Rumbo a los Estados Unidos Africanos

Autor:

Juventud Rebelde
Entre los temas más apasionadamente tratados en la última cumbre de la Unión Africana celebrada en el balneario egipcio de Sharm el-Sheikh del 24 de junio al 3 de julio últimos estuvo, sin lugar a dudas, el de la formación del llamado Gobierno de la Unión, definición usada para precisar lo que podría terminar llamándose en el futuro los Estados Unidos Africanos (EUA).

La formación de los EUA no es un tema nuevo para los africanos. La creación de una organización de naciones africanas unidas contra el colonialismo había sido esbozada desde los años ‘60 por connotadas voces panafricanistas como las del ghanés Kwame Nkrumah, el maliense Modibo Keita o el guineano Sekú Turé. En 1963, no obstante, la idea pareció fructificar con la fundación de la Organización para la Unidad Africana (OUA) y bajo la guía de otros precursores del panafricanismo como el egipcio Gamal Abdel Nasser y el emperador etíope Haile Selassie I.

Los años 70 y 80, aunque se concentraron básicamente en el logro de la independencia de los países que aún permanecían colonizados, fueron testigo de la creación del llamado Plan de Acción de Lagos, instrumento político —de esmerada carga científica— que pretendía trazar las primeras coordenadas para la reestructuración económica del continente a partir del logro de la autosuficiencia comercial en la región.

Casi 40 años después de la fundación de la OUA, la creación de la actual Unión Africana (UA) vino a comprobar que los africanos aún continúan creyendo en el panafricanismo como mejor opción a sus muchos problemas.

Actualmente, los presidentes del continente negro se reúnen cada seis meses para enfrentar entre todos sus males y aspiraciones, entre estas últimas, la de la Unión. La creación de los EUA es vista por los africanos como la única vía para la solución de sus milenarias calamidades. Una economía única podría llegar a convertir a África en uno de los bloques regionales más importantes del mundo.

Es en este contexto donde aparecen las dos tendencias que últimamente han comenzado imponer sus pautas en este diálogo: la de los Estados que creen en que el proyecto panafricanista debe marchar gradualmente y los que promueven la fundación de la unión continental de un momento a otro.

Para los primeros, la Unión debe pasar primeramente por la homogeneización de las Comunidades Económicas Regionales (RECs, por sus siglas en inglés), conglomerados de países ubicados en cada extremo del continente que cuentan actualmente con economías dispares e infraestructuras incompatibles. Para los segundos, la Unión debe crearse de inmediato para hacerle frente de conjunto a las economías de los grupos de poder mundiales.

Lo cierto es que al margen de gradualistas e inmediatistas, África ha devenido el único continente —después de Europa— capaz de crear su propia organización a pesar de contar con más de dos mil lenguas y 53 países de religiones y formas diferentes de gobierno. Los africanos, devenidos para muchos el patio trasero del mundo, han dado una lección de concordia y diálogo en la diferencia.

La Unión Africana cuenta hoy con una estructura envidiable compuesta por órganos de dirección, jurídicos, económicos y sociales tanto de corte occidental como inspirado en las más sabias tradiciones africanas, como es el caso del Panel de Sabios integrado por notables ancianos del continente.

La UA, a pesar de sus incontables deficiencias y sus insuficientes presupuestos ha sabido convertirse en un interlocutor a respetar, una sola voz frente a la Unión Europea, el G-8, el Banco Mundial, EE.UU., India, Japón, Sudamérica, China.... La UA existe, a pesar de todo, y esa lección tendrían que aprenderla otras regiones con culturas más afines y muchas menos diferencias allende sus fronteras.

La próxima Cumbre tendrá lugar en enero de 2009, en Addis Abeba sede de la Unión Africana y capital de un país milenario que figura en la historia como una rareza al haber sido el único pueblo africano que no pudo ser dominado por el colonialismo europeo. Convenzámonos, esa también es África.

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