Venimos con un mensaje de diálogo y convocatoria

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, sostuvo en la mañana de este jueves un ameno y constructivo encuentro con empresarios y líderes de distintas organizaciones del sector agrícola estadounidense

Autores:

Alina Perera Robbio
René Tamayo León
Leticia Martínez Hernández

NUEVA YORK.— El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, sostuvo en la mañana de este jueves un ameno y constructivo encuentro con empresarios y líderes de distintas organizaciones del sector agrícola estadounidense, organizado por la Coalición Agrícola de Estados Unidos para Cuba (USACC), por sus siglas en inglés, y la Asociación Nacional de Departamentos Estaduales de Agricultura (Nasda), por sus siglas en inglés.

Al darles la bienvenida en la sede de la Misión de Cuba ante las Naciones Unidas, el mandatario calificó de indispensable esta reunión con «uno de los sectores que más ha defendido las relaciones de Estados Unidos con Cuba».

De hecho, argumentó, es «el sector con el que hemos tenido alguna posibilidad, muy limitada, para poder tener intercambio económico y comercial».

Díaz-Canel recordó que «hubo momentos en que importamos de Estados Unidos más de 1 100 millones de dólares en un año, cifra que se ha ido reduciendo porque, con las limitaciones del bloqueo, se nos impone que tenemos que pagar al cash y se nos limitan también las cifras en que podemos hacerlo».

Independientemente del recrudecimiento de esa política aberrante y de las medidas contra Cuba que ha tomado la nueva administración de Estados Unidos, «nosotros seguimos abiertos al diálogo», reiteró el Presidente cubano.

Consideró que el motivo por el cual se ha producido un retroceso en el restablecimiento de relaciones, «solo tiene que ver con que hay intereses de una minoría que, lucrando con la política, trata de frenar esas relaciones».

«Queremos ante ustedes ratificar que venimos con un mensaje de diálogo. No vamos a cerrar en ningún momento la posibilidad de conversar, pero siempre sobre una base de respeto, sin condicionamiento y sin imposiciones».

El Jefe de Estado comentó la importancia que reviste expresar estos asuntos a empresarios y líderes de organizaciones del sector agrícola estadounidense, «porque ustedes han estado permanentemente activos en la relación con Cuba».

Que se logre levantar el bloqueo y que se fracturen las medidas en contra de las relaciones entre nuestros países, tiene que ver también con la actividad que ustedes hacen, con la manera en que ustedes negocian o muestran su inconformidad con estas restricciones, consideró.

«Es muy importante que personas como ustedes puedan visitar Cuba, que podamos conversar, intercambiar para que se conozca realmente nuestra realidad y, a partir de eso, ir creando toda la fortaleza y la construcción de unidad que nos permita acabar con el bloqueo».

Díaz-Canel refirió que la Mayor de las Antillas tiene que importar anualmente más de 2 000 millones de dólares en alimentos, «en condiciones muy complejas, con países que están a una enorme distancia, donde el pago por flete es muy alto, donde, de hecho, nos suben los precios porque saben las necesidades y limitaciones que tenemos».

Valoró además las oportunidades del mercado cubano, que aunque pequeño en tamaño, es seguro, porque implica abastecer a toda una población de 11 millones de personas.

El estadista opinó que el intercambio puede ser mutuamente beneficioso. Lo que sí nos molesta y duele, enfatizó, es que a veces va un barco cargado de comida desde Estados Unidos hacia Cuba, porque lo hemos podido comprar, y después regresa vacío cuando pudiera regresar con mercancías nuestras.

Igualmente expuso que podían producirse transferencias de tecnologías e intercambios científicos, porque aunque somos un país con modestos recursos también tenemos un buen desarrollo científico.

Hemos traído, concluyó, un mensaje de paz, de unidad, de comprensión y también de convocatoria.

En el encuentro participaron, entre otros, Bárbara Glenn, directora ejecutiva de Nasda; Paul Johnson, presidente de USACC; Thomas Sleigth, director ejecutivo del Consejo de Granos de Estados Unidos; y los comisionados de Agricultura de los estados de Connecticut, Virginia y Nuevo México.

Gracias a la labor de este sector, desde el año 2001, se iniciaron las ventas de productos agrícolas y alimentos a Cuba, las que se realizan en una sola dirección, pues se mantiene la prohibición de las exportaciones de la Isla con destino a   Estados Unidos.

En días pasados, el Senado de este país aprobó una enmienda al proyecto de Ley Agrícola que, de ser finalmente respaldada por la Cámara de Representantes, permitiría la promoción en Cuba de productos agrícolas estadounidenses con fondos oficiales.

Esta enmienda, que es un paso en la dirección adecuada, aún está lejos de facilitar el comercio agrícola con Cuba y los créditos privados, tal como reclama la comunidad agrícola estadounidense.

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