Belicismo en los genes

Autor:

Juana Carrasco Martín

Se ha dicho muchas veces, Estados Unidos no puede vivir sin las guerras, y lo ha repetido un artículo del periódico Times of India, al afirmar que es «un misterio» que un Presidente llegado a su cargo con la fuerza de sus credenciales antibelicistas, especialmente en la guerra contra Iraq, «está ahora corriendo con los sabuesos de la guerra» y promete un golpe corto punitivo. El periodista Chidanand Rajghatta recuerda que hasta 1947 el Departamento de Defensa se llamaba Departamento de Guerra, y que desde su nacimiento como nación hace 234 años, EE.UU. ha participado en unas 70 guerras y al menos diez de ellas han sido conflictos mayores. Cita al cáustico comediante estadounidense George Carlin, quien dijo durante la primera Guerra del Golfo: «¡Nos gusta la guerra… somos buenos en eso! No somos buenos en nada más… no podemos fabricar un carro decente o un televisor, no podemos dar una buena educación a nuestros muchachos, ni cuidados de salud a nuestros viejos, pero podemos bombardear la mierda en cualquier país…».

El periodista indio también cita al experto en los negocios Paul Farrell, quien a propósito de aquella guerra de George Bush, el padre, escribió: «En lo profundo, nosotros amamos la guerra. Nosotros queremos la guerra. La necesitamos. La requerimos. Progresamos con la guerra. La guerra está en nuestros genes, profundo en nuestro ADN. La guerra excita nuestro cerebro económico. La guerra dirige nuestro espíritu emprendedor. La guerra da placer a nuestra alma americana. Oh, solo admitámoslo, nosotros tenemos un amorío con la guerra».

EL doctor Zoltan Grossman, profesor de Geografía y Estudios Nativos en el Evergreen State College de Olympia, Washington, en una breve historia de las armas bioquímicas, dio estos cuatro hechos: Durante la primera batalla de Faluja, en 2004, las fuerzas de Estados Unidos utilizaron proyectiles artilleros de fósforo blanco como arma incendiaria contra los insurgentes iraquíes, matando e hiriendo a muchos civiles; el Pentágono finalmente lo admitió en 2013. En 2008, Israel utilizó proyectiles de fósforo blanco durante su guerra de tres semanas contra los palestinos en la Franja de Gaza. Las fuerzas estadounidenses y los talibanes se acusaron mutuamente de usar fósforo blanco como arma en 2009; mientras que en 2011 algunas fuentes reportaron que la OTAN usó fósforo blanco en Libia. Y en 2012, EE.UU. cerró siete de sus nueve depósitos de armas químicas y destruyó el 90 por ciento de sus arsenales como ordenaba la Convención de Armas Químicas firmada en 1993. ¿Entonces?

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