Che sigue desafiándonos - Opinión

Che sigue desafiándonos

Autor:

José Alejandro Rodríguez

La mentira puede derivar en fuerza retardataria en la actualización del modelo económico cubano, si economistas y contadores pierden las riendas sobre la gestión de sus unidades, empresas y ministerios, al igual que si no logramos expandir el control popular y de los trabajadores.

Solo la información y el registro transparentes, los diagnósticos y análisis sin complacencias ni maquillajes, posibilitarán un observatorio crítico de las transformaciones que vive el socialismo cubano, para así, con enfoque político y humano, asumir con rigor las acciones depuradoras.

No hay que aferrarse a los Lineamientos Económicos y Sociales como si fueran dogmas, y sí aplicarlos dialécticamente, en consonancia con la vida. Hay que corregir el tiro para rectificar lo que muestre inviabilidad.

Cuando la información económica se distorsiona, ya por incapacidad, indolencia o falta de voluntad, y hasta por saña calculadora, estamos abriéndoles paso al descontrol, la desidia, y finalmente al delito y la corrupción, que encuentran pasto en las fisuras y vulnerabilidades de nuestra economía.

Es previsible que, con los cambios del modelo, se descentralicen y democraticen cada vez más funciones y potestades en el sistema empresarial, para las cuales no hemos estado preparados durante años, uncidos a un estilo muy centralizado de gestión económica.

Por eso, ante los truhanes y burócratas de la economía, que aprovechan el menor desliz y la mayor vulnerabilidad para arrimarlos a sus apetencias o resistencias, urge que economistas y contadores, ya en oficinas matrices o bien abajo, en la trama de la vida, se erijan en muro infranqueable, que pulvericen el boicot al cambio y el bandidaje oportunista. Sí, porque en un informe distorsionado, en el silencio cómplice, en el fraude con cuello blanco o con overol, se puede comprometer irreversiblemente el socialismo cubano.

Hay que cerrarles el paso a la mentira y a la distorsión, si queremos salvar nuestro futuro. Y para ello se necesita  valentía política, que no es consigna ni retórica, sino ojo avizor y comprometido, para detectar y hasta prever los  aferramientos y cautelas que puedan frenar los cambios.

El conocimiento de nuestros economistas, que tantos aportes han hecho en el proceso de actualización de nuestro modelo y su conceptualización, requiere de un proceso sistemático de interactividad y de consultas por los decisores. Nunca como hoy el diagnóstico científico es tan necesario a la política y el arte de gobernar.

Hoy se celebra el Día del Economista, porque un 26 de noviembre de 1959 el Che fue nombrado presidente del Banco Nacional de Cuba. Y por ello versiono aquí ciertas ideas redactadas por mí, en un editorial de la publicación El Economista, de la ANEC.

Aunque el Sistema Presupuestario Financiero preconizado por el Che no pueda plasmarse al dedillo en el presente, siguen vigentes muchos de sus postulados económicos, vinculados a la ética, la política y la democracia en el socialismo.

La luz del guerrillero que fue heroico también como gestor de la nueva vida, adelantado de las complejidades del socialismo, analista inconforme y sistemático de la propia obra revolucionaria, sigue iluminándonos y apuntando hacia nuestras vulnerabilidades y falencias, ante los grandes y sutiles desafíos que encara Cuba hoy.

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