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José Martí. Caricatura de LAZ.Autor: LAZ
Ñoooo Ciro te la comiste. Pero ¿por que no dejas asi? Ahora a esperar la semana que viene jajaja Chao
realmente estos articulos son maravillosos, pero parece una novela de misterio llevamos 2 semanas para saber que paso y parece que nos falta otra, esta es una historia muy interesante y muy poco divulgada, gracias por darla a conocer con todos los detalles
Como siempre muy útil, instructivo y ameno todo lo salido de la mano de Ciro Bianchi. Felicidades por este tema
Toda historia que se cuente en realacion al apostol,siempre va parecer insuficiente.Uno siempre desea conocer mas.Y es que era tan nutrida de grandeza, la vida de este heroe!!!.Que es imposible no quedar con ganas de querer conocer toda la historia de su vida desde que nace,hasta que fallece.Uno siempre quisiera conocer cada rinconcito del alma de este gran patriota,sin limitaciones,desde lo mas insignificante hasta lo mas relevante.Usted senor Ciro,como siempre,dando en la diana de sus lectores.Nosotros como siempre tambien, esperando nuevas noticias suyas y ojala que sean pronto,pues la espera desespera.
Hola! Gracias por este capitulo de nuestra historia tan poco conocido ydivulgado. Con impaciencia espero la proxima semana para seguir leyendo. Gracias de nuevo y enhorabuena.!!!!
Estimado Senor Ciro Bianchi, No puedo, como estudioso del tema, "ver cometer un dislate en silencio so pena de hacerme complice de èl". Tengo que reconocer, y me place, q en "Como...(II)", solo encontrè, una sola declaraciòn que pudiera ser objeto de comentario: "...Martì es impactado por tres disparos.....". Le dirè que muchos han sido los q han escrito sobre la caida del Maestro y, unos dicen que recibiò 5 impactos, otros 4, 3 (como usted), pero si se lee cuidadosamente el reconocimiento del Dr. Pablo A. Valencia se verà que los disparos solo fueron 2 y que presentaba "en la pierna derecha y en su tercio superior, una hendidura especial de la piel, correspondiendo a dicha hendidura un color algo màs oscuro que el resto del cuerpo, prueblas evidentes de haber sufrido en aquella parte, durante algùn tiempo, una presiòn con la contusiòn consiguiente, producida por un anillo de hierro colocado en dicho punto". Lo anterior aparece en el libro de Mary Cruz "El hombre Martì" pues, lamentablemente no he podido revisar el dato primario, me refiero al informe original del reconocimieno, publicado por Valencia Fors en el periòdico habanero "La Discusiòn", el 30 de enero de 1899. Me gustaria poder revisar el documento original o, al menos, la fotocopia del mismo publicada por el autor en el periòdico mencionado. El tercer disparo al que aluden otros escritores, basados en las primeras opiniònes no profesionales, parece que se trata de la interpretaciòn que se hizo de la lesiòn de la pierna derecha dejada por el grillete que le pusieron cuando lo condenaron a trabajos forzados en las Canteras de San Làzaro. En el tercer artìculo encuentro varias cosas que comentar. Con respecto al bigote fino y no muy poblado, todos conocemos un Martì de bigote y mosca bien poblado. en el libro de Mary Cruz se lee: "...El detalle, descrito de que Martì, al caer peleando, tenìa un "bigote fino y poco poblado", hay que anotarlo teniendo en cuenta el testimonio de que, al desembarcar por Playita de Cajobabo, el gran hombre se habìa resurado el bigote para que los espìas enemigos no lo identificaran. Con respecto a los ojos claros y azulados refiere Mary Cruz: "...Al llegar a los ojos, Por què surgen tantas contradicciones?..."De que color eran exactamente?"Glaucos" , dijo Edelmann despuès de mirarlos con detenimiento, y bien apunta Gonzalo de Quesada que su descripciòn, por venir de pintor que sabe de estas cosas "quizà sea la màs acertada"..." Glauco es el color que tiene los tonos variados de las olas, desde lo oscuro hasta lo claro, de pardo a verdemar, dependiendo de la luz y del reflejo de las cosas circundantes." Otra explicaciòn nos la ofrece " Desde las perspectivas de la medicina legal, el doctor Ercilio Vento ha desplegado una hipótesis que pudiera esclarecer un poco el asunto. .Cuando Ximénez de Sandoval lo vio, ya Martí había fallecido. Si un cadáver tiene los ojos abiertos como sucedió en este caso, la córnea se reseca con mayor rapidez y comienza a cubrirse de una opacidad. .Es una especie de velo azulado o, más bien, grisáceo azulado, que se conoce como telilla glerosa. Eso fue lo que él debió observar.. Algunos de sus contemporáneos aseguraron que, además de oscuros, los ojos de Martí eran peque- ños, delataban .una inmensa vida interior. y .alejaban toda idea de falsedad o hipocresía, con reflejos simultáneos de bondad y fortaleza .. Carlos Aldao y Alberto Plochet afirmaron coincidentemente que resultaban lo más notable de su fisonomía, aun por encima de la singularidad de su amplia frente. En la memoria del puertorrique- ño Manuel Zeno Gandía ha quedado un momento en que .se encend ían de mal contenida indignaci ón., mientras le contaba en Espa ña, todavía adolescente, de su reclusión y trabajos forzados en las canteras. Sus ojos también solían ser comprensivos, incluso en situaciones engorrosas como la que vivió una noche de 1885 en un mitin en Tammany Hall, Nueva York, cuando Antonio Zambrana lo acusaba de manera injusta desde la tribuna. Ofendido, pidió la palabra. Mientras caminaba hacia el escenario, Plochet lo observaba, sorprendido de que su mirar no fuera iracundo, fulminante. Dirigía su vista hacia Zambrana .de hito en hito, lanzándole miradas de compasión como si se apiadara de su error.. En el texto Martí revolucionario, Ezequiel Martínez Estrada analiza el aporte biográfico de los retratos que le hicieron. Al referirse a los ojos, dice que son determinantes para seguir la evolución de un hombre que, sobre todo desde 1882, soporta .una carga espiritual agobiadora., debido a sus problemas personales y a la causa patriótica asumida. Con respecto al nicho Raùl Ibarra escrrefiere: Ana esa actitud de los dignos jefes y oficiales del Ejèrcito español, de la que no participò el Coronel Ximenez de Sandoval, otro español que coniviò mucho con nosotros y que aquì formò su digna familia, el entonces Alcalde Monicipal Don Baartolomè Vidal y Marturell, pasando por encima del acuerdo del ayuntamiento y los "feroces cubanos", enemigos de todo lo cubano, hizo saber a los generales que; "Nada tenìan que pagar ustedes por la sepultura del Señor Martì, pues como alcalde munucipal, de acuerdo a las facultades de que estoy investido, he dispuesto que la ciudad de Santiago de Cuba otorgue, libre de gastos, el nicho en el Cementerio para el cadàver del Señor Martì". Hubo tres Concejales que acusaron al Señor Vidal de extralimitarse de funciones, pero el General Garrich no les hizo caso. Los oficiales españoles costearon la làpida colocada en el nicho. Bueno ya con esta me despido, Un abrazo fuerte Dr; Walter Marcial Martìnez Rodrìguez Profesor Consultante Máster en Ciencias Especialista de Iero y II Grado en Anatomìa Patològica Jefe del Servicio de Patolgìa del Hospital Doc "Dr. Leòn Cuervo Rubio" Jefe del Grupo Provincial de Anatomìa Patològica "Con el puño cerrado no se podràn estrechar las manos" Mahatma Gandhi
Interesante texto, muy ilustrativo. Saludos cordiales desde España para todos los cubanos. Andrés