Sándwich cubano

El sándwich cubano es cima y orgullo de nuestra gastronomía rápida y popular.

El sándwich cubano es cima y orgullo de nuestra gastronomía rápida y popular.Autor: Adán Iglesias

Fotografía

  • El presidente venezolano Nicolás Maduro repudió las nuevas sanciones unilaterales declaradas por Washington contra funcionarios del Gobierno bolivariano.
  • A pesar de ser la escuadra más joven del torneo, los cubanos vencieron a República Dominicana sin grandes problemas.
  • Infografía Pinar del Río.
  • José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
  • La música campesina tiene un espacio en el programa, y poetas repentistas locales dedican también un homenaje a la fecha patria y a su ciudad, acompañados por el grupo Cuyaguateje.
  • Gladys Martínez Verdecia, secretaria del PCC en Pinar del Río.

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  1. 1

    Modesto Reyes Canto - 23 de Diciembre del 2012 4:10:11 CDT

    Al terminar de leer esta magnífica crónica gastronómica , amigo Ciro, se queda uno con doble hambre; la primera por seguir leyendo y la segunda por meterle el diente a alguna de las ofertas culinarias que usted ha reflejado en este recorrido que hacen que a cualquiera se le olvide la amenaza del colesterol. Ah, y el final después de darle diente a cualquiera de esas exquiciteses no puede ser otro que darle candela a un buen tabaco...el mejor. Que marca? Ya eso es trabajo suyo, amigo Bianchi.Y cuando se decida a dar ese recorrido por nuestra mundial conocida industria tabacalera, hâgalo y olvide si lo van a acusar de que crónica sobre ese producto ayuda a ensanchar el hueco en la capa de ozono. Nuevamente mis felicitaciones. Ah, se me olvidaba. Si oberva la hora tan temprana en la que estoy opinando y mas siendo domingo,es por culpa del gallo del vecino que ha veces adelanta su reloj. Por casualidad conoce usted alguna receta con que yo pueda elaborar un buen arroz con ese despertador no solicitado?. Saludos: Modesto Reyes Canto.

  2. 2

    OLIMPIO RODRIGUEZ SANTOS - 23 de Diciembre del 2012 7:02:16 CDT

    Si de comida se trata ha sido una lectura fresca en la mañana de domingo y de recuerdos agradables. Varios de estos lugares pude disfrutarlos.

  3. 3

    Alberto - 23 de Diciembre del 2012 8:11:17 CDT

    Excelente, es su costumbre de domingos, tributo a la memoria y al conocimiento. Hay algo que sin embargo con lo que estoy en desacuerdo, sobre los sandwiches cubanos, lo primero es que lo conocí fuera de Cuba, y pregunte ud. a un cubano, en La Habana pongamos por caso, sí lo conoce actualmente, probablemente le dirá que no, no tiene allá la fama que en cualquier sitio fuera del país se ha ganado. Usted menciona varios lugares famosos dónde lo hacían, incluso dice que no sólo en grandes establecimientos gastronómicos se hacían, pero le pregunto ¿conoce en la actualidad algún lugar que lo hagan? y todavía peor ¿conoce algún lugar dónde lo hagan como ud. mismo narra que es un sandwich cubano? Mi saludo cordial.

  4. 4

    Gabriel M. Valdes - 23 de Diciembre del 2012 16:55:24 CDT

    Excelente artículo, como siempre. Antes de hablar de la receta del sandwiche cubano (nótese la e al final) y de los lugares donde los consumía, quisiera hacer una pregunta. Ayer leí que su libro "Contar La Habana" se presentó en un acto en la Biblioteca Nacional. Quisiera saber dónde podríamos adquirir su libro los que habitamos fuera de Cuba. Ahora paso al sandwiche. Los ingredientes son: pan de agua, jamon, pierna y queso suizo (el de los huequitos), pepino, mantequilla a un lado del pan y mostaza al otro. Cualquier otro ingrediente es una adulteración casi pecaminosa. Aquí en los Estados Unidos es muy popular pero le echan lechuga y tomate, pecado capital. En Francia eliminan la pierna y usan pan francés que es un poco más duro que el pan cubano. Cambiar de queso es un pecado venial y echarle mortadella es casi insultante. Algunos de los restaurantes que usted mencionan eran ilustres y bien caros y, por lo tanto, fuera del alcance de la mayoría. Paso a narrar lo que hacíamos algunas tardes y noches los que trabajábamos por un sueldo decente, por no decir bajo. Nos dábamos cita en el bar de Neptuno y Aguila. Allí nos jugábamos las cervezas al cubilete. El cantinero nos traía un sandwiche cubano picado en cuatro como tapa (saladito es más cubano) con cada ronda de cervezas. De allí íbamos a una fonda china frente al teatro Alcázar en Consulado y comíamos un par de mariposas, no por hambre si no por el gusto y lo barato. Un café de a tres quilos y un tabaco barato y a disfrutar de dos películas en la tertulia del cine Verdún donde, como abrían el techo de noche, a nadie le molestaba el humo del tabaco. Después a casa a dormir o, si era sábado, seguir de parranda. El costo de todo esto no superaba los dos pesos para la pareja que perdía todas las rondas al cubilete. Le doy las gracias por hacerme recordar pero le daré mayores gracias si me indica dónde podría adquirir su libro.

  5. 5

    Arístides Lima Castillo - 23 de Diciembre del 2012 21:46:49 CDT

    Hoy me cogió tarde para leerlo, amigo Ciro. Fue, como se dice a veces, “por causas ajenas a mi voluntad”, pero aunque ya había degustado unos buenos espaguetis “a lo pobre” (parecidos a aquello “napolitanos” que nos ofertaban en las pizzerías posteriores a esa época de la que nos recuerda), me he saboreado y babeado de lo lindo leyendo su descripción de golosinas cubanas y de dónde eran mejores elaboradas o más sabrosas. Tal y como nos cuenta Alberto (#5) esa denominación de “sándwich cubano” no era cubana. Ese calzo lo conocíamos por “sándwich” simplemente, o por “emparedado”, algo más castizo. Y como él dice y yo también, por acá por este Norte proliferan los establecimientos que expenden una cosa que llaman “sándwich cubano”, pero Alberto no nos dice que son muy diferente en todo a los que usted nos ha descrito tan apetitosamente, y a los que yo, después de varios intentos, más por eso de “cubanos” he probado, quedando puesto y convidado para volver a intentarlo. No son ni arientes de los que teníamos por allá. En el único lugar de este lado del Canal de la Florida en el que he tenido el placer de comer unos decentes y bien preparados, valga la propaganda, ha sido en un establecimiento dentro del aeropuerto de Miami llamado “La Carreta” (como aquella de El Vedado). Saludos, Don Ciro. Hasta el próximo domingo.

  6. 6

    Wilfredo - 24 de Diciembre del 2012 7:23:17 CDT

    !Que hambre, Ciro! Maravillosa la cronica, como estamos acostumbredos. Te aseguro que me ha revuelto todos los jugos gastricos. Muchas gracias nuevamente por hacernos sentir los olores de la ciencia gastronimica de los tie mpos de antaño.

  7. 7

    Frank García Hernández - 24 de Diciembre del 2012 10:27:12 CDT

    "Ya habrá comprendido el lector, si es que llegó hasta aquí, que este escribidor tiene una relación casi neurótica con la cocina." Pue se nota Don, y me despertó la gula!!!

  8. 8

    Gabriel M. Valdes - 24 de Diciembre del 2012 11:13:10 CDT

    Parece que su artículo no ha despertado tan sólo el apetito, si no la imaginación y los recuerdos de los lectores. En mi comentario anterior olvidé decir que el sandwiche debe ser planchado para que se tueste. Los loncheros usan una hornilla compuesta de dos planchas de acero caliente que a la vez que tuestan el sandwiche lo aplastan y hacen más facil el bocado o mordida. En cuanto a la denominación de "cubano" no recuerdo bien, pero parece que era adecuado pedirlo así para diferenciarlo de uno de jamón y queso, de pavo o de mortadella. Al pan se le decía "pan de flauta" por su forma y debía tener una rama de canela al hornearlo para darle su sabor peculiar. Recuerdo que en el mencionado "Siglo XX" de Neptuno y Belascoaín preparaban las mejores "galleticas preparadas" (valga la redundancia) que eran una versión del sandwiche cubano, pero en escala menor, usando galletas de soda en lugar de pan. Los demás ingredientes eran los mismos y sabían muy bien con un café con leche. Ahora que estoy llegando a la ancianidad, las sigo preparando y consumiendo en casa pues me debo cuidar del colesterol, azucar, bilirrubina, presión alta y otros achaques de la edad. También me he creado un substituto del sandwiche cubano: pan de trigo, negro e integral, jamón y queso bajos en grasa y pavo en lugar de puerco. Aprovecho la oportunidad de reiterar mi solicitud de saber donde podría adquirir su libro "Contar La Habana".

  9. 9

    Raúl Jorge Miranda - 17 de Febrero del 2013 11:31:18 CDT

    Estimado Ciro, soy lector asiduo de su columna en Juventud Rebelde y en general de todo lo que me caiga en las manos con su firma, es un placer andar por la historia de la mano de sus escritos, en particular este, soy habanero de nacimiento y en mis ya 57 años he "andado la Habana" y alguno de sus barrios, un tiempo viví en Maloja esquina Ángeles y en mi camino hacia el Calixto García -donde estudiaba medicina,- pasaba por la "Fefita", un bar un ruinas aunque aun funcionaba, y estaba ubicado en Ángeles entre Reina y Estrella, no en la ubicación que usted señala en su crónica, de seguro yo soy el equivocado, pero me gustaría saber si es el mismo sitio u otro, el que incluso aparece nombrado en la novela policíaca cubana "Enigma para un domingo", en fin agradecido de recibir acá en Venezuela el Juventud Rebelde y con el sus crónicas, de paso y salida, vivo en la calle Reyes en Lawton y tengo entendido que su familia vive en Arellano, un placer ser vecino personas que han entrado en la historia de las letras cubanas por usted! Saludos cordiales desde el Estado Zulia en Venezuela, bien cerca del Lago y le propongo aclarar en algo el asunto de la relación de Benny Moré con este país y en particular con Maracaibo! Raúl Jorge