45 minutos

Luis Luque ÁlvarezLuis Luque Álvarezluque@juventudrebelde.cu
29 de Enero del 2010 22:32:54 CDT

Que Saddam Hussein tenía la malévola intención de lanzarle un misil a Londres ¡en un santiamén! era pan comido en Downing Street número 10 (sede del gobierno británico), en aquellos peligrosos días iniciales de 2003. La «evidencia» era abultada, y al primer ministro de entonces, Tony Blair, no le temblaría la voz para llamar a la guerra.

Solo 45 minutos, según las «pruebas», bastarían para que desde Bagdad llegara un cohetazo que convirtiera en chatarra la maquinaria del Big Ben. Por eso, había que acompañar a George W. Bush en la invasión, aunque una vez sobre el terreno, ya sin nadie que «obstruyera» el trabajo de los inspectores, las terribles armas jamás aparecieron.

Aun así, Blair sigue en sus trece: «La decisión que tomé, y francamente tomaría otra vez, fue que si había alguna posibilidad de que él (Saddam) pudiera desarrollar armas de destrucción masiva, debíamos detenerlo. Ese fue mi punto de vista entonces y es mi punto de vista ahora».

Se lo acaba de decir a una comisión británica que investiga si la guerra fue legal (a estas alturas, cualquiera se come las uñas por saber si finalmente fue legal), e insiste en que no hubo acuerdo previo con Bush para que el conflicto se desatara de todas maneras, cooperara Iraq o no. Extraño, ¿eh?, porque, como se conoce, nada más caer la segunda de las dos torres neoyorquinas, en aquel fatídico 2001, el de la Casa Blanca le soltó a un subordinado: «Averíguame si Saddam tiene algo que ver con esto». O sea, que ya lo tenía en remojo. ¿Y el mejor aliado de Washington estaría al margen de por dónde iba la cosa? ¡Pst!

En cuanto a los «45 minutos», apuntó que hubiera sido mejor «corregir los titulares» en aquel momento, porque él había querido referirse no a los «misiles», sino a que Bagdad podía alistar su ejército en 45 minutos para atacar. Supongo que el público agradezca a Blair esta oportuna aclaración…, mmm, siete años después, así como su fantasía para hacer creer que las tropas iraquíes, tras 12 años de sanciones internacionales, pudieran haber lanzado aunque fuera una piedra hacia un sitio tan lejano.

Otro que brindó declaración días atrás, fue el otrora canciller de Blair, Jack Straw. Para él, invadir a Iraq fue «la decisión más difícil de mi vida», y haber agitado el fantasma de los 45 minutos fue, en su opinión, «un error que nos ha ocasionado problemas desde entonces».

Pero Straw quiere salvar la honrilla, y explica que el objetivo británico con la invasión era «desarmar» a Iraq, no derrocar a su gobierno, pues esto último era «impropio, y evidentemente ilegal». ¡Como si Guillermo Tell, en vez de dispararle una flecha a la manzana, pudiera lanzarle una granada y, aun así, pretendiera que el hijo conservara la cabeza sobre los hombros!

Además, el ultimátum dado por W. Bush la noche anterior al inicio de la guerra fue muy claro: o Saddam y su familia se exiliaban hacia otro país árabe y dejaban entrar mansamente a las tropas ocupantes, o de inmediato comenzarían las hostilidades. ¿No significaba eso derrocar al gobierno? ¿Por qué entonces Londres se fue a la guerra, como Mambrú, si el cambio de régimen no era su propósito?

La comisión investigadora sigue su trabajo, y ya hablarán otros. «No es un juicio», advierten. ¡Pero vamos! La aclaración sobra. ¿O alguien pensó que Blair iría a parar siquiera ¡45 segundos! a una comisaría por mentiroso…?

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    1. 1

      Jose Luis - 30 de Enero del 2010 4:16:23 CDT

      No cabe la menor duda de que Bush engañó a su pueblo y al mundo buscando un pretexto para invadir Iraq, que los ingleses se dejaron engañar y que hace rato debieron irse. Lo unico bueno de todo esto es que hay un asesino dictador menos.

    2. 2

      Blas Anaya - 30 de Enero del 2010 8:19:23 CDT

      En Iraq hoy día, Luke, no quieren a ningún partidario de Saddam Hussein ni en postalitas. Recuerdo que un rato antes de ser derrocado había sido electo (de nuevo) presidente por el noventa y pico largo de los iraquíes, supuestamente. Y los hijos de la antigua Babilonia, probados valientes y defensores de su nación, lo dejaron baracutey, pa que le diera él mismo la cara a los americanos un mes después de que comenzaron a buscarlo pa pasarle la cuenta. Y no olvides, hijo, que en todas partes cuecen habas.

    3. 3

      Rafael Cantero Pérez - 30 de Enero del 2010 12:48:31 CDT

      No sé dónde vive el señor Blas Anaya, ni los conocimientos que tiene de Cuba, además me luce que trata de hacer un símil de lo que ocurrió en Iraq con Cuba, en ese caso podría acercarse a nuestra historia más reciente o conversar con los cubanos revolucionarios y patriotas, que constituimos más del 80%.

    4. 4

      Leonardo Barreras Capote - 30 de Enero del 2010 19:11:33 CDT

      El hecho es que el argumento que utilizaron para justificar la invasión y consecuente derrocamiento del Gobierno fue falso e ilegal. Que la guerra fue de rapiña como todas las contiendas imperialistas. Las estadísticas, como muchas páginas de historia son poco creíbles cuando las escribe o las aporta el que terminó venciendo. Vamos a suponer que el lector Anaya tenga razón en que nadie se acuerda de los líderes de ese país, lo cual NO quiere decir que NO prime un sentimiento nacionalista y antimperialista. Salvando las distancias, en la otrora Unión Soviética los prosocialistas alcanzan muy bajos porcientos en las distintas elecciones que se han convocado posterior a su derrumbe. Para unos y otros me atengo al pensamiento martiano: "El delito de haber sabido ser esclavos, se paga siéndolo mucho tiempo todavía". Gracias Luque por darnos la oportunidad de conocer lo que está pasando en Inglaterra. Saludos a todos!

    5. 5

      fllorente_05 - 31 de Enero del 2010 1:34:03 CDT

      muy bueno y muy cierto su comentario,la verdad qu esa guerra fue una de las mas injustificadas de la historia moderna,detras de todo eso estaba el negocio a mi parecer,la rapiña,Rafael,no se porque juzgas a los demas asi,o sera usted adivino,el que esta pensando asi es usted,no veo porque usted enjuicia a los demas a traves de lo que usted esta pensando....

    6. 6

      Luis Luque - 1 de Febrero del 2010 14:18:46 CDT

      Gracias a todos los que escribieron. Solo apuntar dos cosas: una, breve, que Saddam no era un arcángel, y dos, que la invasión estuvo basada en una sarta de mentiras. La cuestiónes que si el vecino me cae mal, no puedo por eso entrar en su casa y abofetearlo. Otras medidas pudieran haberse tomado, pero nada perdurable se puede construir sobre la mentira. Gracias reiteradas.

      Un manifestante porta la imagen de un Blair sonriente... y ensangrentado. Foto: AFP

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