Nuestro trabajo es crear, es fundar

Nuestra América con más unidad, integración y justicia social, fue el lema que acompañó las imágenes de Chávez y Fidel en el acto donde el pueblo de Cuba y su Gobierno mostraron una vez más su solidaridad con la hermana Venezuela al celebrar el 12 aniversario del ALBA-TCP

Autor:

Juana Carrasco Martín

Nuestra América con más unidad, integración y justicia social. El lema acompañó las imágenes de Chávez y Fidel en el acto donde el pueblo de Cuba y su Gobierno mostraron una vez más su solidaridad con la hermana Venezuela al celebrar el 12 aniversario del ALBA-TCP.

Los tres elementos son esenciales, hoy más que nunca, en una coyuntura en que fuerzas de la derecha continental intentan doblegar a quienes de pie resisten con dignidad los embates.

Ello fue enarbolado por los oradores ante los estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) que colmaban los balcones del plenario —venezolanos y de otros países—; los colaboradores cubanos de la salud, el deporte y la cultura; los jóvenes universitarios, los representantes de las organizaciones de masa y de la sociedad civil de la Isla, que junto a la dirección del Partido y del Gobierno estaban presentes en el Palacio de Convenciones de La Habana. También ante una amplia delegación del Gobierno Bolivariano.

¡Maduro, amigo, el pueblo está contigo!, corearon junto a los vivas a Fidel, a Chávez, a Raúl, y al Alba como recibimiento a los Presidentes Raúl Castro y Nicolás Maduro a su entrada al recinto, donde de inmediato se escucharon las notas de los gloriosos Himno de Bayamo y el del Bravo Pueblo, este en la voz de su Comandante eterno, Hugo Chávez.

Estremecieron la sala las imágenes del entierro del ALCA en Mar del Plata, de los encuentros de Chávez y Fidel y del surgimiento del ALBA, de los programas sociales que se extendieron por la América Nuestra gracias a la solidaridad y la cooperación que tomó de la mano a los más desposeídos. Así inició este encuentro de pueblos, donde también se cantó junto al trovador las canciones que le dedicara a los eternos amigos, con quienes seguimos cabalgando en pos de sueños que ellos supieron convertir en realidad.

Marta María Ortega, estudiante de la escuela de Medicina Salvador Allende, habló con emoción del humanismo de un pueblo solidario que le abrió las puertas de la ELAM, cuando tenía 18 años. Han pasado más de diez años, dijo, y hoy me encuentro de nuevo estudiando aquí una segunda especialidad, como parte de 500 médicos venezolanos formados en Cuba que ahora estudian en 30 especialidades.

A los estoicamente pobres, marginados y excluidos, el ALBA nos lo permitió gracias a dos grandes hombres: Chávez y Fidel, inspirados en el pensamiento martiano y bolivariano, enfatizó la joven galena, quien destacó el sentido humanista, internacionalista y algunos de los valores éticos con que fueron formados para quedarse y trabajar en las mismas comunidades que los vio nacer, con desinterés y deber patrio.

Walfrido Ramos, especialista en Medicina General Integral, colaborador en Venezuela, que se reconoce como un soldado del ejército de batas blancas, recordó en sus palabras que la partida física del Comandante Hugo Chávez y luego del líder de nuestra Revolución han estado impregnadas de un profundo dolor, pero también de un marcado compromiso con nuestros pueblos.

Miles de colaboradores cubanos son la expresión de la hermandad que une a nuestras naciones, subrayó el doctor Ramos, quien detalló lo que representa en cifras la colaboración cubana en el sector de la salud venezolano e hizo el llamado a «trabajar con mayor consagración y disciplina», a la vez que reiteró el compromiso de dar continuidad a los proyectos sociales que abrió el ALBA.

Foto: Raúl Pupo

Una declaración de principios

El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, dio lectura a la declaración de Cuba y Venezuela por el 12 aniversario del ALBA-TCP.

El compromiso continúa. Ocho puntos siguen guiando al ALBA por el camino que trazan los próceres para construir una Patria Grande que soñaron los héroes de nuestras luchas emancipadoras y es fruto de la profunda vocación integracionista de sus fundadores Chávez y Fidel.

El espíritu del Alba, proyecto genuino de independencia e integración, que abarca a 12 países y alcanza los ámbitos de la salud, la educación, el deporte y la cultura, es la alternativa a los proyectos neoliberales, y al mismo tiempo respeta los principios de las Naciones Unidas sobre la no intromisión en la soberanía de otras naciones y el respeto por la paz.

En uno de sus puntos, la Declaración expresa la voluntad de apoyar a la República Bolivariana y defenderla de las múltiples agresiones de las cuales está siendo objeto; rechazar profundamente todos los intentos de revertir los avances regionales en materia de unidad, concertación política e integración.

Queda mucho por hablar y por pelear todavía en nuestro país, por lo que mi ronquera puede ser permanente, explicaba el General de Ejército Rául Castro en sus palabras en las que recordó que conmemorábamos el primer encuentro y punto de partida «de una amistad y lealtad infinitas entre la Revolución Cubana y la Revolución Bolivariana», el convenio que ha reportado beneficios y experiencias humanas para ambos pueblos y el 12 aniversario de lo que primero fue Alternativa y luego se convirtió en Alianza TCP, una nueva forma de integración para alcanzar el desarrollo de los estados miembros.

Destacó el altruismo de Venezuela cuando creó Petrocaribe para compartir su riqueza con países que no habrían resistido la crisis internacional y llamó a la América Latina y el Caribe a ser solidaria con esa Venezuela, inmensamente generosa, víctima ahora del asedio y de la hostilidad por parte de las fuerzas históricamente enemigas de nuestros pueblos.

Solidaridad, consenso en las ideas y unidad de acción es lo que necesitan ahora los pueblos de Nuestra América, en esta época de dificultades y crecientes desafíos, puntualizó Raúl, quien concluyó ratificando que los cubanos decimos: ¡Venezuela, aquí están tus hijos!

En su discurso, el Presidente Nicolás Maduro apeló a la historia de la amistad entre Fidel y Chávez, lo que hicieron y el legado que dejan, para decir que ha valido todo, dejaron tierra fértil para seguir sembrando y no araron en el mar.

Nuestro trabajo es crear, es fundar, subrayó, al decir que ahora tocaba a cada uno de nosotros echarnos arriba el morral de Fidel y de Chávez y tomar la Declaración como un nuevo comienzo para enfrentar los retos y las dificultades presentes, y con ella fortalecer Petrocaribe, y así el desarrollo económico, la capacidad productiva y la eficacia, además de visibilizar y multiplicar con orgullo el Alba y sus logros.

Subrayó como un elemento clave que cruza a todos los estados miembros del Alba, lograr un proyecto común de desarrollo económico frente al modelo neoliberal que se quiere imponer por el capitalismo como su fórmula.

Denunció, además, la agresión que la policía del gobierno de Argentina hizo a la canciller Delcy Rodríguez , la digna mujer que representa la voz del pueblo de Simón Bolívar, y al canciller boliviano Choquehuanca y a su vicecanciller, y a pesar de ello, reafirmó, a Venezuela no la va a detener nada ni nadie y seguiremos dando la batalla en el Mercosur de los pueblos.

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