Mariano Rajoy y su último cuplé - Opinión

Mariano Rajoy y su último cuplé

Autor:

Lázaro Fariñas

Desde que Mariano Rajoy de manos de su neofascista Partido Popular llegó a la presidencia del Gobierno, España se ha visto envuelta en una serie de escándalos de corrupción que están llevando a este a las mismas puertas de la cárcel. No sabemos si eso va a llegar a suceder o no, pero tiene grandes posibilidades. Hasta el momento en que escribo este comentario, la situación política del jefe de la ultraderecha española es bastante inestable y precaria, ya que el ex tesorero de su partido está cantando como un buen gallo fino cada vez que lo sacan de la prisión y lo llevan al juzgado a declarar.

Es inexplicable que Rajoy se estuviera cruzando mensajes de texto con el ex tesorero para decirle que no hablara del asunto de los pagos que recibió de este. Luis Bárcenas, que es quien está cantando en el juzgado, parece que llegó a la conclusión de que es mejor estar acompañado que solo detrás de las rejas de la prisión y, por supuesto, se quiere llevar de compañero a quien fue su jefe por larguísimo tiempo.

El pueblo español, que está pasando por una enorme crisis económica, ve con desprecio cómo la clase dirigente del país se hunde en el robo y la corrupción. Con más de un 25 por ciento de la población buscando trabajo, los españoles están pasando el Niágara en bicicleta, mientras millones de euros de los malversadores están depositados en cuentas de bancos extranjeros.

Son estos mismos políticos corruptos, junto con sus aliados los banqueros, los que llevaron al pueblo español a la situación tan desesperada en la que están sumergidos. Perdiendo empleos y casas mientras estos personajes se llenan los bolsillos, los españoles se han tirado a la calle a manifestar su descontento, aunque con las protestas lo único que han conseguido, hasta el momento, es que a cada rato les enciendan las espaldas a palo limpio o los cieguen con gases lacrimógenos.

En realidad, no han sido los semifascistas populares los únicos políticos que han robado en aquel país. También ciertos socialistas del PSOE y los de Convergencia Democrática de Catalunya han estado en la cogioca. Ahora mismo, estos últimos son investigados por un juez de instrucción en otro sonado caso de corrupción, en el que están saliendo a la luz pública los millones de euros ilegalmente recibidos por esa organización.

Aunque casi todos los partidos de oposición le están pidiendo su dimisión, Rajoy dice que él no se somete a chantajes, pues la democracia no es chantajeable. Bueno, en verdad Rajoy debería ser más explícito y explicar qué tiene que ver la corrupción con la democracia. Un corrupto es un corrupto lo mismo en una tiranía que en el mejor régimen democrático y está quedando muy bien demostrado, con evidencias, que tanto él como un enorme grupo de funcionarios de su Gobierno y su partido han recibido pagos ilícitos de parte de quien estaba a cargo de las finanzas de esta organización.

Hace varios meses salió publicada en el periódico El País una lista de nombres de políticos y la cantidad que estaban recibiendo por debajo de la mesa. Cuando esa relación vio la luz, tanto el pagador como los recibidores negaron su veracidad. Ahora la cosa cambia, ya que el pagador empezó a contar el cuento y los que se estaban dando golpes en el pecho, jurando ser unas personas decentes y pulcras, están quedando al desnudo como lo que verdaderamente son, un atajo de bandidos que se han mofado del pueblo español, mientras ellos están sumergidos en un mar de corrupción.

Es posible que Mariano Rajoy pueda salvarse de la cárcel, aunque me parece que le va a ser muy difícil que, si el hombre de la plata sigue cantando un cante jondo desde la prisión, no empiece él a cantar el último cuplé desde el Palacio de Gobierno.

Hace un tiempo atrás publiqué un artículo en varios sitios de Internet que titulé ¿Rajarán a Rajoy?. En el mismo escribía sobre las mentiras que este caballero le estaba diciendo al pueblo español sobre el famoso rescate de la banca de España. Pensaba que aquellas mentiras podrían traer graves consecuencias para el Presidente. Sin embargo, las mentiras cayeron en el olvido y continuó en su puesto como si nada hubiera ocurrido. Ahora vuelvo a preguntarme: ¿pasará lo mismo? ¿Se quedará Rajoy gobernando España aunque se demuestre claramente y sin ninguna duda que estaba recibiendo dineros ilícitos del tesorero de su partido? ¿Aceptará el pueblo español que un comprobado corrupto sea el Jefe de Gobierno?

Vamos a ver en qué termina todo esto. Espero que sea en un escenario público donde el Presidente imite a Sara Montiel cantando su último cuplé.

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