Dormir tranquilos en la Edad de Piedra

Nyliam Vázquez GarcíaNyliam Vázquez Garcíanyliam@juventudrebelde.cu
15 de Marzo del 2010 23:32:03 CDT

Las prisas de la vida moderna, la lucha por la supervivencia, la contaminación del planeta, las guerras, la crisis, son preocupaciones de nuestra raza, o de una parte de ella, en este siglo XXI. Claro, también es cierto que un reducido grupo solo se desvela por no poder cambiar el automóvil cinco veces al año, el celular dos veces al mes, o por los millones perdidos en la Bolsa gracias a la crisis (aunque no mucho, porque luego vino el gobierno y tiró un «salve»).

Pero en este tiempo, aunque viven como nuestros antepasados, a los miembros de la tribu de los jarawas en la isla india de Andaman (en el golfo de Bengala), les urge conservar su espacio, lejos del desarrollo y la modernidad. Mantienen sus costumbres inamovibles desde la Edad de Piedra, y podrían extinguirse.

Los jarawas, con sus escasos 300 miembros, viven de la recolección, la caza y la pesca, y solo en 1998 tuvieron el primer contacto con nuestro mundo, que también es el suyo. Desde entonces han vivido una década intensa, especialmente porque los inescrupulosos, que por desgracia abundan, intentan aprovechar el filón turístico para inflar vanidades. Hasta 500 turistas diarios son trasladados a la zona con el único interés de llevarse un recuerdo a casa, y luego presumir en su docto y moderno círculo social.

Primero fue una carretera que atraviesa el territorio de los indígenas. Y aunque la Corte Suprema india mandó retirarla, quienes tenían que hacerlo no se dieron por enterados. Contrario a lo que debía suceder, lo que ha ocurrido es un aumento del tráfico en la zona. Luego fueron los hoteles, las empresas madereras que exterminan los bosques y, paralelamente, la posibilidad de contagio de muchas enfermedades para las que este grupo humano no está preparado, la reducción de sus espacios vitales, e incluso algunas organizaciones han denunciado violaciones a sus mujeres.

Sin embargo, esta semana el gobierno indio anunció la prohibición de todo intento de interacción turística a menos de cinco kilómetros de las áreas habitadas por los jarawas. Según reportó el diario The Times of India, citado por PL, el Fiscal General, G. E. Vahanvati, se encargó de informar a la Corte Suprema del país sudasiático de la decisión del ejecutivo. Aunque no queda claro cuán efectiva será la medida. A fin de cuentas, cinco kilómetros no es mucho y una de las mayores amenazas para la tribu son los cazadores furtivos —quienes aniquilan a los animales con los que sobreviven en el bosque— además de su misma cercanía, entendida como peligrosa por la falta de preparación inmunológica de los aborígenes.

Aun así, si los jarawas supieran que son noticia, tal vez se sentirían aliviados. Ellos, que basan su subsistencia en alimentos como el cerdo salvaje, las tortugas, la miel y los peces, deberán ver un aumento de la zona boscosa y marina para que no les falten estos manjares, según el nuevo dictamen protector. Con esto deberán sobrevivir, pero no es suficiente.

Por lo menos la buena nueva es combate ganado en medio de una lucha que dura más de una década. Sin embargo, quienes vieron con entusiasmo la primera medida de las autoridades, y luego vivieron el modo en que se incumplió, esta vez no lanzan voladores. Demasiados intereses en juego. Bolsillos llenos, gracias a que no pocos pagan solo por llegar hasta lo «desconocido» y fotografiar a algún «espécimen» de estos a los que tal vez consideren locos, porque se niegan al desarrollo.

Un ser humano distinto se vuelve atracción, sin importar el modo en que la curiosidad o sentimientos menos sanos dañen su existencia. Allí están, no sufren por las exigencias de la moda, les basta su arco y sus flechas, que de paso les evitan el mercado y sus congelados; no necesitan un auto, y mucho menos hacer turismo.

¡Miren qué atraso!, exclamarán los visitantes. Pero de seguro, esa gente que vive en grupos de 40 a 50 personas es mucho más feliz que cada uno de los héroes de ocasión. Duermen en paz todo lo que los dejan; son capaces de subsistir a catástrofes como el gran tsunami de 2004, gracias a conocimientos ancestrales de la naturaleza, y además no sufren las prisas de la modernidad. Son vulnerables, pero por lo menos no pesa sobre sus conciencias la responsabilidad de la extinción de otro grupo humano. Es bastante, ¿no?

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    1. 1

      toyo55 - 16 de Marzo del 2010 5:53:54 CDT

      Estoy muy de acuerdo con UD en el peligro que enfrenta ese grupo humano, pero de ahí a verlo idílicamente como lo hace en su último párrafo, sería negar lo que la civilización ha conseguido en miles de años... Se iría UD a vivir entre los Jarawas y renunciaría a regalarnos sus interesantes artículos?

    2. 2

      Gualterio Nunez Estrada - 16 de Marzo del 2010 7:26:59 CDT

      La practica demuestra, Nylam, incluso en Cuba, si nos referimos a la protección de la naturaleza, la biodiversidad y la cultura que la industria turística debe ser regulada por los estados, las instituciones y los acuerdos marítimos y sobre poblaciones locales, la industria turística solo busca la ganancia, como tu nos ilustras en el caso de los jarawa en la India y que el gobierno de ese país no ha podido controlar por razones internas, y la practica demuestra que en ninguna parte se autorregula el turismo como actividad económica dentro del mercado, ni es conciente, en ningún momento, ni compatible esta actividad por si misma, del cuidado de la naturaleza y la biodiversidad. Esto nos alerta en Cuba sobre el cuidado que debemos tener en la expansión de la industria turística y sus consecuencias negativas e impacto sobre poblaciones locales, áreas marítimas, la ecología, la cultura, la identidad y la biodiversidad. La industria turística generalmente acoge la cultura local como "mono de feria o de organillo" y esa es la imagen que "vende" del país a nivel "comercial", incluso utilizando a la mujer como objeto sexual para vender un producto como hicieron recientemente en Cuba en la feria del tabaco, nuestra industria turística, siguiendo patrones comunes, no esta exenta de presentar esos problemas, el síndrome de los jarawa, en mayor o menor grado si las instituciones y el estado no imponen certificaciones de ser orgánicos e integrales con la biodiversidad para operar a estos centros y áreas de turismo. Yo te insto a que analices nuestra propia industria turística, su comportamiento en cuanto a nuestra biodiversidad y naturaleza y los posibles daños colaterales que esta actividad inflinge en la isla. No estaría mal un reportaje investigativo sobre el tema en Cuba ya que hablamos de la India.

    3. 3

      Gualterio Nunez Estrada - 16 de Marzo del 2010 7:56:27 CDT

      Aquí el "Sarasota Herald Tribune", en Sarasota, Florida, donde vivo con mi esposa, ya que mi hija y mi nieta viven en Atlanta, Georgia, abrió un equipo de investigaciones debido a que son el epicentro de la crisis económica mundial y lo fueron también en 1930, dirigido por el talentoso periodista cubano americano Manuel Braga que hace un tiempo estuvo en Cuba con la esposa, y en una serie de trabajos publicados han descubierto el "modus operandis" de los fraudes bancarios, que, desde esta ciudad y otras de Florida, afectan la economía del mundo entero, incluyendo el actual problema en Grecia directamente vinculado al de Sarasota, como igualmente pasa en España. Si la redacción de "JR" aprueba una investigación sobre la industria turística cubana y su impacto socioeconómico en la biodiversidad de la Isla, tanto en aspectos positivos como los negativos- aun no regulados-, yo te sugiero, como colega con gran experiencia dentro de Cuba que te dirijas al Dpto. de Investigaciones científicas de la universidad de área y a partir de las tesis y los trabajos de campo de los alumnos, detectes los problemas "escondidos" que se presentan y que pueden ser ampliados o confirmados por las instituciones que preservan la biodiversidad (como puede ser que incluso no tengan conciencia del problema, como a veces sucede y solo a través de "JR" se pueda conocer).

    4. 4

      Victor Ivan - 16 de Marzo del 2010 10:56:49 CDT

      Un escrito muy interesante y demostrativo, y comparándolo con otros temas de los que nos preocupamos mas como el de acceso a Internet etc, que a lo mejor resuelve el problema de la comunicación y la información lenta,*** pienso y digo,**** en Cuba lo que hay que hacer es preocuparnos más por resolver nuestros problemas de auto consumo, auto abastecernos de una forma más eficaz en el renglón de la alimentación, cultivar y crear más accesos a nuestros ricos suelos inexplotados, cultivar cada vez más árboles maderables, seguir protegiendo nuestros recursos naturales como hemos hecho hasta el momento, obra grandiosa de la revolución, y seguir más cerca a la naturaleza y a modos de alimentación más cercanas a la edad de piedra que a los modernos métodos de producciones artificiales alimentarías. Porque he tenido la oportunidad de presenciar desde otros países del planeta que ahora después de haberse llamados desarrollados luchan por retornar al cultivo y desarrollo supuestamente llamado orgánico, en todos los renglones vegetal y animal, atribuyéndole superiores calidades alimenticias, dicho esto no parece que métodos más modernos surtan resultados de más calidad que los más arcaicos, en nuestra patria hay que seguir cortando árboles pero de marabu, y preparar más campos para las cosechas de los alimentos que nos seguirán surtiendo las energías necesarias para continuar la obra de la revolución cubana. Esas boberías de ocuparse tanto de Internet, y modernismos de realidades virtuales no van a resolver las necesidades reales de nuestra sociedad o ninguna otra, en último caso llegan a crear más dificultades. Polución ambiental y social es lo que se vive en los países capitalistas. Victor I. Ramos.

    5. 5

      corredja - 16 de Marzo del 2010 11:03:34 CDT

      No estoy de acuerdo con la frase "¡Miren qué atraso!, exclamarán los visitantes", por qué atraso si sencillamente mantienen sus costumbres ancestrales. Atraso cuando una civilización o comunidad ha logrado avances en un área específica y luego estos se abandonan o pierden. Por el contrario hay que valorar la capacidad que tienen de preservar sus costumbres. Respetar y proteger a esta comunidad es la obligación del Gobierno Indio y la comunidad internacional. Cordial saludo.

    6. 6

      Jiquí - 16 de Marzo del 2010 13:49:21 CDT

      Interesante artículo. Mire una de las ventajas de la modernidad, aparte del artículo supimos tambien gracias al comentario del sr Gualterio que Georgia fue el epicentro de las 2 crisis económicas. Aún así no entiendo a toyo55, imagino a un vecino de Luyanó o Santos Suarez por aquello de la esq. de Toyo que nunca a salido del barrio y no pueda imaginarse una vida sin la modernidad, no ya en la otra parte del mundo sino aquí en Cuba. Como podrán ellos imaginar la vida en las montañas de nuestro país?. En el año 94, desaparecidas las otras opciones (modernas todas claro) fui a vacacionar a la escuela de geología que posee el MINBAS en pleno Escambray.... me creerán que repetí la experiencia varios años hasta que por no se sabe que razón desapareció esa opción? Allí, en la escuela había "modernidad" pero los apagones la anulaban, así que hacíamos excursiones y confraternizábamos con los campesinos de la zona que carecen de la "modernidad" eso es luz eléctrica, tienen que acarrear el agua desde los arroyuelos y en lugar de "camellos" tienen que trasladarse en burros que son los Lada en esas lomas. Incrédulos le preguntábamos porque no se mudaban para la ciudad y siempre la respuesta era la misma "ni amarrao, en la ciudad se vive como locos". Quizas toyo55 me haga la misma pregunta que le hace a Nyliam pero mi respuesta es que yo estoy contaminado de modernidad hasta la médula y lo peor de todo estaba contribuyendo en la contaminación de ese grupo humano. Quién sabe si no fue esa la razón por la que desapareció esa opción para vacacionar, no se me había ocurrido pero ahora la doy por válida para reconfortarme.

    7. 7

      toyo55 - 16 de Marzo del 2010 14:35:40 CDT

      Te equivocas jiqui,naci y me crie muy cerca del campo(En la afueras de SS) y trabaje por mas de dos decadas en IPUEC y aunque ahora vivo en una gran ciudad,todavia me acuesto a las 8pm y me levanto a las 4 am.Amo al campo, pero de ahi a regresar a la edad de piedra donde la edad promedio no llegaba a los 25 y una simple herida te mataba,va mucho trecho.Imajinate que a mis 50's ya hace rato que no existiera(No naci muy saludable)

    8. 8

      Luis - 16 de Marzo del 2010 15:30:09 CDT

      Al menos los inquilinos de la edad de piedra vivian en colectividad, categoria que por estos dias en el mundo ya esta practicamente perdida, sin distincion de la sociedades, lo que otrora fue una forma de vida, hoy es anacronico en el mundo desarrollado y teoricamente civilizado

    9. 9

      Andrés - 16 de Marzo del 2010 19:07:56 CDT

      Me gustan tu comentario-denuncia. Saludos desde España Nyliam. Andrés

    10. 10

      Nyliam - 16 de Marzo del 2010 21:13:27 CDT

      Lamentablemente, el jarawa no es único territorio donde la población autóctona es amenazada por la «modernidad» o más bien, por los «modernos» que quieren llenar sus bolsillos. No se trata regresar tiempos superados por una parte de la humanidad (aunque no estaría mal retomar algunas prácticas sanas), sino de RESPETAR el modo de vida de otros seres humanos: Distinto, pero el suyo. Les agradezco el tiempo a todo los que han comentado este material.

      Miembro de la tribu de los Jarawa. Foto: Thierry Falise

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