31 °C
Una de las Cuatro joyas del ballet cubano, bailando en escena.Autor: Juventud Rebelde
Cuando Mirta entraba en el escenario,este se iluminaba tenia tanto "angel" que jamas olvidare su ultima vez en su despedida cuando con todas las rosas se quedo en un balance eterno y el teatro estallo en aplausos y ella lo recibio con lo que mejor poseia su eterna sonrisa legendaria.
Hermoso recordar estas historias, que por estar ocupadas en muchas tareas no las sabíamos completamente Gracias
Gracias por rememorar a quienes con un talento inimitable hicieron de este pais lleno de cultura una cuspide de autenticidad y de gracia en el movimiento, para que fueran reconocidas por los mejores coreografos, bailarines y espectadores del mundo. La humildad cuano se alia con el talento hacen grandes obras. Y se pueden hacer muchos recordatorios, pero a modo de inciativa personal me gustaria fuesen inmortalizadas las cuatro joyas junto a Alicia Alonso como representacion genuina del esfuerzo y del talento. Me gustaria que el historiador de La Habana y sus compañia Habaguanex o el propio Ministerio de Cultura convocaran a concurso a Escultores para que inmortalizen la labor de estas bailarinas y que un jurado calificado seleccionara las mejores propuestas para que sean instaladas en una rotonda, si se preciso con una fuente que refleje sus pasos por este universo. Buscar patrocinadores y regalarle al pueblo de Cuba una obra escultorica que refleje el trayecto de tanto talento y estoy seguro que las proximas generaciones de cubanos lo agradeceran porque muchos niños se preguntaran quienes eran y la leyenda comienza a correr.
Estos cuatro nombres siempre estarán asociados en mí al orgullo indescriptible que me produce ser de la tierra que las dio al mundo. Ellas son de esas palabras mágicas que a uno se le ocurren cuando alguien le dice: "piensa en Cuba y en lo que amas de ella." Gracias por ser.
Muy inetresantes todos estas histarias, un merecido recordatorio a quien con la belleza, delicadeza, confienza y suabidad en sus movimientos cautivo los escenarios que fueron testigos de su precensia, gracias por todo y por recordar a una de las joyas del Ballet Nacional de Cuba.