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Acto por los sucesos del 13 de marzo.Autor: Calixto N. Llanes
Los jóvenes cubanos deben inspirarse en la verticalidad y el alto nivel, cívico y espiritual de la conducta y el pensamiento de Jose Antonio Echevarría y los jóvenes de Directorio que pese a que sabían que enfrentarían la prisión y toruras si eran detenidos por la tiranía jamás escaparon del combate cara a cara con los operesores y murieron como héroes en combate frontal contra fuerzas superires, algunos murieron bajo torturas, tal y como ocurre con casi la totalidad de los líderes políticos, cívicos e intelectuales en la historia de Cuba, que jamás recurrieron al suicidio como escape, salvo excepciones. Morir en combate, enfrentar al opresor, al enemigo de la patria ha sido siempre la divisa de valor, la bandera de combate y honor en la conducta de la juventud cubana que debe guiarse por estos próceres en su vida personal y social sin dejarse confundir por falsos líderes de ideas extranjerizantes y conducta irracional y suicida propia de sociedades ricas en decadencia moral y espiritual, ajenos a nuestras identidad, vida espiritual, costumbres y principios.Ellos, José Antonio y los jóvenes del Directorio fueron consecuentes con Cuba hasta el día de su muerte y deben pasar a integrarse en la personalidad de la juventud cubana en su vida diaria como virtudes de la nacionalidad.