RASD y Cuba, testimonios de fidelidad

Con la presencia del Presidente saharaui, de visita en la Isla, se celebró este viernes un acto de solidaridad con ese pueblo africano

Autor:

Marylín Luis Grillo

Desde esta tribuna, en la Cuba de la solidaridad y la amistad, quiero recordar la necesidad del pueblo saharaui de resistir y enfrentar todas las iniciativas que intentan doblegar su voluntad; fue este el mensaje que transmitió en la mañana de este viernes Brahim Ghali, presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), en su intervención durante la celebración del acto de solidaridad con el país africano.

Los himnos de Cuba y la RASD iniciaron el evento, que tuvo como escenario el patio del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, en La Habana, y que contó con la presencia, entre otros, de Fernando González, presidente de la institución; Rogelio Sierra, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba; representantes del cuerpo diplomático acreditado en la Isla, así como estudiantes saharauis y de otras nacionalidades.

Ghali, en español y árabe, recordó a los líderes saharaui y cubano, Mohamed Abdelaziz y Fidel Castro y enunció «nuestros testimonios de fidelidad al legado de estos mártires y de perseverancia en el camino de los justa lucha que solo puede tener como resultado la soberanía de la República Saharaui sobre todo su territorio y la victoria final de nuestro pueblo».

Igualmente reiteró que Cuba, bajo la dirección de Fidel y hoy dirigida por Raúl, no ha escatimado esfuerzos para fortalecer esas relaciones entre los dos países hermanos.

El pueblo saharaui, al igual que muchos pueblos africanos, latinoamericanos y asiáticos, no encuentran las palabras para expresar su agradecimiento y consideración a Cuba, a su pueblo generoso y solidario que ha hecho grandes sacrificios por la humanidad, aseveró.

En tanto, Fernando González refirió los «numeroso principios» que unen ambas naciones —en especial la unidad y la resistencia—, «a los que nos hemos afianzado durante años para demostrar al mundo el valor de nuestras revoluciones».

La lucha saharaui no ha cesado ni un día, dijo el héroe cubano, ella es expresión de sus legítimas aspiraciones a la libertad y a la independencia, es fruto de la valentía y dignidad de un pueblo que hoy se mantiene firme en los campamentos de Tindouf construyendo una sociedad y su viabilidad como país independiente.

Asimismo agradeció a nombre personal, «de sus cuatro hermanos, sus familiares y de toda Cuba», el apoyo saharaui en la lucha por el regreso de los cinco héroes y transmitió «un saludo fraternal y militante» a los presos políticos saharauis detenidos en cárceles marroquíes.

 

RASD NO ESTÁ SOLA

En este acto de solidaridad, queremos lanzar un mensaje de solidaridad con todos los prisioneros en las cárceles marroquíes «que enfrentan los peores torturas y vejaciones del colonialismo», por reclamar su derecho a la independencia, expresó Brahim Ghali en la actividad.

El también Secretario general del Frente Polisario, movimiento que lleva adelante la liberación del Sahara Occidental, reconoció además el apoyo de África y su organización, la Unión Africana (UA), a la causa saharaui y confirmó que su país «como miembro fundador de la UA está comprometido con los objetivos y principios de esta organización».

Sobre la incorporación del reino marroquí a la Unión, Ghali pronunció su deseo que esta acción «obedezca a una voluntad sincera de Marruecos de convivir con el Estado Saharaui como realidad nacional, regional, continental e internacional irreversible».

Cualquier tentativa de burlar el Acta Constitutiva de la Unión Africana que Marruecos ha ratificado sin rechazo ni condiciones y cualquier atentado contra la unidad de la organización continental, contra la estabilidad y el desarrollo de sus pueblos, será una prueba más de la miopía, la irresponsabilidad y la incomprensión de la realidad actual africana, sentenció.

«Pero también sería —prosiguió Ghali— un testimonio de falta de respeto hacia África, sus pueblos y sus dirigentes y sin duda alguna, llevará a Marruecos al fracaso total y solo lo conducirá a una pérdida de tiempo y a una prolongación de los sufrimientos de los pueblos marroquí y saharaui, creando tensión y amenaza a la paz y solidaridad en la región».

Por ello, hizo un llamado a Naciones Unidas y a los pueblos del mundo para poner límites a décadas de políticas de expansionismo, de ocupación ilegal y de obstáculos que ha realizado el reino marroquí.

Reiteró su compromiso con el cumplimiento de las resoluciones de la ONU, incluido iniciar negociaciones para garantizar el ejercicio a la soberanía y la independencia del pueblo saharaui, al tiempo que celebró el dictamen de la Unión Europea de diciembre de 2016 que apoya los pronunciamientos de Naciones Unida y la Unión Africana sobre los recursos naturales del Sahara Occidental, «rechazando cualquier tipo de soberanía marroquí sobre esta, negando cualquier explotación de sus recursos sin el consentimiento del pueblo saharaui a través de su único y legítimo representante, el Frente Polisario».

El Sahara Occidental es uno de los 17 territorios no autónomos bajo supervisión del Comité Especial de Descolonización de la ONU. Su proceso de descolonización fue interrumpido en 1976 y en la actualidad la región está ocupada casi en su totalidad por Marruecos, condición que no fue aceptada por ningún país del mundo y rechazada por Frente Polisario, que proclamó su independencia en 1976 creando la República Árabe Saharaui Democrática, la cual es reconocida por unos 80 estados.

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