Ese tamaño desastre promovido por Bolsonaro

Temen apagón de salud para millones de brasileños

Autor:

Juana Carrasco Martín

Personalidades políticas y sociales brasileñas, así como gente sencilla, con sentido común y la disposición al reconocimiento, a la gratitud y al amor, siguen expresando su pesar por las graves consecuencias para el pueblo más vulnerable de Brasil, que ha provocado la política del presidente electo, Jair Bolsonaro, respecto a Cuba y a los galenos del Programa Mais Médicos.

Manuela D’Avila, quien fuera la candidata a la vicepresidencia junto a Fernando Haddad en las recientes elecciones, destacó en Twitter: «El fin de la participación de los médicos cubanos es una primera tragedia de la ideologización y de la locura persecutoria contra la izquierda que está en curso en nuestro país. Pierden las familias más pobres, los niños necesitados, la vejez desamparada.

«¡Son más de 30 millones de brasileños que se quedarán sin médicos! Los médicos cubanos se ganaron el respeto y el cariño de nuestro pueblo, que es generoso y sabe retribuir los gestos de amor. A ellos, muchas gracias y nuestro sincero pedido de disculpas.

«En algún tiempo, con nuestra lucha, volveremos a ser el país que ustedes, amigos cubanos, conocieron en contacto con nuestro pueblo. Y tengo la certeza de que Cuba no le faltará a Brasil, como no le ha faltado a ningún pueblo del mundo que precisó de la solidaridad de los cubanos».

El periodista, político y escritor Fernando Morais, publicó que «atacada por Bolsonaro, Cuba cierra el programa Mais Médicos», en referencia a la decisión del Ministerio de Salud Pública de la Mayor de las Antillas de no seguir participando en dicho programa porque Bolsonaro «amenazó la presencia de los médicos cubanos con discursos despreciativos y reiteró que modificaría los términos y las condiciones del Programa Mais Médicos, irrespetando a la Organización Panamericana de la Salud».

Para demostrar la verdad, Morais convocó en el blog Nocaute: «Asista al documental Venido de Cuba, que retrata el trabajo de los médicos cubanos en el litoral de Río Grande do Norte». 

Gleisi Hoffmann, presidenta nacional del Partido de los Trabajadores, vía Twitter decía: «Me siento triste por el pueblo brasileño que es tan bien asistido por ellos (los médicos cubanos). Vi nacer ese programa y ayudé a implementarlo. Mas entiendo las razones: el irrespeto, las amenazas y la violencia con que Bolsonaro trata a Cuba, les dejan sin seguridad (…) Las amenazas de Bolsonaro hacen que Brasil pierda el acceso a la medicina cubana, reconocida por la Organización Mundial de la Salud como ejemplo para el mundo».

Las autoridades sanitarias de pequeñas ciudades al interior del nordeste de Brasil temen hoy un apagón de salud por la salida de los médicos cubanos, ante posiciones ofensivas del futuro gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro.

«Volveremos a un nivel de ocho años atrás, son casi tres millones de bahianos que quedarán sin médico», dijo al diario Folha de Sao Paulo el director de atención básica de la Secretaría de Salud de Bahía, Cristiano Soster.

Marilia Guimaraes, presidenta del capítulo brasileño Red de Intelectuales y Artistas en defensa de la humanidad, también expresó que «con mucho dolor» conoció el hecho, pero que les «sobran esperanzas y posibilidades».

Pedro Oliveira, dirigente del Partido Comunista de Brasil, señaló que el tuit de Bolsonaro pretendía responsabilizar a Cuba, pero apuntaba que «la posición ideológica del futuro gobierno no es contra Cuba, es contra los propios brasileños».

Por su parte, Alfonso Magalhaes, dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) en el DF y miembro del Movimiento de Solidaridad con Cuba, denunció: «Primer resultado de facto del pregobierno Boso: el fin de Mais Médicos. ¡Criminal!! Sin la Brigada Médica Cubana, el Programa Mais Médicos no funciona».

El diputado federal del PT, Paulo Pimenta, subrayaba: «Las causas de la retirada de los profesionales del Programa Mais Médicos son los ataques constantes del presidente electo, Jair Bolsonaro, y las exigencias que él anunció sobre el programa, que quiebran el contrato del convenio realizado entre los países a través de la Organización Panamericana de la Salud».

Tras enumerar los logros del programa, entre ellos que más de 700 municipios de su país tuvieran por primera vez en la historia un médico para atender a su población, recordó que en abril de 2018, el director general de la OPS afirmó que la salud en Cuba era un modelo para el mundo y que la excelencia de la medicina cubana también había sido tema de debate en Globo Noticias.

Agregó Paulo Pimenta que en una encuesta de la Universidad Federal de Minas Gerais y del Instituto de Pesquisas Sociales, Políticas y Económicas de Pernambuco, en la que se entrevistaron a 14 000 usuarios en casi 700 municipios de Brasil, el 95 por ciento de esas personas dijeron estar satisfechos o muy satisfechos con la actuación de los médicos del programa.

Divanilton Pereira, vicepresidente del CTB y FSM, ante el ataque a la Revolución Cubana dijo: «Reciban mi profundo saludo y solidaridad», destacando el «permanente espíritu de solidaridad del pueblo, y en particular de sus profesionales médicos. Gran abrazo».

José Reinaldo Carvalho, del PC de Brasil, señaló: «La solidaridad de Cuba es reconocida por el pueblo brasileño. La decisión del gobierno cubano es una expresión de dignidad».

La Secretaría de Política y Relaciones Internacionales del PC de Brasil también apuntó que los ataques de Bolsonaro hacia Cuba no podían tener otra respuesta que la decisión de Cuba de no continuar participando en el Programa Mais Médicos, y agregaba que «los profesionales de la salud de la Isla caribeña, famosa por la excelencia de su medicina, eran enviados a las áreas donde los médicos brasileños se rehúsan a trabajar».

La nota de esta dirigente del PC hace suya las palabras de la declaración cubana en cuanto a que el pueblo brasileño «será capaz de entender sobre en quién recae la responsabilidad», y señala que «el presidente que asumirá el 1ro. de enero iba a buscar someter a los dignos profesionales de la salud de la isla caribeña a constantes restricciones».

«Los médicos cubanos salen, así, con la cabeza erguida, rodeados por el cariño y la gratitud del pueblo brasileños, pueblo este que, un día más o un día menos, llamará a una rendición de cuentas a quien, movido por la ceguera ideológica de extrema derecha, poco le importa los destinos de los trabajadores pobres, el público atendido por los médicos cubanos».

La Asociación Cultural José Martí de Río Grande do Sul expresó en nombre de la comunidad gaucha y brasileña su protesta y repudio a la actitud intolerable, de cuño claramente elitista y discriminatorio del Presidente recién electo Jair Bolsonaro, quien con amenazas y referencias despreciativas, buscaba obstaculizar el trabajo de los profesionales de la salud cubanos.

En la larga lista de irrestricta solidaridad con los médicos cubanos, en apoyo a su digna respuesta en agradecimiento por su participación en el Programa Mais Médicos, se unían la brasileña Socorro Gómez, presidenta del Consejo Mundial por la Paz; Gilda Almeida, presidenta de la Asociación de Mujeres Brasileñas; el Movimiento de los Sin Tierra, los candidatos a la presidencia en las últimas elecciones Marina Silva, dirigente de REDE, y Guilherme Boulos, por el PSOL.

Juliano Medeiros, presidente nacional del PSOL, también publicaba en Twitter: «Cuba, una vez más, muestra toda su dignidad. Después de ser amenazada e insultada innumerables veces por Bolsonaro, decidió romper el convenio... Fueron más de 48 millones de atenciones. A Cuba, estamos muy agradecidos».

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