responsables de estas.

«Quienes hasta ahora históricamente se habían amparado en la impunidad para cometer graves crímenes contra los colombianos deberán comparecer ante el país y asumir sus responsabilidades», añadió el representante del grupo guerrillero.

«El acuerdo alcanzado sitúa el derecho a la verdad en el vértice superior del sistema diseñado y establece herramientas eficaces para establecer la verdad sobre lo ocurrido durante el conflicto. Sin verdad no hay reconciliación posible. La verdad debe marcar el único camino para reconstruir la sociedad colombiana tras años de enfrentamiento», añadió.

Márquez dijo además que la «justicia restaurativa será la mejor fórmula para alcanzar la recuperación de la moral social, depurar las costumbres políticas y sembrar la posibilidad de un bienestar general» en el país.

En etapas venideras los negociadores, reunidos en Cuba desde 2012, deberán establecer los términos del cese el fuego bilateral, la dejación de las armas, desmovilización y reintegración a la sociedad de los ahora combatientes.

Los Diálogos de Paz en La Habana, tienen por objetivo lograr poner fin definitivamente a un conflicto armado que ha dejado más de 220 000 muertos, más de 45 000 desaparecidos y unos seis millones de desplazados, según cifras oficiales.

La representación de diez víctimas del conflicto armado emitió a su vez un comunicado conjunto en el que se reiteró que serán «veedores atentos del estricto cumplimiento» de ese nuevo acuerdo.

«Celebramos que se haya encontrado el camino para reconocernos después de tantas décadas de impunidad», leyó la periodista Jineth Bedoya en nombre del grupo, que llegó el lunes a La Habana para participar en la firma de este acuerdo sobre las víctimas. «Estamos creyendo en ustedes», señaló el texto y advirtió: «Si ustedes fallan, lo harán con la historia de Colombia».

«Sabemos que nuestro papel va más allá de ser un grupo de personas marcadas por la violencia. Somos protagonistas sociales de un nuevo país», recalca el documento leído por Bedoya.

También subrayaron que como víctimas «estamos dando la mayor muestra de generosidad, como sobrevivientes de este conflicto armado, al venir a ofrecer nuestra voluntad de conciliación», e insistieron en que quieren que «el país crea en el acuerdo de paz».

Los diez representantes de víctimas de varios sectores de la sociedad colombiana habían estado ya en La Habana el año pasado, como parte de un total de 60 personas que comparecieron desde agosto de 2014 ante la mesa de diálogos para hablar sobre sus vivencias durante la guerra.

Por su parte, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, desde Ecuador, donde se reunió este martes con su homólogo Rafael Correa, afirmó que el acuerdo firmado por su Gobierno con las FARC-EP era «tal vez el más importante» en la agenda de diálogos de paz.

«Hoy se anunció un acuerdo sobre todo el punto, incluyendo el de justicia, que era el más difícil en cualquier proceso de paz, donde trazar una línea siempre ha sido el tema más complejo», agregó.

La felicidad de ustedes es la nuestra, suerte en esa decisión de buscar la paz, cuentan con nuestra ayuda, expresó a su vez el mandatario ecuatoriano Rafael Correa al finalizar el IV Gabinete Binacional en la ciudad de Cali, encuentro presidido también por su homólogo Juan Manuel Santos.

Las reacciones ante este acuerdo no se han hecho esperar. El senador colombiano por el Polo Democrático Alternativo, Iván Cepeda, uno de los facilitadores de las pláticas pacifistas, lo consideró como un pacto sustancial que deberá ser analizado a fondo por los ciudadanos, de avance histórico, y dijo que tal consenso convierte en realidad las aspiraciones de los perjudicados por la guerra y las demandas de organizaciones defensoras de derechos humanos, subrayó en su cuenta en Twitter.

Cepeda destacó las posibilidades que brinda la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), concebida con la finalidad de examinar la responsabilidad de todos los actores de la larga confrontación bélica y alertó sobre la persistencia del fenómeno del paramilitarismo como uno de los factores que pudieran atentar contra este proceso a favor de la distensión.

El cierre del polémico tema sobre las víctimas despeja el camino hacia futuros consensos, hemos avanzado en casi el 80 por ciento de la agenda pactada inicialmente entre las partes beligerantes, manifestó a la prensa Ariel Ávila, experto de la Fundación Paz y Reconciliación, citado por PL.

José Antequera, hijo de uno de los miembros de Unión Patriótica exterminados en décadas pasadas, calificó de buena noticia el acuerdo.

Se trata de un crucial punto de partida, un acta de compromiso de las partes, confiamos en que tal modelo de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición pueda implementarse exitosamente en los territorios durante próximas etapas, comentó el joven abogado citado por la televisora Canal Capital.

Han celebrado la decisión que se encamina hacia el fin del conflicto, entre otras, Unasur, el Sistema de las Naciones Unidas en Colombia y la Organización de Estados Americanos.

Declaración a la prensa de Rodolfo Benítez Verson, garante de Cuba en la Mesa de Conversaciones entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP

Saludamos los importantes acuerdos alcanzados por el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) sobre el Punto 5, referido a las Víctimas, de la Agenda de los Diálogos de Paz que tienen lugar en La Habana.

Desde el inicio del proceso, las partes han enfatizado que las víctimas están en el centro de un acuerdo final. Varias delegaciones de víctimas asistieron a la Mesa de Conversaciones. Numerosas víctimas y organizaciones de víctimas participaron en diversos foros y enviaron sus propuestas a la Mesa, que fueron fundamentales para el logro de estos entendimientos.

Los acuerdos anunciados hoy constituyen un nuevo y trascendental paso de avance en los esfuerzos por alcanzar la paz en Colombia y se suman a los ya logrados respecto al Punto 1 «Política de Desarrollo Agrario Integral», el Punto 2 «Participación Política», y el Punto 4 «Solución al Problema de las Drogas Ilícitas». Igualmente, se continúa avanzando en las discusiones sobre el Punto 3 «Fin del Conflicto».

Cuba, en su condición de sede y país Garante en la Mesa de Conversaciones, de conjunto con Noruega, continuará contribuyendo, en todo lo posible, al logro de un Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera en Colombia.

La Habana, 15 diciembre 2015

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