Soldados a zonas ocupadas por paramilitares

El senador Iván Cepeda advirtió que los asesinatos de líderes sociales y la nueva presencia paramilitar constituyen las más graves amenazas contra el proceso de paz

Autor:

Juventud Rebelde

BOGOTÁ, febrero 13.— La seguridad en la región colombiana del Catatumbo se refuerza con más de 2 000 uniformados desplegados por el Gobierno, ante la presencia de grupos paramilitares en zonas desocupadas por las FARC-EP, dijo Telesur.

La multinacional citó al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, quien anunció que las Fuerzas Armadas aumentarán su presencia, logística y las operaciones en esa región con la llegada de unidades especializadas y con las mejores capacidades terrestres, aéreas y fluviales.

Diversas instituciones habían alertado al Gobierno de Juan Manuel Santos acerca de la llegada de los paramilitares a los territorios donde se encontraban los insurgentes antes de trasladarse a las denominadas zonas veredales para proceder a la entrega de las armas, según lo pactado en los acuerdos de paz.

Hace una semana, la iglesia Peregrina, en el departamento de Córdoba, en el Urabá, denunció en un comunicado «el reagrupamiento acelerado y el aumento del paramilitarismo, cuyos grupos ingresan súbitamente a las zonas que abandonan integrantes de las FARC en su proceso de desmovilización e implementación de los Acuerdos logrados en La Habana».

También la ONU, en su informe trimestral presentado en enero ante el Consejo de Seguridad, reflejó esa misma preocupación, al señalar que «un ejemplo concreto de los problemas a los que se enfrenta el país en su transición hacia la paz es que algunos grupos armados, paramilitares o de otro tipo, se mueven hacia zonas abandonadas por las FARC-EP, donde quizás puedan intentar establecer violentamente su control», agregó Telesur.

En tal sentido se conocieron este lunes las declaraciones del senador Iván Cepeda, impulsor de los diálogos con la insurgencia, quien advirtió que los asesinatos de líderes sociales y la nueva presencia paramilitar constituyen las más graves amenazas contra el proceso de paz, reseñó PL.

Mediante su cuenta en Twitter, el legislador había exigido una respuesta gubernamental inmediata para enfrentar esos peligros. Se requiere la actuación urgente del Gobierno, subrayó.

El despacho comentó que los colombianos recuerdan aún el genocidio perpetrado décadas atrás contra el partido Unión Patriótica (UP), surgido de un fallido proceso pacificador con varias guerrillas.

A partir de 1984, UP perdió a unos 5 000 de sus militantes, por lo que el resurgimiento del fenómeno paramilitar en un contexto similar al de entonces justifica las alertas, según analistas citados por la agencia.

BOGOTÁ, febrero 13.— La seguridad en la región colombiana del Catatumbo se refuerza con más de 2 000 uniformados desplegados por el Gobierno, ante la presencia de grupos paramilitares en zonas desocupadas por las FARC-EP, dijo Telesur.

La multinacional citó al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, quien anunció que las Fuerzas Armadas aumentarán su presencia, logística y las operaciones en esa región con la llegada de unidades especializadas y con las mejores capacidades terrestres, aéreas y fluviales.

Diversas instituciones habían alertado al Gobierno de Juan Manuel Santos acerca de la llegada de los paramilitares a los territorios donde se encontraban los insurgentes antes de trasladarse a las denominadas zonas veredales para proceder a la entrega de las armas, según lo pactado en los acuerdos de paz.

Hace una semana, la iglesia Peregrina, en el departamento de Córdoba, en el Urabá, denunció en un comunicado «el reagrupamiento acelerado y el aumento del paramilitarismo, cuyos grupos ingresan súbitamente a las zonas que abandonan integrantes de las FARC en su proceso de desmovilización e implementación de los Acuerdos logrados en La Habana».

También la ONU, en su informe trimestral presentado en enero ante el Consejo de Seguridad, reflejó esa misma preocupación, al señalar que «un ejemplo concreto de los problemas a los que se enfrenta el país en su transición hacia la paz es que algunos grupos armados, paramilitares o de otro tipo, se mueven hacia zonas abandonadas por las FARC-EP, donde quizás puedan intentar establecer violentamente su control», agregó Telesur.

En tal sentido se conocieron este lunes las declaraciones del senador Iván Cepeda, impulsor de los diálogos con la insurgencia, quien advirtió que los asesinatos de líderes sociales y la nueva presencia paramilitar constituyen las más graves amenazas contra el proceso de paz, reseñó PL.

Mediante su cuenta en Twitter, el legislador había exigido una respuesta gubernamental inmediata para enfrentar esos peligros. Se requiere la actuación urgente del Gobierno, subrayó.

El despacho comentó que los colombianos recuerdan aún el genocidio perpetrado décadas atrás contra el partido Unión Patriótica (UP), surgido de un fallido proceso pacificador con varias guerrillas.

A partir de 1984, UP perdió a unos 5 000 de sus militantes, por lo que el resurgimiento del fenómeno paramilitar en un contexto similar al de entonces justifica las alertas, según analistas citados por la agencia.

BOGOTÁ, febrero 13.— La seguridad en la región colombiana del Catatumbo se refuerza con más de 2 000 uniformados desplegados por el Gobierno, ante la presencia de grupos paramilitares en zonas desocupadas por las FARC-EP, dijo Telesur.

La multinacional citó al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, quien anunció que las Fuerzas Armadas aumentarán su presencia, logística y las operaciones en esa región con la llegada de unidades especializadas y con las mejores capacidades terrestres, aéreas y fluviales.

Diversas instituciones habían alertado al Gobierno de Juan Manuel Santos acerca de la llegada de los paramilitares a los territorios donde se encontraban los insurgentes antes de trasladarse a las denominadas zonas veredales para proceder a la entrega de las armas, según lo pactado en los acuerdos de paz.

Hace una semana, la iglesia Peregrina, en el departamento de Córdoba, en el Urabá, denunció en un comunicado «el reagrupamiento acelerado y el aumento del paramilitarismo, cuyos grupos ingresan súbitamente a las zonas que abandonan integrantes de las FARC en su proceso de desmovilización e implementación de los Acuerdos logrados en La Habana».

También la ONU, en su informe trimestral presentado en enero ante el Consejo de Seguridad, reflejó esa misma preocupación, al señalar que «un ejemplo concreto de los problemas a los que se enfrenta el país en su transición hacia la paz es que algunos grupos armados, paramilitares o de otro tipo, se mueven hacia zonas abandonadas por las FARC-EP, donde quizás puedan intentar establecer violentamente su control», agregó Telesur.

En tal sentido se conocieron este lunes las declaraciones del senador Iván Cepeda, impulsor de los diálogos con la insurgencia, quien advirtió que los asesinatos de líderes sociales y la nueva presencia paramilitar constituyen las más graves amenazas contra el proceso de paz, reseñó PL.

Mediante su cuenta en Twitter, el legislador había exigido una respuesta gubernamental inmediata para enfrentar esos peligros. Se requiere la actuación urgente del Gobierno, subrayó.

El despacho comentó que los colombianos recuerdan aún el genocidio perpetrado décadas atrás contra el partido Unión Patriótica (UP), surgido de un fallido proceso pacificador con varias guerrillas.

A partir de 1984, UP perdió a unos 5 000 de sus militantes, por lo que el resurgimiento del fenómeno paramilitar en un contexto similar al de entonces justifica las alertas, según analistas citados por la agencia.

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