Ojo con los incrédulos

Nelson García SantosNelson García Santosdigital@juventudrebelde.cu
31 de Octubre del 2009 0:59:16 CDT

Una y otra vez la inconfundible resonancia de la tosedera, que estremece en las circunstancias actuales, se hace sentir dentro del ómnibus. Los que están alejados de los pasajeros afectados, ladean discretamente la cabeza para identificar a quienes tosen y ver cómo lo hacen.

Entonces, en vez de exhortarlos a que se cubran la nariz y la boca con un pañuelo o lo hagan en la manga de su camisa o en el ángulo del codo, empieza un murmullito sobre que a ese paso la gripe los afectará a todos.

La gente teme una reacción descompuesta si le llama la atención, aunque sea de la manera más amable posible, a alguien que no conoce. Y ese temor, como en tantísimas otras cosas de la vida, sustenta el enraizamiento del desatino a la vista pública.

Recurrí al ejemplo del ómnibus. Pero en otros lugares la gente tose y tose y pocos se tapan la nariz y la boca, una cuestión elemental debido a que el virus de la influenza A (H1N1) puede contagiar hasta a un metro de distancia.

Cuesta cambiar las costumbres de un día para otro, aun ante el real peligro de la contaminación a causa de la tos o del estornudo. Porque siempre resulta desagradable toser, prácticamente, arriba de los demás. Esto denota una falta de educación.

Los incrédulos abundan. El besuqueo a manera de saludo continúa entre los jóvenes, los mayores, y entre estos y los niños, cuando incluso se recomienda evitar dar la mano al saludar.Así algunos no tienen en cuenta las advertencias de Salud Pública. Como si fuera poco, ciertos padres  con sus hijos menores de cinco años asisten a fiestas y otros lugares muy concurridos, a pesar de que los niños aparecen entre los más vulnerables al virus.

Hay otras incongruencias sobre lo que aconsejan las autoridades sanitarias y concretan las instituciones, empresas y organismos. Se ha dado el caso de reuniones en lugares estrechos y cerrados en los que, literalmente, no caben los convocados.

Hay que evitar la aglomeración de personas en vez de propiciarla; abrir puertas, ventanas y estar al tanto de los que llegan con gripe para saber si les dio fiebre o si fueron ya al médico.

Parece que no resulta tan obvio que corresponde a las dependencias estatales cumplir estrictamente las regulaciones de Salud Pública a fin de contribuir a frenar o cortar las epidemias que nos azotan.

Los incrédulos, esos que no hacen mucho caso a las medidas preventivas, se exponen ellos y con su insensata conducta arriesgan a los demás. De ahí la importancia vital de que todos los llamemos a razonar para que asuman un comportamiento cabal.

A las administraciones incumbe, además de asumir con seriedad y rigor lo establecido, cerrarles el paso también a estos que viven bajo nuestro mismo techo, y exigirles que se atengan a las normas para una sana convivencia.

 

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    1. 1

      Alberto - 31 de Octubre del 2009 9:04:41 CDT

      Estoy de acuerdo contigo. En muchas ocasiones no le damos importancia a las advertencias y este es un asunto muy serio, tanto como el SIDA. HASTA FIDEL TOCÓ EL TEMA HOY EN SU MÁS RECIENTE REFLEXIÓN.Debiera emitirse un documento oficial del MINSAP donde se le diga a las administraciones en los centros de trabajo, a las direcciones de las escuelas, qué es lo que hay que hacer para evitar la propagación del virus. Como diría mi abuelo:No podemos tirarle el machete al majá después que haya pasado. Saludos, A. RIVERA

    2. 2

      Jose Luis - 31 de Octubre del 2009 10:42:07 CDT

      Opino que lo que UD propone rosa con la paranoia.Que las persona dejen de darse la mano y, como Ud llama despectivamente "Besuquearse"A causa de una epidemia de gripe,no pienso que sea lo mas adecuado y si la educacion y la responsabilidad individual.Una de las cosas mas admiradas en nosotros como pueblo es lo abierto y amistoso que somos y eso lo hemos conservado a traves de peores tiempos y peores epidemias y por suerte no puede eliminarse por decreto

    3. 3

      Roberto A. Lafita Frómeta - 1 de Noviembre del 2009 20:47:22 CDT

      Que interesante el trabajo, las gracias al periodista, pero si nos comportamos como quiere José Luis, tal vez sea San Pedro el próximo en besarlo o darle la mano......

    4. 4

      Daykel - 2 de Noviembre del 2009 13:16:21 CDT

      Estoy muy de acuerdo con usted Nelson, pero segun mi opinion estas reflejando en su escrito solo una arista de la gripe H1N1 que afecta nuestro pais. Pero que me dice del molote y el tumulto en la gran mayoria de los transportes públicos de nuestro pais, ya sea en la parada o dentro del omnibús...ejemplo: un P-12 a las tres y media de la tarde donde, para que ponerse la mano en la boca para estornudar? si las gotas de sudor de la persona que viaja al lado tuyo te caen encima...el aeropuerto en la terminal 3 donde se han juntado tres vuelos juntos de diferentes latitudes y el personal de la aduana tiene los dispositivos de proteccion pero debido al ahorro de combustible los equipos de climatización no los tienen funcionando.....saludos

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