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Risler junto a su abuela y su mamá.Autor: Carolina Vilches Monzón
"Definitivamente" un niño de once años no hablaría así: «Al impulsarme con los pies desde la pared para deslizarme sobre el piso, no sé de qué forma me desvié, y salí al vacío por el hueco de escalera, y el mismo impulso que llevaba me hizo chocar con la parte interior de la baranda; pero seguí cayendo. Recuerdo que pude agarrarme con las manos del descanso, entre el segundo y el tercer piso, solo un momento, porque resbalé y caí definitivamente».
Lo que se deduce del artículo es que el niño se salvó por el milagro de no tener fractura cervical pues no es así como se atiende y trasporta a un politraumatizado. Claro, esto es un artículo sensacionalista que no pretendía hablar mal de la atención del sistema de emergencias médicas. Saludos.
Menos mal que no le sucedio nada aparte del susto y de los dolores que debe tener a consecuencia de los golpes.Pero me acuerdo que cuando vivia en un 5to piso muchos de los escalones estaban suelto o partido y otras escaleras tenian los pasamanos suelto o carecian de partes, por la falta de mantenimiento y el poco cuidado de los propios residentes, siendo esto un peligro tanto para ninos o mayores. En esos casos de caidas se recomienda no se muevan los pacientes debiendo ser los paramedicos por peligro a futuras consecuencias o danos en la columna vertebral o fracturas. Buena experiencia se llevo el pequeno en su vida,nos alegramos nuevamente que este bien