Las llaves de Santiago

José Alejandro RodríguezJosé Alejandro Rodríguezpepe@juventudrebelde.cu
18 de Marzo del 2017 22:44:37 CDT

Iré a Santiago una y otra vez para vindicar el sueño de Federico García Lorca. El gran poeta se quedó con el deseo y la premonición de sudar la belleza y el encanto de una ciudad cálida hasta el tuétano y el alma, cuando visitó Cuba en 1930. Y este mortal redactor de la inmediatez lo recordó cuando días atrás, no en «un coche de aguas negras», sino como parte de una comitiva atestada de emociones y pensamientos, de veteranos y jóvenes periodistas, celebramos la Jornada por el Día Nacional de la Prensa en esa, la Mariana Grajales de nuestras urbes.

A Santiago la vivimos casi hasta la posesión. Y si me quedó algún símbolo de esa matrona del heroísmo y la entereza, son los ojos filosos de amor con que nos hablaba la gran actriz y dramaturga Fátima Patterson, luego de que con su grupo teatral desparramara el sabor y el orgullo santiaguero con palabras, ritmos trepidantes y cimbreos.

Aunque Manuel Navarro Luna siga insistiendo desde el más allá o el más acá en que «no os asombreís de nada, es Santiago...», le digo al bardo criollo que ese crisol urbano entre el Caribe y la gallarda Sierra Maestra es siempre sorpresa contra el aburrimiento y noticia entrañable, como debía ser el periodismo cubano todos los días.

La ciudad se nos mostró jacarandosa, como siempre; pero desatada en elegancias y diseños seductores, luego de que se levantara de tanta destrucción con las rachas fieras de Sandy. Son vientos muy fuertes de renovación los que la abrazan hoy: en sus calles limpias y remozadas edificaciones, antiguas y modernas; en la diversidad de sus servicios y áreas comerciales; en la iluminación nocturna con todos los colores y neones. En sus tabernas y mesones trovadorescos, heladerías como jardines, sitios con distinción. La belleza y la dignidad visual son un virus contagioso, que llega hasta barrios humildes y levantiscos, como Chicharrones y Van Van.

Santiago de Cuba tiene que decirle mucho a Cuba, y le está elevando la varilla, para que el país salte más alto. Tiene en Lázaro Expósito, su primer secretario del Partido, el antídoto del burócrata: un líder que traslada oficinas, despachos y reuniones a la calle, y dirige a puro abrazo, cara a cara. Con mucha oreja para escuchar lo bueno y lo feo, y luego implicar a los propios sufrientes en su solución. Santiago de Cuba adelanta el germen de la participación popular que tanto urge a Cuba, para no seguir esperando órdenes ni soluciones siempre desde las alturas.

El contacto con hospitalarios periodistas santiagueros, entrañables en su cordialidad, da fuerzas para seguir rebelándome contra la desesperanza y la abulia, por más golpes e insatisfacciones que se incrusten contra el periodismo. ¿Qué decir ante Reinaldo Cedeño, uno de los grandes cronistas cubanos del presente, quien no se dejó abatir por huracanes y otras arremetidas de la incomprensión y la marginación humanas?

Santiago nos besó. Y su beso transitó de la alegría boca a boca a la conmoción solemne. Tantas veces he visitado ese ícono del coraje que es el Cuartel Moncada, con su Museo, donde José Luis Tassende, al filo de la muerte y desde una foto reveladora nos mira... Tantas veces he visto las ropas ensangrentadas de los asaltantes… Y siempre me estremezco.

Hubo noticia: en el grupo, Eduardo Yasell, sempiterno corresponsal de guerra y premio nacional de periodismo José Martí, guerrero de la prensa, pasó ante una reja del Moncada y musitó muy bajo, de humilde que es: aquí estuve preso y me torturaron. Wilmer Rodríguez Fernández, el joven reportero de la televisión cubana y premio de periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del 2016, no perdió la oportunidad para remover la historia, con una confesión breve e intensa del veterano.

Esa crónica, una joya audiovisual, se me antojó el emblema de los días que vivimos viejos y jóvenes periodistas, entrelazados en la diversidad y hasta la discrepancia, pero unidos ante las grandezas que nos incitaban.

Jesús Jank Curbelo, un irreverente y travieso cronista joven del diario Granma, también tiene sus marcas de Santiago de Cuba. Me confesó que lo habían conmovido —y así lo estampó en el libro de visitas del Museo— las llaves de la casa que tenía un combatiente en el pantalón con que asaltó el Moncada. Iba a la muerte confiando en la vida…

Santiago me supo a resurrección, después que nuestra comitiva depositó flores a Martí y a Fidel, en sus sitios de combate y no descanso, en Santa Ifigenia; cuando una lluvia súbita, en medio de tanta sequía, hizo el milagro de enjuagar los sentimientos patrióticos de los presentes.

Dayán García La O, el perenne jaranero de los jóvenes periodistas, enmudeció ante el silencio más justificado de la bullanguera ciudad. Y solo arqueaba las cejas y abría los ojos. Miraba al cielo… y cuando subimos al ómnibus, Odette, una muchacha de la radioemisora habanera COCO, crispada por tanta intensidad, dijo las palabras más bellas y desenfadadas de compromiso con el país, con esa vigilia de Martí y Fidel sobre los destinos de Cuba.

La misma Odette Díaz Fumero, los mismos muchachones que nos acompañaban, esos que en el viaje de retorno nos hablaban de insatisfacciones e inconformidades con mucho dogma, tanta traba y demasiado desestímulo para ejercer la profesión.

Santiago hizo el milagro de unir a viejos robles y pinos nuevos del periodismo en el respeto y la admiración, en la unión por encima de las inevitables diferencias. Como tendrá que ser Cuba. Claro que esos muchachos necesitan su Moncada, para que la Revolución siga superándose a sí misma y no flaquee de estancamientos. Y los veteranos, ¿no vamos a aplicar la dialéctica y la unidad y lucha de contrarios, como buenos marxistas? Las llaves de la casa halladas en el pantalón sanguinolento de aquel asaltante, las que marcaron a Jank, tienen que seguir abriendo postigos y tristezas, con la alegría y la grandeza de Santiago de Cuba.

envíe su comentario

  • Normas
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio
    1. 1

      FLORENCIO HDEZ NÚÑEZ - 19 de Marzo del 2017 2:52:42 CDT

      Mi carismático y estimado José Alejandro que bueno saber que Santiago de Cuba al igual que la justiciera Sección de Acuse de Recibo aumentan y perfeccionan la génesis de la participación popular que tanto urge en Cuba, para no seguir esperando órdenes ni soluciones siempre desde las alturas. Que gratificante es saber de buena tinta que con el viaje a Santiago se refuerzan las ansias para seguir la rebelión contra la desesperanza y la abulia, por más golpes e insatisfacciones que se incrusten contra el periodismo, es un placer conocer que existen dirigentes de la talla de Lázaro Expósito que posean oídos receptivos para escuchar lo bueno y lo feo… pero mucho mejor que sean funcionarios capaces de portar el antídoto para combatir activamente la burocracia, la desidia y la impunidad, José Alejandro sobre los jóvenes periodistas mencionados por usted, no solo necesitan su Moncada, ellos como ¨José Antonio¨ deben asaltar ¨el Palacio¨, para ¨eliminar el estancamiento, las insatisfacciones, las inconformidades, las trabas y el demasiado desestimulo para ejercer la profesión¨ y junto a Raúl tienen que seguir con mucha alegría garantizando que la Revolución siga superándose a sí misma… tal como manifesté sobre el artículo de Graziella Pogolotti titulado El nuevo periodismo, aquí ahora refrendo y apoyo lo expresado en otro artículo (El poder de la prensa) que: tanto los viejos robles como los pinos nuevos del periodismo deben tener el libre “Poder para investigar, para penetrar activamente en todas aquellas áreas de la vida de la sociedad que así lo requieran, para sostener en servicio del pueblo los criterios que se deriven de esas búsquedas, frente a eventuales intereses establecidos, y para anticipar y alertar con pronósticos fundados el rumbo que puedan seguir determinados procesos´´… ello deben disfrutar del “Poder autónomo para dar voz al pueblo, a los trabajadores, y servir de canal activo de diálogo entre la base y la sociedad política¨... “Poder, en fin, de contrapartida revolucionaria y vehículo para ello de la opinión pública”… Opinión publica que muchas veces los mencionados moderadores bloquean y no publican a pesar de la tan pavoneada Libertad de la Información y de la Libre Expresión concebida en nuestra Constitución, en nuestros Lineamientos y en los Objetivos de la Conferencia del PCC… muchas gracias por publicar mi noble coletilla…florencioh@infomed.sld.cu

    2. 2

      Elsi - 19 de Marzo del 2017 10:35:10 CDT

      Ese es mi Santiago,no os asombreis de nada,no sabes cuanto te extraño.

    3. 3

      Rafael Rodriguez - 19 de Marzo del 2017 11:38:20 CDT

      Bella y objetiva crónica de la actual Santiago de tantos cambios positivos,esperemos que algun dia en su trotar por cargos y lugares el co. Expósito llegue a la Habana y logre cambiar su imagen y darnos esa alegria

    4. 4

      IleanaQP - 19 de Marzo del 2017 15:36:04 CDT

      Bonita crónica sobre Santiago de Cuba y el trabajo que se realiza por dirigentes y periodistas por allá . Me ha gustado leer este articulo y además saber que Santiago sigue como la conocí en los años 84 y 85 que por trabajo tuve el honor de conocer y que quede enamorada de ella no solo por su historia ,si no también por esa limpieza de sus calles ,por su maravillosa conservación y a la vez por ese calor tan humano de hermandad y respeto . En ese momento hasta pensé que Santiago de Cuba tenía méritos suficientes para ser la capital del Pais . Gracias Jose por tu ejemplar trabajo . Saludos 

    5. 5

      Mártivarela - 20 de Marzo del 2017 3:49:24 CDT

      Pepe: tu emotivo artículo constituye un justo homenaje a una heroica ciudad ocupada en su higiene, su cultura, su historia, su crecimiento y en su felicidad. Santiago sufrió y sufre adversidades que, lejos de abatirla, la fortalecen: aprendió a domesticar las crisis y a utilizarlas en función de la creatividad y el desarrollo. El pueblo santiaguero asume las vicisitudes como retos, que le proporcionan el combustible necesario para volar hasta las estrellas. Santiago de Cuba, no sólo cultiva proezas: es capaz de cosechar la risa, el amor y la generosidad.

    6. 6

      leo - 20 de Marzo del 2017 15:37:33 CDT

      Algo diferente y hermoso está ocurriendo en Santiago, lo comprobé en una reciente visita a esa ciudad. La reflexión sobre los jóvenes y veteranos periodistas puede ser trasladada a muchos otros campos de la sociedad. Se abre una nueva etapa de la Revolución y hay que buscar liderazgos, consensos y emprendimientos.

    7. 7

      Mártivarela - 20 de Marzo del 2017 18:38:29 CDT

      Pepe: las instituciones vienen siendo los pulmones del extenso cuerpo gubernamental. La adecuada o asmática respiración de las entidades depende de su ejercicio ético y profesional. Cuando los Consejos de Dirección se infectan con el virus del marasmo, surge una especie de tuberculosis burocrática que daña todo el aparato respiratorio institucional. Esto se traduce en una disfunción administrativa, donde la negligencia y la irresponsabilidad comprometen el derecho del pueblo a un servicio público de calidad. La burocracia anárquica propaga esta enfermedad “pulmonar”, a conciencia: sabe que el caos, la escasa ventilación competitiva y la mediocridad son sus aliados en su campaña por mantener rutinas, prebendas y convencionalismos que le son necesarios en su administración extremadamente conservadora. Pregunto: ¿La Dirección Provincial de Salud de Mayabeque y la empresa aseguradora (Logimay) estarán contagiadas con la tuberculosis burocrática?

    8. 8

      Alina Perera Robbio - 21 de Marzo del 2017 7:31:41 CDT

      Mi querido Pepe: Cuánta humildad y belleza en tus líneas. Se puede viajar por tus emociones, porque eres fiel a ellas cuando llenas la hoja en blanco. Ahí está la fortaleza del gran cronista, periodista y ser humano. Gracias.

    9. 9

      frank - 21 de Marzo del 2017 8:23:19 CDT

      En este reporte de viaje hay muchos asuntos que están entre líneas, acerca de cómo debía ser el país en lo adelante. Gracias, Pepe.

    10. 10

      cary - 21 de Marzo del 2017 8:27:53 CDT

      José, le felicito por el artículo publicado en el Juventud Rebelde "Las llaves de Santiago",es el mejor retrato de mi ciudad,usted pudo captar y recrear la belleza ,los valores y su esencia.Es gratificante cuando se valora justamente,se reconoce el esfuerzo de un creativo revolucionario ,carismático y con muchos deseos de renovar que es nuestro Lázaro,siempre presente,haciendo junto al pueblo.Cuando Sandy todo quedó destrozado,parecía imposible la recuperación,pero con mucha fé,optimismo y trabajo Santiago volvió a nacer 500 años más joven y bella.Desde Santiago le saludo

    11. 11

      Esther - 21 de Marzo del 2017 8:31:16 CDT

      Al fin alguien se hace eco del fenómeno Lázaro Expósito. ¿Es que los carismáticos, populares y eficientes líderes como él tienen que permanecer en el anonimato, o con bajo perfil?

    12. 12

      pavel - 21 de Marzo del 2017 8:43:10 CDT

      Ojalá que esa pasión por la belleza y la calidad pueda inundar a mi Habana, tan necesitada de barrer el desaliño, la suciedad y la ramplonería. ¿Verdad, Ernesto Ché Guvera? Hace más de medio siglo dijiste que "el socialismo no está reñido con la belleza" (¿verdad, Celia Sánchez) y que "la calidad es el respeto al pueblo". Asignaturas pendientes. ¡Cuánto irrespeto reflejan las denuncias que llegan a esta sección!

    13. 13

      pavel - 21 de Marzo del 2017 8:47:15 CDT

      Perdón, Guevara quise decir

    14. 14

      Mayra Lavigne - 21 de Marzo del 2017 17:26:37 CDT

      Querido. Pepe, los santiagueros en La Habana te agradecemos tu artículo del domingo. También por Expósito, que tanto se lo merece. Un abrazo para ti. Mayra Lavigne

    15. 15

      rene - 21 de Marzo del 2017 20:27:43 CDT

      Santiago Rebelde ayer, hospitalaria hoy,heroica siempre, recuerdo la epoca q Almeida dirigia Santiago muy bella y acogedora estaba.

      del autor

      en esta sección