Sicoanalizando tu perfil en Facebook - Detrás de la ciencia

Sicoanalizando tu perfil en Facebook

Cuando la tendencia a relacionarse por vías online aumenta vertiginosamente, dos estudios recientes de siquiatría y sicología actualizan los métodos de análisis sobre la personalidad, ayudados por los datos digitales

Autor:

Iris Oropesa Mecías

¿Y si un día usted, aquejado de cualquier rasgo ansioso, acudiera a un especialista de salud mental y en lugar de un test con manchas de tinta o un tradicional interrogatorio, su doctor le pidiera una solicitud de amistad por Facebook? Tal vez saldría corriendo a buscar otro terapeuta, pero si no se deja llevar por prejuicios y primeras impresiones, puede que descubra mucho más.

Precisamente en una idea parecida se basa uno de los proyectos que acapara la atención de publicaciones especializadas en el mundo. Se trata del estudio «La década de Facebook: ¿cuál es el rol de la siquiatría en el siglo digital?», del centro de sicométricos de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra.

La propuesta de los doctores Becky Inkster y Michal Kosinski, publicada en la revista médica The Lancet Psychiatry, ve en el análisis de datos y perfiles de Facebook una rica herramienta para conocer mejor la personalidad, e incluso, para detectar tempranamente señales de un posible trastorno como la depresión, una autoestima baja o la esquizofrenia.

Mediante las respuestas proporcionadas a cien preguntas por más de 86 000 participantes a través de una aplicación y un mapeo de sus Me gusta, estos investigadores han logrado un sistema de perfil sicológico que Kosinski ha considerado tanto o más seguro que los datos que pudieran aportar amigos y familiares para conocer al paciente. Por eso ve en el nuevo método un indiscutible apoyo a las respuestas en consulta.

«Esperaba que los datos en usos digitales o en Facebook iban a ser reveladores» —comentó a la revista Social Media Today— «pero lo que me sorprendió más, y todavía hoy me sorprende, tres años después de que lo descubriéramos, es que nuestros más íntimos rasgos de carácter pueden ser fácilmente predichos a partir de las “huellas” digitales.

«De hecho, cuando vi esos resultados empecé a dudar de mis métodos y los reanalicé varias veces más. No podía creer que lo que “te gusta” en Facebook puede estar afectado por el divorcio de tus padres, que pudo haber sucedido muchos años antes».

Eres lo que te gusta

Así, en lugar de renegar de la tendencia creciente de más de 1 500 millones de usuarios a dedicar la mayor parte de su navegación a la famosa red, estos académicos creen que analizando indicadores específicos en el lenguaje para postear, las emociones expresadas, los temas en las actualizaciones del estado, los emoticones empleados, y hasta la cantidad de conversaciones a través de la red, es posible buscar síntomas tempranos del inicio de una enfermedad mental.

Incluso las fotografías podrían proporcionar pistas delatadoras, una vez analizadas de modo automático en busca de ciertos tipos de expresión facial o corporal. Para ello, por supuesto, el uso de la aplicación resultante de la investigación hace el trabajo más fácil.

Los investigadores comentan que la caracterización resultante mide cinco indicadores muy usados como el nivel de neuroticismo, el nivel de conciencia, la apertura mental, la extraversión y la afabilidad. Además del diagnóstico temprano, en caso de que los niveles en cada aparte sean alarmantes, el análisis del perfil de Facebook también podría ser utilizado como terapia al crear ciertos ejercicios que le fomenten respuestas positivas como un cambio de aspecto en su perfil, participar de diferente manera dentro de la red social o hasta motivar a hacer más vida social en la realidad.

Con tales aportaciones, se han reabierto debates sobre la privacidad en Facebook, mientras la Sociología y las ciencias de la mente aprenden de las nuevas interacciones «sociales/digitales» y se teoriza sobre la creación o no de un paralelismo identitario en el mundo digital, donde tantas veces los usuarios suelen proyectar una imagen del yo que no es necesariamente semejante a la que aporta su diario actuar.

Sin duda, también se comprueba la plasticidad de una ciencia que llega a todos los campos en que el hombre se desarrolla para desentrañar sus más profundos misterios y aportar soluciones prácticas.

Este estudio, por el cual usted puede pasar su test de personalidad en la dirección digital applymagicsauce.com, no es otro de esos test divertidos y rudimentarios que rondan la red social azul, sino que está avalado por un riguroso mecanismo de acreditación académica y varios años de comprobación especializada.

Siquiatría + Google: la pareja del año

Otro magnífico y reciente ejemplo de todo lo que la ciencia de la mente puede explotar del uso de tecnologías digitales es el estudio sicológico de tendencias de búsqueda en la web. Los términos usados en los motores de búsqueda, no solo pueden representar para los especialistas una fuente útil de información, al igual que en la propuesta anterior, sino que además, podrían jugar un papel muy influyente y hasta decisivo en la prevención de un problema de salud mental como el suicidio.

Así mismo, leyó bien. A propuesta de la Organización Mundial de la Salud los motores de búsqueda deben redireccionar a usuarios que consultan sobre el tema de suicidio a páginas de recursos de ayuda rápida y especializada.

Como bien afirman Florian Arendt y Sebastian Scherr, de la Universidad de Múnich, varios estudios indican que las personas con tendencias suicidas pueden ser disuadidas de su decisión fatal si se les recuerda la disponibilidad de recursos de ayuda.

Así que en colaboración con su colega, Arendt ha estudiado arduamente cómo los algoritmos que utilizan los buscadores para analizar las consultas podrían ser optimizados para asegurar una información de apoyo de modo más efectivo que en la actualidad.

De hecho, según afirman medios como el sitio NYTC, con acercamientos anteriores estos investigadores han comprobado que apenas el 25 por ciento de las consultas clasificadas por Google como asociadas potencialmente con el suicidio llevaron a sitios sobre prevención. Ante tal desperdicio del potencial de los buscadores para ayudar a personas en riesgo de atentar contra sus vidas, estos científicos pretenden aportar una guía útil de cómo estas tecnologías pueden tributar al trabajo de los siquiatras.

Mucho se habla sobre la interdisciplinariedad de la ciencia en la posmodernidad, y sin dudas, la investigación que logre la inteligente sinergia entre campos del saber tradicionalmente «separados» se lleva las loas. Lograr mirar desde una ciencia pluriperspectivista a una realidad humana y social cada vez más compleja y rica es una de las nuevas banderas del mundo del conocimiento. Sicología y neurociencia se han unido desde siempre a campos aparentemente remotos del hacer y del saber humano, sin inútiles temores, y están produciendo resultados fenomenales. Sicología + Literatura, Siquiatría + Arte, Neurociencias + Matemáticas y Computación… y ahora también, por qué no, Sicología + Internet.

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