29 °C
En singapur Leydi tiró por primera vez con pistola láser.Autor: Cortesía de la fuente
Muchas felicidades para Leydi, es joven, pero ya ha podido experimentar que el deporte es sacrificio y esfuerzo, solo así se consigue la gloria que es más íntegra y sagrada cuando tras ella está una familia y un pueblo como el de ella. Felicito también a su entrenador Adel, hijo también de dos entrenadores (su madre cuando la conocí era entrenadora de la EIDE y su padre, ya fallecido, fue técnico de atletismo); ambos son frutos del deporte revolucionario y un ejemplo a seguir como lo es en conjunto, el quinto lugar que Cuba ocupó en estos Juegos Olímpicos Juveniles.
Una vez más se demuestra el alto valor de nuestros atletas, ese pensamiento interno de hcerlo bien por la familia y por la patria. Estos héroes anónimos-presentes son los que hacen de Cuba ser envidiada y admirada en todo el mundo. Gracias por ratificar lo grande de la mujer cubana y su pueblo que ante las dificultades sabe crecerse.