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Caricatura de LAZAutor: LAZ
La calle Obispo, mi preferida de La Habana Vieja. La Habana Vieja siempre fue el minicipio que escogí por excelencia para pasear y satisfacer mis gustos,cualesquiera que fueran. Pues realmente allí había de todo siempre, tiendas bellisimas repletas de cosas para todos los gustos y posibilidades,con una elegancia muy tipica y muy clásica, que las hacían tan acogedoras y atractivas,y nada tenían que envidiar a las europeas.Las construcciones eran y son verdaderamente fascinantes y bellas,los lugares de descanso,luego de recorrer todas las tiendas,yendo de compras,los cines con excelentes propuestas,el bulevar,los tensenes.Yo he visto videos de tiempos atrás y por ej,el Paseo del Prado estaba tan limpio,tan pulido,tan cuidado.Hoy por hoy,parece que ni importa,pues tu ves hasta niños con carriolas echando a perder el Piso de tan importante lugar,que de niña,yo incluso solía admirar hasta las hermosas bodas que se celebraban cerca de alli,donde los autos salian pitando,gritando a todos que estaba aconteciendo algo muy importante en la vida de los humanos,la union matrimonial.Y parece que nadie se sensibiliza con estas cosas,que constituyen un emblema de nosotros los cubanos,un carnet de presentación al mundo de lo que realmente somos.Que nuestra Habana vuelva a brillar como antaño lo era,incluso hasta con la misma calidad de los habitantes que otrora vivieron alli,pues hay cada unos hoy en dia que la habitan,que realmente lejos de embellecerla la afean aun más,y no concuerdan con tan majestuosa ciudad.Creo que el proceso de restauración debe llevarse a cabo no solo a través de la arquitectura de sus majestuosos edificios,sino a través de todo,de sus hermosas tiendas,todas sin excluir ninguna,de sus cines y teatros,de sus verdaderos pobladores con sus verdaderas costumbres.Cuando esto suceda,pienso entonces,volverá a ser de verdad "La Habana Vieja",uno de los municipios más hermosos de toda cuba,y para algunos,el más bello y electrizante como es el caso mío particularmente.Bueno confiemos que todo esto sea rescatado antes que sea demasiado tarde.Nosotros los cubanos debemos luchar por encima de todo,por ser más cubanos cada día,por defender lo nuestro con garras y dientes,pues si no lo hacemos nosotros,quién lo hará?,el vecino.Lo dudo,el vecino muchas veces puede hasta que se alegre de que cosas como estas nos pasen,incluso aún a veces pretendiendo ser nuestro amigo y haciéndose el concernido,pues no todos los amigos,son los amigos que realmente debieran ser,algunos puede que si,pero en el mundo de hoy,se hace más increíble creer verdaderamente en esta palabra,es hora ya de hacer lo correcto,y para mí lo correcto es,involucrarse más y mejor con lo más conveniente y lo mejor a los ojos de todos nosotros los cubanos,los que verdaderamente nos importa,cuál sera el futuro de nuestra patria,a los que verdaderamente nos duele,el deterioro de nuestro país,de nuestras ciudades de nuestra identidad,que es lo más importante para Cuba.
Se trata simplemente de una descripción genial de la calle más concurrida de Cuba. Mezcla de una especie de novela de época, de algún bestseller de García Márquez y una clase de historia para jóvenes(impartida magistralmente), salpicada con sugerencias de experimentado guía turístico. Gracias Ciro por regalarnos cada semana un viaje en la máquina del tiempo.
La habanera calle Obispo es un lujo para los que tienen la oportunidad de patearla frecuentemente. Para los que no es posible esa asiduidad, deberemos aguardar la ocasión. Me permito recomendar a los lectores de la Columna de Ciro Bianchi –yo lo hago- guardar el contenido de las mismas y siempre que exista la coyuntura, caminar con ella en la mano, a modo de inmejorable guía, en este caso por Obispo, intentado descubrir los tesoros que Ciro Bianchi nos presenta, pausadamente, recreando la vista y los sentidos en todos los lugares y detalles que seamos capaces de imaginar. No me gusta ser turista al uso en los sitios que visito; formar legión detrás de un guía que a uña de caballo recorre los archiconocidos lugares turísticos. No, para mí lo importante es la historia, tanto con mayúscula como con minúscula; la vida cotidiana de sus gentes y los emplazamientos que ocupa; los edificios y comercios. Recorrer en sepia la calle Obispo, transportándome a la época del relato, así podré afirmar rotundamente que conozco el lugar que he visitado. Gracias una vez más.