Cómplice de tantos mundos… y salvación nuestra

Alina PereraAlina Pereraperera@juventudrebelde.cu
27 de Enero del 2012 22:17:24 CDT

A tijeras limpias el barbero es mago y vórtice de su universo. Lo interesante es que, a pesar de su poder ilimitado, no parece tener tanto entre manos.

Su estampa es la sencillez, pero en verdad es un monarca que todo lo escucha; y hasta de vez en cuando ofrece pies forzados para trabajar en silencio mientras el otro habla.

Un mar de mundos lame al barbero. Sin esfuerzos recibe secretos o filosofías ajenas cuando extiende la magia de sus tijeras precisas. Y a decir verdad no es que él sonsaque ferozmente mientras el pelo del cliente cae al suelo: es que quien entra a una barbería en Cuba llega a sentir gratitud mientras le componen el cabello o los bigotes, de tal modo, que se vuelve de palabra fácil. Y si es alguien que ha tejido con su amigo el barbero cercanía de años, le hablará como quien lo hace a la conciencia.

El buen barbero hace preguntas sutiles, o no; o tercia en diálogos llenos de vivacidad y pasión. Permite que las ideas fluyan entre sus visitantes mientras estudia en fracciones de segundos cómo dar simetría y acomodo a los cabellos de quienes se dan mansos a la destreza que, aseguran, no se aprende en la academia pues viene con quien nació destinado a ser rey en el mundo de los espejos, los sillones, las brochas, las cuchillas, y las salvadoras, respetables tijeras.

Paso a veces por calles muy estrechas y bulliciosas de La Habana; y cuando encuentro —casi habiendo olvidado que allí estaba ese universo— una barbería o una peluquería, se me van los ojos para allí donde el tiempo adquiere un paso lento que extravía, adormece, que nos vuelve lacios y obliga a contar sobre nuestras vidas en una suerte de ensayo al vacío.

Tienen su magia esos lugares donde esperamos por el servicio del otro, y donde nos entregamos con nuestra paciencia, con anhelos e historias personales. Confieso que añoro una ciudad preñada de buenos barberos, de respetables sastres y costureras, de dulceros cuya alquimia sea capaz de embobecernos, de cerrajeros y restauradores, de maestros con sus manos, que sepan hacer muy bien su oficio pues en ello les va la honra… En fin… una ciudad llena de seres dotados para el arte de construir los pequeños y esenciales bienes de la vida.

Convencida de que a ese paisaje vamos —aunque la ruta no será lineal ni fácil—, hago una reverencia al barbero, para así regalar un guiño a todos los oficios que habrán de florecer. Y lo hago amparada en la imaginación y belleza del poeta Eliseo Diego. Según él, en versos inolvidables titulados Barbero, este personaje es quien más cuenta y sabe tender puentes con la palabra:

Habla, sentencia, juzga, opina,
Dice qué es y qué no es.
Las tijeras, frenéticas, aplauden
Más y más cada vez.

Vuela el cabello con las briznas
Del tiempo roto en el reloj.
Perdura el coro: las tijeras
Entre el espejo —eternas— y su voz.

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    1. 1

      Rody - 28 de Enero del 2012 7:44:12 CDT

      Hola mi amiga desde la distancia que linda palabras para un hombre que se lo merese y asi le hace un homenaje a todos los barbero del mundo y tu como siempre muy interesante deberia escribir mas anenudo.

    2. 2

      Patricio - 28 de Enero del 2012 9:43:07 CDT

      Felicidades por su artículo. Debiera haber más cosas así, libres del tremendismo que ya nadie acepta, escritas con esa sencillez con que ud lo ha hecho. De esta forma los lectores devienen lectores y no meros revisores del encabezado. Exitos

    3. 3

      armando - 28 de Enero del 2012 23:44:51 CDT

      BUEN ARTICULO,SENCILLO,AMABLE,ACARICIA... GRACIAS

    4. 4

      Florentino - 29 de Enero del 2012 0:26:43 CDT

      Querida Alina, me encanta como se divierte usted cuando comenta sus siempre pintorescas fabulas urbanas y ojala conserve por mucho tiempo esa mirada candida de adolescente. Es util para nuestro habitat encontrar la felicidad en lo simple, Aunque no ocurra siempre que lo simple sea suficiente. No se agote nunca de ser buena usted misma, porque no hay otra opcion mejor. Admirable su trabajo y admirable optar por la poesia. Felicidades.

    5. 5

      Ricardo Rodicio - 30 de Enero del 2012 6:25:51 CDT

      Estimada Alina:su articulo me ha llegado a lo mas profundo de mi alma barbera,ha retratado con sencillez,belleza y hasta poesia la historia de mi vida profesional desde hace mas de 20años ,soy o fui uno de esos barberos de mi Habana ,dado al buen hablar ,que hacía la estancia mas agradable de mis clientes- casi amigos a traves de comentarios y vivencias diarias y si, tambien me retroalimentaba con sus historias,usted ha dado en el clavo,si no es porque se que es usted periodista diria que es barbera por la manera que ha dibujado no solo mi historia profesional sino la de todos los barberos de mi Habana ,ojala y con el renacimiento de estas nobles y sencillas profesiones que aborda usted ademas, lleque el pueblo de la Habana y por ende el de CUBA a sentirse siempre en una eterna barberia de mi querida Habana como le pasa a usted,actualmente sigo siendo barbero ,ya no de mi querida Habana pero aqui en Madrid en una sencilla barberia de un barrio obrero sigo siendo un barbero de esos ,un barbero de mi querida Habana.Muchas gracias por su articulo ,me ha hecho usted mas feliz el dia y casualmente hoy he tenido un cliente cubano y del Cotorro,para reafirmar mi raiz habanera.saludos.

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