Cosas de la guerra de Iraq: Lea y juzgue...

Juana Carrasco MartínJuana Carrasco Martínjuana@juventudrebelde.cu
12 de Marzo del 2008 0:28:07 CDT

Tenía más de un tema para este miércoles, y todos, por su indignidad, merecen ser expuestos. Les dejo a ustedes el valorarlos...

Policías «fantasmas» en las nóminas de Iraq: Una revelación del diario USA Today daba a conocer que el gobierno iraquí ha gastado millones de dólares en oficiales «fantasmas» de la policía que dejaron la fuerza o murieron, pero cuyos nombres permanecen en las nóminas de los departamentos mientras otros se embolsan ilegalmente sus salarios.

El Ministerio del Interior del régimen de Bagdad realizó una investigación en seis provincias del país ocupado y encontró que entre el 15 y el 20 por ciento de los nombres que aparecen en los registros salariales no corresponden a agentes en activo. Y no son pocos en las listas, pues en lo que llaman esfuerzo por cortar la corrupción, fueron borrados 11 000 nombres. «La mayoría de esos oficiales de la policía desaparecieron —incluso huyeron, no van a trabajar, fueron muertos, cualquier número de cosas», dijo el brigadier general del ejército David Phillips, el principal consejero de Estados Unidos para el entrenamiento policiaco, y añadió «Pero todavía se les paga...».

Según el mayor general Hussein al-Awadi, comandante de la policía nacional iraquí, los problemas de contabilidad reflejan la prisa por crear la fuerza de seguridad luego de la invasión liderada por EE.UU. También aseguró: «Hemos arreglado el problema al ciento por ciento».

Si él lo dice...

Se necesitan más doctores en las guerras: Así titulaba un reporte Associated Press (AP). Un reporte del Ejército de EE.UU., dado a conocer el 6 de marzo, recomienda enviar más psiquiatras civiles al frente de batalla, para complementar a miembros uniformados de los cuerpos de salud mental. El problema es que se les hace difícil a las tropas encontrar los cuidados médicos de salud mental que necesitan cuando la violencia aumenta en Afganistán y nuevas tácticas empujan a los soldados en Iraq más lejos de sus bases operacionales. Luego de siete años de guerra, el mando encontró que más de uno de cada cuatro soldados que han repetido giras de servicio a estas guerras dan positivo a afectaciones psíquicas como la ansiedad, depresión y otros problemas; cada vez un número mayor tienen problemas maritales, se ha incrementado la tasa de suicidios, y disminuye la moral. «Ellos muestran los efectos de una guerra prolongada», dijo el coronel Elsepth Ritchie, psiquiatra asesor del Cirujano General del Ejército, el teniente general Eric Schoomaker.

Dice AP que la recomendación de emplear profesionales civiles para este servicio en el campo de batalla es inusual, pero los contratistas civiles están haciendo muchos otros trabajos en Iraq, desde proveer seguridad hasta servicios alimentarios.

¿Y cuando van a mandar «loqueros» para la Casa Blanca...?

KBR, mencionada en informe sobre soldados enfermos: También es una información de AP. Docenas de efectivos estadounidenses en Iraq se enfermaron en bases militares donde utilizaron agua «no monitoreada y potencialmente insegura», suministrada por una empresa contratista filial de Halliburton, la compañía que presidió Dick Cheney hasta que cambió ese cargo por el de vicepresidente de Estados Unidos.

Entre marzo de 2004 y febrero de 2006, en tres instalaciones regenteadas por KBR Inc. —Camp Ar Ramada, Camp Q-West y Camp Victory—, y entre enero de 2004 y diciembre de 2006 en dos operadas por los militares —Anaconda y Camp Ali—, en las tropas se generalizaron estas dolencias: abscesos cutáneos, celulitis, infecciones de la piel, diarreas y otra ristra de enfermedades, luego de usar agua turbia y maloliente para la higiene personal y en la lavandería. Dicen que todavía hoy día, en las operadas por las unidades militares no se cumplen los requerimientos esenciales de calidad.

Halliburton, la empresa petrolera que se benefició de lo lindo por sus estrechos lazos con Dick Cheney, reconoció en un informe interno que la contaminación pudo haber causado «enfermedades masivas o la muerte».

Menos mal que no era agua de tomar... ¿Pero, quien asegura que no la bebieron?

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