Marte se «moja»

Un nuevo hallazgo podría respaldar las hipótesis de que hay vida en el Planeta Rojo

Autor:

Patricia Cáceres

El Planeta Rojo vuelve a saltar por estos días a la palestra pública. No es para menos. De acuerdo con una investigación publicada este lunes en la revista Nature Geosciences y financiada por la NASA, el agua líquida corre por cañones y paredes de Marte durante los meses de verano. Descubrimiento que podría ser un espaldarazo para las hipótesis de que hay vida en Marte tal y como la conocemos.

Los investigadores llevan años preguntándose qué podría modelar unos extraños surcos de no más de cinco metros que aparecen y desaparecen con el cambio de estación en el vecino planeta.

Como parte del estudio, se decidió analizar puntos de Marte en los que se registran este tipo de surcos, llamados Líneas Recurrentes en Pendiente (RSL, por sus siglas en inglés): los cráteres Hale, Palikir y Horowitz.

En ellos se encontraron evidencias de sales (cloratos de magnesio y percloratos de magnesio y sodio) hidratadas, por lo que los autores consideran que actualmente circula agua líquida por la superficie cuando la temperatura en el planeta es más favorable.

«La gran concentración de sales hace que este espeso líquido sea poco volátil y rebaja su punto de congelación en unos 80 grados, respecto al del agua pura, lo que permite que subsista en fase líquida aun en las extremas condiciones marcianas», explicó el astrónomo Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional de España.

Los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar imágenes en alta resolución de los surcos mediante un espectrómetro de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA, que pudo reconocer estos percloratos y cloratos en el rango de los infrarrojos.

Los espectros obtenidos en todos los lugares examinados fueron consistentes con la presencia de minerales de sal hidratada que precipitan a partir de agua, indicaron.

Alfred S. McEwen, experto en geología planetaria de la Universidad de Arizona y principal responsable de las imágenes obtenidas por MRO, resumió en The New York Times la naturaleza del descubrimiento: «Estamos ante la detección directa de agua en forma de sales hidratadas. Esto indica que tiene que haber habido agua líquida recientemente para producir esta sustancia».

«Nuestros rovers han descubierto que hay más humedad de la que podríamos haber pensado», ha declarado por su parte Jim Green, director del Programa de Ciencia Planetaria de la NASA. «Estos son hallazgos muy importantes, pero aún no entendemos qué ocurre. Sin embargo, hoy sabemos que Marte no es el planeta seco que pensábamos. Bajo ciertas circunstancias, hay agua líquida», recalcó.

«Tiene que haber un ciclo del agua en Marte. El problema es que aún no lo comprendemos», declaró Lujendra Ojha, investigador del Departamento de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera del Instituto de Tecnología de Georgia, Estados Unidos, y autor principal del estudio.

«Todavía no está claro de dónde proviene esa agua y qué ciclo sigue. ¿Proviene de la atmósfera? ¿O de la primera capa bajo la superficie? ¿O quizá desde un acuífero?», cuestionó.

El acuoso puzle marciano

Como la presencia de agua es una de las condiciones indispensables para la vida, desde hace décadas los científicos han intentado probar la presencia del líquido en el Planeta Rojo, ya sea con evidencias de que existió en el pasado como que puede encontrarse en la actualidad.

Gracias a estos estudios sabemos que la atmósfera marciana contiene una pequeñísima proporción de agua (0,01 por ciento, aproximadamente) en fase de vapor, mientras que el suelo podría contener en torno al dos por ciento en fase de hielo, fundamentalmente en los casquetes polares.

La orografía de Marte indica que el agua debió de ser muy abundante en el pasado. Se especula que hace unos tres mil millones de años pudo haber un gran océano en el hemisferio norte e incluso un lago de agua dulce en el cráter Gale, donde se encuentra actualmente el vehículo Curiosity, de la NASA.

Asimismo los grandes barrancos que se observan en la superficie del planeta parecen indicar que la superficie estuvo surcada un día por ríos y torrentes de agua líquida.

Según recuerda el diario El Mundo, las condiciones físicas que imperan en Marte, en particular su muy baja presión atmosférica, hacen que el hielo de agua pase a la fase gaseosa directamente cuando la temperatura supera los 80 grados bajo cero, y por este motivo se pensaba que no puede existir agua líquida en la superficie en el presente.

La verdad está bajo tierra

Aunque el estudio de Ojha y sus colegas demuestra la efímera presencia de agua líquida, los científicos advierten que un ambiente para la vida no tendría lugar directamente en la superficie. La radiación ultravioleta que hay en Marte prácticamente destruiría cualquier tipo de materia orgánica conocida.

No obstante, un estudio realizado por el equipo del investigador español Martínez Frías, publicado en la revista Investigación y Ciencia, demostró que hace falta un espesor muy pequeño de algún material como el basalto, el yeso o la jarosita (todos presentes en Marte) para proteger de la radiación a una posible bacteria candidata a habitar bajo la superficie del Planeta Rojo.

«Aunque Curiosity ya ha realizado algún orificio, sería necesario poder seguir horadando el suelo para examinar el material bajo tierra, pues en el subsuelo del planeta las condiciones podrían ser mucho más idóneas que las superficiales para contener agua líquida», explicó Rafael Bachiller.

Sin embargo —aclara Martínez Frías—, para tener la prueba irrefutable tanto de la presencia de ese posible flujo de agua bajo la superficie marciana como de una posible forma de vida en Marte, haría falta prácticamente que los científicos puedan coger con sus propias manos esos materiales y perforar su superficie. «Y es algo que espero ver con mis propios ojos. Es posible que en 2030 o 2035 se haga una misión tripulada a Marte», subrayó.

«Si van a anunciar que han encontrado agua accesible, líquida y fluyendo bajo la superficie, lo cual es una de las teorías que hemos estado oyendo durante años y años, habría implicaciones masivas para la potencial vida en el planeta y para el sustento de humanos sobre su superficie», sentenció Doug McCuistion, ex director del programa Marte en la NASA, en el diario The Guardian.

Primero la máquina, después el hombre

La exploración marciana, cuyos principales objetivos son buscar la presencia de vida y de agua y enviar una misión tripulada, recae actualmente sobre varios rovers, laboratorios y sondas espaciales:

1) Rovers de exploración: los gemelos Spirit y Opportunity van equipados con sofisticados instrumentos para buscar indicios de agua líquida.

2) Laboratorio científico marciano: el rover Curiosity se encarga de obtener datos para averiguar si Marte es habitable o no para la vida microbiana. Pesa tres veces más que los otros rovers de exploración y es más moderno. Puede analizar la presencia de compuestos orgánicos (que pueden ser precursores o relictos de la vida) y las condiciones ambientales.

3) Sondas espaciales: el Mars Reconnaissance Orbiter va equipado con una potente cámara telescópica; la Mars Express, de la Agencia Espacial Europea (ESA), analiza la atmósfera y la superficie del Planeta Rojo; la Mars Odissey determina la composición del planeta, y Maven estudia su atmósfera. (Fuente ABC)

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