Para que de veras vuele la cigüeña

Glenda Boza IbarraGlenda Boza Ibarra
2 de Marzo del 2016 22:22:01 CDT

Cuando este diario publicó la historia de Yaíma Jiménez, la primera mujer inseminada artificialmente en Cienfuegos, cuya hija Alexa cumplió cuatro años el 9 de diciembre pasado, todo parecía una historia de cuento infantil.

Entonces muchas mujeres cubanas retomaron el anhelo, casi vencido por el tiempo y los contratiempos, de tener un bebé.

Algunas me escribieron a la dirección del periódico para pedir información, ayuda, o incluso para compartir sus deseos, esos que en apenas unos días volvieron a convertirse en frustraciones.

Desde las regiones central y occidental varias enviaron sus misivas. Unas porque sus estudios de continuos años no arrojaban ninguna conclusión definitiva todavía y les preocupaba el paso del tiempo; otras porque el vivir lejos de la institución era la limitante para no ser aceptadas en los centros donde debían atenderse por la posición geográfica de su casa.

Y me pregunté ¿cómo puede suceder eso en un país donde la salud es un derecho gratuito, en un país que requiere urgentemente de más mujeres que decidan tener hijos, y no se den por vencidas ante la burocracia?

El caso de una lectora de Artemisa no es el primero que conozco. A una amiga querida, un problema de comunicación le retrasó, y a la larga le impidió, el proceso para una fertilización in vitro. El tiempo pasó, y pasó, y con él las posibilidades de ser seleccionada para tal proceder médico de reproducción asistida.

Y más que eso, con el tiempo murieron sus deseos y el de su esposo de ser padres alguna vez, de darles su sangre a un hijo, de construir esa familia que anhelaron desde que se conocieron en la Universidad.

No debe ser. Mucho menos cuando publicamos resultados halagadores de procederes de fertilización en Cienfuegos, Holguín y La Habana. Mucho menos cuando en todos nuestros policlínicos existe una consulta de planificación familiar, aunque no siempre existir signifique funcionar.

No debiera ocurrir en un país donde se ha dicho muchísimas veces que los mencionados centros especializados son territoriales, o sea, deben atender a pacientes de diversas provincias.

Esa lectora de Artemisa, quien me escribió, compartió primero su agradecimiento por el trabajo que le trajo esperanza, y luego, con igual confidencia, su desesperación y tristeza.

Le dije «no te rindas, haz todo lo posible… y lo imposible, que el niño o niña que logres, valdrá cada lágrima, cada momento de desesperanza».

A veces no basta con que una mujer desee ser madre, o un hombre desee ser padre y una pareja se ame inmensamente. El amor y el deseo no siempre bastan para concebir un hijo, aunque tales sentimientos sean lo más importante.

Acaba de llegarme un correo de la lectora. Ha escrito otra vez, ahora feliz, porque parece que las puertas comenzaron a abrírsele. Me pregunto entonces si este comentario tiene algún sentido ahora, y creo que sí.

Aunque ya ella esté en pleno proceso, otras parejas cubanas pudieran encontrar alguna piedra institucional en su camino a ser padres, mas hay que seguir apostando por la sensibilidad y delicadeza de nuestro sistema de salud.

Nos toca a todos, pero especialmente a nuestros profesionales, no cortar las alas, para que vuele libre y satisfactoriamente la cigüeña.

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    1. 1

      Almakki - 3 de Marzo del 2016 1:53:20 CDT

      Wuao José, te las ingenias para sorprendernos en cada lectura a tus escritos, ésta vez, no solo tocas fibras del corazón, sino que sabiamente nos llevas a una realidad como la que planteas, "como es posible?", y unido a otros casos de esa "imposibilidad", creo que desde hace mucho tiempo, muchos de los lógros cubanos, pasaron de ser realidad, a estadisticas infladas que en muchos casos contrastan con el quehacer de nosotros los cubanos. Conozco personalmente una pareja aquí en Bélgica, quienes durante años intentaron mediante varios métodos, tener un niño y ante la casi conclusión de no poder ser, adoptaron uno, pues pasado menos de un año, la jóven quedó embarazada y hoy conforman una familia de 4 y les aseguro que son muy felices. Sé que el tema adopción no se estila en mi cuba, al menos no oficialmente, es costumbre adoptar hasta nuestros vecinos sin necesidad del protocolo a seguir en el caso oficial, pero de hacer uso de estas formas puede que muchas parejas lo logren, sin necesidad de llegar a la inseminación artificial, que como muchas mujeres saben, es dolorosa. Me alegra leer casi al final que la señora que escribe logró su objetivo, y usted querido pépe también, y es interesante nos transmita sus dudas de profesional, esto engrandece su alma y corazón y hace ganar mucho más respeto entre los que le leemos. Gracias por llevarnos a éste tema tan poco "tocado", gracias por las letras. Saludos tropa.

    2. 2

      keni - 7 de Marzo del 2016 11:24:22 CDT

      definitivamente el tema me toca muy de cerca pues soy una de las tantas mujeres que se ha visto privada por la naturaleza de llevar a cabo este proceso por via natural,desgraciadamente aunque debemos reconocer que se ha avanzado mucho en el tema en el pais aun quedan pequeñas fisuras pues nos va a seguir desfavoreciendo a algunas personas como a mi el fatalismo geografico soy pinareña,de la parte mas occidental de la provincia,y puedo decir q esta consulta en mi municipio es casi fantasma,y sin embargo para llegar a cualquiera de las instituciones q realizan estos procesos a nivel Nacional te piden como premisa algunos documentos q deben ser emitidos por dicha consulta en el municipio sin contar el tiempo que inviertes infructuosamente en el municipio,escucho todo el tiempo del tema y de los avances en estas cuestiones sin embargo vivo casi que desesperanzada y con mucha nostalgia pues cada vez veo mas remota mis posibilidades de poder ser madre pues tengo 33 y el tiempo sigue pasando sin vacilacion,temo que llegue el dia en que ya no pueda hacer nada y que la edad no me lo permita,porque se haya dilatado mucho el tiempo en tramites tanto en el municipio como en mi provincia donde aun no se realizan estos procedimientos

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