31 °C Más de una vez se ha insistido en el tema del pesaje en muchos establecimientos públicos y las reiteradas violaciones que en torno a ese acto se cometen, en perjuicio del consumidor.
El primer problema es que toda romana o balanza que se utilice para tales funciones ha de estar debidamente certificada por la entidad correspondiente (Metrología y Control de la Calidad), y un número significativo de estas no lo está, con el agravante de que son frecuentes las ocasiones en que el dependiente o administrador alega que «la pesa es particular», porque el Estado no le suministra la que corresponde (lo cual es otra violación).
De ahí se desprende quizá buena parte de otras anormalidades que perjudican al cliente. Pero no son las únicas.
Agreguemos que difícilmente usted podrá verificar cuánto le están pesando, porque el «machete» o brazo de la balanza está inclinado hacia dentro del establecimiento, de manera que se impide toda visibilidad. Lo correcto es que usted pueda observar la escala de la báscula, al igual que el vendedor.
Hace unos días fui testigo del reclamo de un usuario en un mercado, quien insistía en su derecho a ver este proceso, a lo cual la persona que estaba detrás del mostrador le objetó que solo a él interesaba conocerlo, y que si tenía dudas que fuera a pesarlo a otro lugar… Tales casos no son excepcionales y ello, además de ser una violación, constituye un flagrante maltrato.
La habilidad del vendedor es también mucha para correr el contrapeso a través del brazo, hasta que este oscile en señal de que está midiendo lo correcto, cuando la trampa está precisamente en esa acción, en lugar de aumentar o disminuir la cantidad del producto objeto de transacción, hasta acumular la cantidad justa por la que paga el cliente.
En estas artes son verdaderos especialistas muchos expendedores de la bodega o carnicería, donde la pieza de embutido, pollo o pescado, leche u otro alimento, siempre es la que se sitúa en el fiel de la balanza de un primer tirón. ¡Vaya casualidad!
Otras trampas están presentes en la conversión de libras en kilogramos o en la cantidad obligatoria de hueso o manteca que acompaña cualquier pedazo de carne que se compra, ahora a precios generalizados por encima de las posibilidades de muchos bolsillos.
Pudieran agregarse más anomalías, como pesas mal equilibradas o «preparadas» para estafar. Otras tienen la escala borrada y nuevas marcas hechas por el vendedor; y en ciertos casos ni siquiera se usa la balanza, porque se trata de productos «prepesados» en almacén, aunque sin sello alguno.
Ante los desmanes de estos timadores, por supuesto que la acción más efectiva es la del mismo consumidor reclamando sus derechos. Son muchos, sin embargo, los que dan la espalda y se van con su bolso a cuestas, sin hacerlo, reconociendo que en la mayoría de los casos las circunstancias solo ofrecen una alternativa: «Lo toma o lo deja».
En todo ello se refleja, empero, la ausencia del control que debe ejercer la entidad que tiene esa misión como objeto social, y que no debe permitir justificaciones a violaciones tan reiteradas de normas claramente establecidas. Lo otro es convivencia con el delito, porque no es otra cosa lo que está sucediendo.
No es ni justo ni legal dejarlo todo a la combatividad ciudadana, cuando por medio existe —en primer lugar— la responsabilidad de las entidades obligadas a prestar un buen servicio a la población.
En este, como en tantos otros problemas subjetivos que nos afectan, está demostrado que el control es lo primero.
El poder adquisitivo de nuestro salario se reduce aun más cada vez que tenemos que comprar productos en cualquier establecimiento donde ese producto tenga que ser previamente pesado. Es increible la cantidad de ¨Recursos¨ con que cuentan los dependienes para siempre darte el ¨machetazo¨ a la hora de pasar el producto por la balanza (ò pesa). Usted, estimado periodista, ha descrito muchas de esas artimañas, pero estoy seguro no son las ùnicas. En Cuba existen establecimiento con balanzas con màs de 20 años de explotaciòn que nunca han sido calibradas, a pesar del largo tiempo de uso. Nuestro paìs debe ser uno de los pocos paìses que expende casi todos los productos en Libras y no en Kg, me imagino que se deba a la escasès que acarreamos hace mucho tiempo (excepciòn en productos que se venden en CUC). De lo que si podemos estar seguro es que mientras exista el racionamiento de los productos y nuestro salario no adquiera el poder adquisitivo que debe tener se continuarà dando el problema del ROBO DESCARADO en los establecimientos publìcos de nuestro paìs.
Esto se puede erradicar, solo falta la voluntad, el p q la falta de esta, es la que no sé
Como otras veces me tomo la atribucion de participar, aunque se a ti no te gusta lo que digo. Hace dias solo mi laconico mensaje; No andamos en la misma nave, mas o menos fue asi lo que dije. El punetero descaro, la inmoralidad y falta de honor tiene mucho que ver con las acciones corruptivas de inspectores, lo administradores de agros y otros puestos. En todo lugar donde existe una balanza, descaradamente te roban, pero no solo en la balanza, o no???. Va a un agromercado y pesas, repito pesas con escalas en kilos y vendiendo en libras...Ninguna con sellos del INstituto de Metrologia, que curioso????, para que demonios existe entonces dicha institucion?. Recuerdo haber trabajado en un lugar donde cada seis meses debia inspeccionar mi pesa o la pesa del estado y cobraban mas alla de 140 CUC por la operacion. La combatividad ciudadana...Acaso cree que la gente no protesta? y cuales son las respuestas arrogantes de vendedores???: Mire amigo la responsabilidad es netamente estatal, para algo estan los representantes de la poblacion? o no?. Los inspectores y siempre sobre ellos, cuanto de indigno hay en algunos, que justifican su conducta inmoral con la "lucha" para sbrevivir. Y sin afan de nada, claro que con los miseros salarios, pues cualquiera justifica esa tormenta de delitos cotidianos. El irrespeto es parte de lo cotiano, lo es hasta callar a quien tiene la razon, lo es hasta solo cuando uno desea que escuche solo su voz, la suya. Hablar sabe cualquiera, escuchar muy pocos sabemos escuchar..Gracias. Ah siempre aceptare la verdad por dura que sea, callarse es de cobardes..
Estimado Heriberto Que bueno que nuevamente se toque el asunto de las pesas, como Ud. bien dice, las pesas deben ser certificadas por el organismo pertinente y ponerles un sello que lo avale y que sea visible a la poblacion. Pero volvemos a lo mismo, tenemos inspectores, supervisores, administradores, auditores, bla...bla..bla, no se si existe regulacion, decreto o ley que proteja al consumidor, lo que se es que es bochornoso el descaro que hay con las pesas, fijese ,cuando Ud. concurra al mercado que las mismas estan ligeramente inclinada, cuando deben estar en un lugar llano y calibrado. Amigo Heriberto, lo que hay en el sector del comercio y la gastronomia en general es una MAFIA muy bien organizada que practicamente no tiene contrapartida, por que casi todos los que intervienen en el sector, estan muy comprometidos. El dia que no tengamos complejo de llamarla por su nombre, MAFIA y la combatamos como hicimos con el repunte del comercio de drogas en nuestro pais que por suerte se ha minimizado en extremo, seguiran los problemas en ese sensible sector. Estoy de mision en Londres trabajando para Cuba y he podido comprobar con un poco de envidia, que aqui, el cliente de verdad es lo mas preciado por el comerciante y que la proteccion al consumidor no es una consigna es un sistema que funciona muy bien.Ojala que algun dia podamos contar en Cuba con algo similar. Saludos
Apreciado Heriberto Cardoso, perdón por mi ignorancia, pero de Metrología y Control de la Calidad, lo único que conozco, si mal no recuerdo, son unas oficinas en la calle 23 que cada vez que pasaba por ahí me preguntaba para qué era eso. No le veo seguimiento a su trabajo y deberían ser más activos. Pienso que el pesaje y cualquier otra medición que tenga que ver con la prestación de un servicio, es parte de la cultura que debe rescatarse con un buen programa que involucre a todo el país. En mi caso particular, entre la enfermera que hace las pruebas de alergia y yo, existe gran comunicación (somos como un padre y una hija). Sin embargo siempre tengo a mano un papulímetro y/o regla milimetrada para verificar cualquier medición que se preste a duda. Eso ella lo sabe pues lo hago con mucha frecuencia y nos obliga a trabajar con más calidad, pero lo más interesante de todo que los enfermos y familiares se sienten satisfechos pues conocen del trabajo que se realiza. He visto en algunos mercados y en algunos trabajadores un buen respeto por el cliente y a la larga se hacen conocidos y respetados y hasta estimulados por el cliente. Existen esas personas y hay que darles seguimiento con el estímulo en la mano. Siempre hemos trabajado con el cartelito de que el respeto al cliente es el respeto al pueblo, pero es hora de que se haga realidad y eso solo podrá ocurrir cuando cada uno tenga razones materiales para sentirse dueño del espacio que ocupa.
Y quien tiene la culpa de tanto robo y estafa?Obviamente que es el estado que no controla ni trata a estos ladrones y etafadores como lo que son y el cliente no solo se ve perjudicada en lo que compra,sino que tambien se percata que puede ser robado y estafado con total impunidad porque los inspectores o no hacen su trabajo 'Voluntariamente" o le pagan para que no lo hagan
Estimado periodista Heriberto: Este tema tiene mucha tela por donde cortar, pero yo me voy a referir a uno que Ud. menciona en su artículo: la diferencia de la unidad de medida de las pesas (kilogramos) y la de los productos que están a la venta (libras). Ello provoca que si Ud. desconoce la conversión de una unidad a otra, corre el riesgo de ser estafado. El colmo es, por ejemplo, el pollo por pescado; cada domingo se puede leer en el Tribuna de La Habana lo siguiente: La Pesca distribuye 11 onzas de pollo por pescado… ¡Una tercera unidad de medida! Óigame hay que ser casi especialista en metrología para saber cuánto pollo por pescado le toca a cada cual. ¿La consecuencia? Que la mayoría de la gente cuando viene el pollo por pescado te dice: ¡Vino el pollo de media libra!, y en realidad 11 onzas son más de media libra, considerando que una libra son 16 onzas. Pero a los carniceros les conviene que la gente siga pensando que se distribuye sólo media libra de pollo por pescado y no hacen absolutamente nada por desmentir tal afirmación que hasta mis vecinos aún repiten. ¿Quién tiene la responsabilidad de esta situación? Urge unificar en todas las unidades del país el sistema de unidades de medidas de la venta de los productos con el de las pesas. Si no seguiremos en las mismas.
Esto es algo que se pudiera eliminar pero no acaba de aparecer la voluntad.
Excelente articulo, recordemos el dicho" Rio revuelto ganancia de pescadores" buena las opiniones de los demas foristas. Jose
Compañero Heriberto , mis saludos Deseo opinar lo siguiente: Mientras que al detectarse una violación de precios el dependiente y administrador se mantengan en el puesto , haciendo lo mismo para recuperar al siguiente día lo que perdieron en la multa no hay pesas y balanzas que aguante ni en libras ni en kilogramos ni en verguenza. yo recuerdo hace unos años se adquirieron pesas electrónicas que informaban al consumidor el peso y el importe a pagar y aquello duró lo que un merengue en la puerta de la escuela , los dependientes de los comercios se encargaron de romperlas intensionalmente para volver a las tradicionales y seguir en lo mismo. Yo no entiendo cómo es tan dificil construir una pesa, por qué todo depende de la importación ?. si tenemos empresas especializadas hasta en construirlas (Pesas y Balanzas)y certificarlas . Por qué no se construyen y se venden balanzas a la población aún en CUC ?, ya que las que ofertan chinas en las tiendas son de pésima calidad y se rompen fácilmente. ahora hay otras en Moneda Nacional que le pusieron un precio para que nadie la compre 1600.00 pesos. He observado que en los casos de que las personas protestan ,por lo general se van sin el producto y la presión a 180,pero al día siguiente tiene que comprar y hacer lo que hacen los demás. Se necesita una legislación que contemple el decomiso , que clausure establecimientos sean de quien sean y responsabilidad penal para los administradores , ya que aunque hay vendedores particulares , por lo general el local es del estado , dígase mercados agropecaurios
Estimado Heriberto, estoy totalmente de acuerdo con usted, yo recuerdo que siendo un muchacho de 12 o 13 años un señor mayor venía a mi bodega mensualmente y calibraba la pesa, eso se perdió, pero peor aún, es que al irse el calibrador le violaban el sello y le daban vueltas al tornillo regulador,eso,lo vi también. Ya no se hace la calibración o si se hace viene detras la violación de esta, yo creo firmemente que es hora de poner fin a esta y otras muchas situaciones emparentadas con las personas que prestan ese tipo de servicio que lo único que provocan es el malestar del pueblo, como resolver el problema?, yo no lo se, pero si estoy seguro de que nesecita ser atendido con urgencia por que ya abarca a todo el país
Estimado Heriberto, a todo eso súmele el hecho de que la inmensa mayoría de los productos que se venden en bodegas y agromercados están en libras (inclumpliendo con la supuesta obligatoriedad de usar el sistema métrico internacional) y creo que todas las pesas del país están en kilogramos, estando involucrados los ministerios de comercio y agricultura.
Eso occurre desde hace muchisimo tiempo y no se le da una salida, como se hiso con los telefonos moviles,hoteles,alquileres y compra venta de casas,autos y motos,paladares,etc. Porque no se importan y venden balanzas (pesas)que marcan el precio, peso y valor y automaticamnte sale impreso lo que ven el vendedor y el comprador. Estoy dispuesto a importarlas para el Gobierno o para quienes se les permita hacerlo. Gracias, continuemos luchando contra la impunidad.