Clichés anticubanos

Autor:

Juventud Rebelde

Recientemente polemicé en un canal televisivo nacional sobre el tema de Cuba. Durante el ríspido debate salieron a relucir los viejos y conocidos mitos y prejuicios, alimentados durante décadas de ataques permanentes a la Revolución, a sus dirigentes y al régimen socialista establecido por el pueblo cubano en ejercicio de su soberanía y el derecho a la autodeterminación.

Mi oponente esbozó una empobrecida realidad cubana, regida por un «Estado policiaco» en el que se impone una dictadura ideológica en la educación, formación e información de las masas inertes de infantes y ciudadanos que bajo el control riguroso del Partido Comunista hacen del desayuno, comida y cena su principal preocupación cotidiana.

¿Cómo compaginar esta perspectiva de un país en el que impera —según esta visión empañada— la desnutrición, la sobrevivencia, la represión y el temor, con los grandes logros alcanzados por Cuba en los terrenos de la cultura, la educación, el deporte, la salud y otros indicadores sociales? ¿Es posible que bajo el terror de un Estado omnipresente prosperen la literatura, el arte, la música, la danza, las ciencias médicas, la biotecnología, la computación, la antropología, el alto nivel de sus delegados en cuanta reunión científica internacional hay en el ámbito local y mundial? ¿Cómo hacer coincidir esta lúgubre descripción de la patria de Martí, con ese gigante de la solidaridad internacionalista que derrotó en Angola al ejército racista de Sudáfrica, creando las condiciones para la debacle del apartheid? Que envía médicos, educadores y personal de apoyo a los más apartados y necesitados lugares del planeta, y que es capaz, incluso, de ofrecer generosamente a su archienemigo estadounidense ayuda médica inmediata ante la tragedia de Nueva Orleáns en 2005. Donde el porcentaje de profesionales y técnicos mujeres es mayor al de los varones.

¿Cómo explicar las tasas cubanas de escolaridad de ciento por ciento en primaria y secundaria, sus rendimientos escolares en matemáticas, mayores a los de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Irlanda, Portugal y Noruega? ¿Los alumnos por aula (20) en enseñanza primaria, menores que en estos países, además de España, Francia y Japón? La tasa de mortalidad infantil de Cuba en menores de cinco años es de ocho infantes por cada mil nacidos vivos, mientras en América Latina es de 37 y 81 a escala mundial, contando además con ciento por ciento de niños inmunizados.

La esperanza de vida al nacer es de 74 años, mientras en el mundo es de 66 años. Hay en la Isla 590 médicos por cada 100 000 habitantes, en comparación con 160 en América Latina. La Revolución ha hecho posible que Cuba sea una potencia biomédica y científica mundial que pone al alcance de los países pobres sus vacunas, tratamientos innovadores y medicinas.

Mi oponente en el programa enfatizó lo limitado de la oferta disponible en periódicos y en revistas para los lectores cubanos, cuando se tienen registrados 577 publicaciones periódicas y 128 editoriales, decenas de publicaciones por Internet, 382 bibliotecas públicas, 57 teatros, 135 galerías de arte, 302 casas de cultura, 265 museos, 406 cines, 364 librerías. «Según datos de la UNESCO en el período 1989-1994, en el número de obras que poseen las bibliotecas públicas por cada cien habitantes, Cuba superaba con 48 títulos a México (36), Perú (25), Costa Rica (10), Chile (5) e igualaba a Italia con la misma cifra». (Alfonso Sastre, et al. Cuba 2005. Editorial Hiru.)

He podido observar y constatar directamente el nivel de información sociopolítica de los estudiantes en todos los niveles de la enseñanza, o el de un telespectador a través de noticieros, cursos y programas especiales como las Mesas Redondas.

¿Cuba, Estado policiaco? Un país que no registra ejecuciones extrajudiciales, donde durante todos estos años desde el triunfo de la Revolución en 1959 nunca se ha utilizado a las fuerzas armadas para reprimir y masacrar a manifestantes indefensos; donde la incidencia de homicidios y delitos de sangre es de las más bajas del orbe; donde no hay secuestros de personas ni actúan las diversas mafias del crimen organizado; donde no hay autoridades policiales y militares penetradas por el narcotráfico; esto es, donde impera un Estado de derecho en el que la justicia no está en venta ni brinda impunidad para ricos, poderosos y politiquillos.

La mayor conquista de la Revolución Cubana está a la vista: un pueblo instruido y noble que ha logrado resistir con éxito el más feroz de los bloqueos y la permanente hostilidad militar y guerra encubierta de Estados Unidos, construyendo un socialismo que, no exento de carencias, errores y deficiencias, constituye una alternativa de vida digna para los seres humanos en el océano de muerte y destrucción del capitalismo mundial. (Fragmentos. Tomado de La Jornada, México)

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