29 °C Todos los días, el noticiero de Televisión Española abre con nuevas sobre «los mercados»: que si los temores de estos han disparado la tasa de interés de la deuda española e italiana; que si sus recelos hacen disminuir la confianza en la capacidad de pago de Grecia y, por tanto, aumenta el diferencial de riesgo para su economía, lo que aleja a posibles inversores; que si los augurios obligan al Banco Central Europeo a comprar bonos de deuda de los países tambaleantes para infundir confianza en ellos, en fin...
Ahora bien, ¿quiénes son «los mercados», que tan a maltraer tienen a la economía europea? Un periodista español, Joaquín Estefanía, los define como «jóvenes treintañeros con caras afeitadas, semianalfabetos culturales, camisas de dos colores y mocasines caros, enfebrecidos por la codicia de ganar mucho dinero en muy poco tiempo».
Son personas, en fin, de carne y hueso, no entidades etéreas; individuos que, jugando a la economía, pueden echar por la cañería los esfuerzos de un país por salir adelante. Y claro: son sujetos con dinero: banqueros, empresarios de las finanzas, agencias calificadoras de riesgo —si le hacen la cruz a un país, los potenciales inversores levantan el vuelo como tiñosas tras despachar un cadáver— , y con gran peso sobre los políticos: si, por ejemplo, un proceso privatizador de empresas públicas no marcha según lo deseado, ya se encargan los «mercados» del castigo, arrojando desconfianza sobre la forma en que el Gobierno lidia con la economía.
En los últimos tiempos le ha sucedido mucho a Grecia, y a Irlanda, Portugal, España e Italia. Y les ha complicado el acceso a la financiación, que normalmente se gestiona por medio de la colocación de bonos de deuda: obligaciones por las que el Estado recibe fondos de entidades financieras para poder funcionar. ¿Qué hacen los mercados? Pues logran que, mientras por cada bono emitido por Alemania, Berlín paga solo un 1,7 por ciento de interés, los de España tengan que pagar 5,7, y los de Grecia, un astronómico 20,4 por ciento.
La idea que recorre hoy Europa para calmar a los traviesos muchachones de la especulación financiera, es la de los denominados «eurobonos», títulos de deuda que se emitirían con respaldo colectivo, de modo que los mercados no puedan atacar a un país en particular, pues el compromiso de pagar la deuda está respaldado por todos, entre los que se incluyen los más solventes, como Francia y Alemania.
Definitivamente, un poco de solidaridad financiera no le vendría mal a una Unión Europea en la que, con frecuencia, los ricos del norte se cruzan de brazos y maldicen la «pereza» y el «malgasto» de los sureños, mientras estos luchan por sobrevivir al ataque de los especuladores. Recientemente, para entregar otro tramo de la «ayuda» comunitaria —y del FMI— prometida a Grecia, Atenas debió adelantarle una garantía monetaria a Finlandia, so pena de que esta vetara el nuevo monto. Y la pregunta es: si cada cual sigue echando el agua a su molinito particular, ¡¿de qué diablos sirve la UE?!
Al parecer, algunos no se han dado cuenta de que tienen una moneda en común: el euro, al que afectan todos los vaivenes de los mercados. Si Grecia cayera, ¿acaso no se afectaría el resto? Buena parte de la deuda griega —unos cuantos millones— está en los libros de bancos italianos y alemanes. Si Atenas se vuelve insolvente, ¿alguien podrá alegrarse en París y Berlín?
Según expertos, los eurobonos supondrían una misma tasa de interés en los préstamos para todos, y evitarían que los débiles fueran al marasmo, mientras los más poderosos verían aumentar lo que deben pagar por su deuda. Pero claro: este festín no será estilo «mesa buffet». Ya se habla de una «Agencia Europea de Deuda», que exigiría garantías concretas de devolución de los préstamos y controlaría los arrebatos de endeudamiento de algunos, además de que impondría una mayor vigilancia sobre las finanzas de cada país. No puede ser, como sucedió en Grecia cuando la derecha cedió su turno en el gobierno a los socialdemócratas en 2009, que un día se descubra —¡oh, sorpresa!— que las cuentas, las mismas que se estaban entregando a Eurostat, la agencia europea de estadísticas, ¡estaban falsificadas!
No ha sido muy seria la historia hasta aquí, en honor a la verdad, cuando un bloque de países ha echado a andar una moneda única sin reparar demasiado, no solo en las asimetrías económicas entre quienes la adoptaron, sino en mecanismos de control estrictos, que impidan a los mercados jugar con la posibilidad de quiebra de un país y poner en jaque al euro.
El «eurobono», por supuesto, no será el muro contra la especulación. Pero sí, al menos, un ladrillo...
Joaquín Estefanía en su libro "La Nueva Economía" enuncia esa definición de los mercados, que confunde en vez de aclarar. Toda vez que considera a los mercados como cualquier tecnócrata, conocedor de los resortes de las Bolsas. Es un error, esos tecnócratas no tienen los recursos para dominar las economías, son George Soros, JP Morgan Chase, Morgan Stanley,Merryl Linch & Co., David Rockefeller y su familia, John J. McCloy, George Schultz (ex-secretrario de Estado), Lewis Reford (político canadiense), Michael Forsyth (exsecretario del Tesoro de Escocia), Botín (presidente del Banco Santander), Goldman Sachs, y muchos grandes financistas e industriales del mundo. Esos jóvenes tecnócratas están al servicio de esas grandes fortunas y empresarios. Esos son los mercados. En su libro Estefanía aunque hace una crítica suave al sistema, deja la idea de que debe ser salvado porque es lo mejor posible. No pasa de ser un reformista de ese sistema. Una de sus ideas es que aunque ha sido muy malo para 3 mil millones de habitantes del mundo pobre ha sido muy bueno para mil millones del Primer Mundo. No ve los dramas de la pobresa que asolan a ese primer mundo, no ve las vicisitudes tremendas de las minorías como la de los gitanos y otras.
Un artículo muy interesante y didáctico. Saludos desde Madrid. Andrés
Muy buen artículo Luque. Efectivamente, la EU nunca ha funcionado como una unidad política. Hoy están más perdidos que nunca. Muchos opinan que la idea de los Eurobonos ha llegado un poco tarde y casi a la fuerza. Es cierto, va siendo un ladrillo aunque no el muro. Aunque estos pueden contener en algo a los especuladores, no hay perpectiva de que los países mejoren de situación económica en el corto ó mediano plazo sin una política proactiva de la EU. Desgraciadamente, aún sigue primando la visión neoliberal de privatizar recursos nacionales, de imposición regresiva y de recortar gastos sociales como contrapartida a los préstamos. El dinero de los préstamos va a ir a parar a los bancos acreedores y nada quedará en los países para afrontar la recuperación. Resultado: La recesión se prolongará infinitamente... Nada, que sin responsabilidad colectiva no hay salvación individual.
Luque en lineas generales y teoricamente pareces tener razon sobre la racionalidad de los eurobonos, pero la realidad es otra en muchas partes de Europa, por no hablar de Estados Unidos con la economia cancaneando y tosiendo, en Grecia, la Roche(Suiza) y otras companias medicas transnacionales dejaron de suministrar los hospitales griegos de manera que los pacientes de cancer, por ejemplo, tienen que comprar su quimio, si tienen el poderoso caballero, a precio de farmacia, y, si ves TVE, como yo ahora estoy mirando aqui en Sarasota, Florida, donde vivo, en cuadras y cuadras de Espana estan desalojando a miles y miles de ancianos y familias a nivel de policia, hay cierre de pequenos y medianos negocio y en un barrio se oyo el comentario de un vecino diciendo: "hasta los chinos( o sea las tiendas de chino que son de descuento y son la salvacion del pobre) estan cerrando". La funcionaria que firma las reposiciones de apartamentos y casas aclaro que eran miles de miles hasta el 2012 o mas alla, o sea, no se de que serviria la medida del Eurobono, en el caso griego con los hospitales sin credito de las grandes transnacionales de la medicina y en el caso espanol con cierre de miles de comercio y miles de reposiciones de pisos que incluso quedan inservibles porque son desvalijados al ser abandonados y eso lo acabo de ver ahora mismo en la TVE, Madrid, en un reportaje actualizado.En teoria el eurobo no es una solucion cuando no parece existir la posibilidad de arreglar nada en absoluta salvo que cambien la naturaleza del sistema politico de proteger las elites antes que la poblacion como pasaba en el Antiguo Egipto en las dinastias anteriores a una sequia que mato millones en toda la region o como pasaba en Europa antes de la peste bubonica durante la Edad Media Tardia que todo era tinieblas para la poblacion comun.