La ciencia cubana es un camino al desarrollo

Hacer efectiva esa reserva del conocimiento que tiene hoy el país involucra no solo a científicos, técnicos e innovadores, sino a los dirigentes empresariales y productores

Autor:

Mayte María Jiménez

Lograr un mayor acercamiento entre la investigación y la aplicación de los estudios científicos que actualmente se realizan en Cuba, y comprender los problemas y soluciones que pueden generarse con su complementación, constituye un insistente llamado del país al que debemos responder con inteligencia y efectividad, aseguró a JR Ismael Clark, presidente de la Academia de Ciencias de Cuba.

Clark significó que la formación de recursos humanos en Cuba, con un elevado nivel profesional y conocimiento de base científica, tiene la capacidad de desarrollar e impulsar el avance económico social del país.

Pero hacer efectiva esa reserva del conocimiento involucra no solo a los científicos, técnicos e innovadores, y a quienes intervenimos en la organización de las actividades científico-técnicas, sino también y de manera muy importante a los dirigentes empresariales y productores en general, señaló.

El profesor Clark indicó que la idea permanente es la ciencia como un objetivo de compromiso social con el destino del país, con sus realidades y proyectos, de manera que para un mejor aprovechamiento del quehacer científico, la ciencia hay que hacerla, pero también implementarla de modo eficiente y sostenible, a través de una mirada integradora que inspire a hombres e instituciones.

Explicó que para este año la Academia seguirá contribuyendo a ampliar y hacer más profunda la percepción de la necesidad y la utilidad de la ciencia dentro de nuestra sociedad, y de manera particular entre los más jóvenes.

La Academia trabaja sobre todo con la conciencia, con la disposición, el prestigio y la autoridad de las personas. No solo con los académicos, sino también está dirigida al mundo de las sociedades científicas y sus directivos.

Debemos hacer un esfuerzo razonable por plantearnos lo posible, y tener la vista puesta en los problemas del país y procurar algún tipo de solución para resolver nuestros desafíos, precisó.

Potenciar el desarrollo de la ciencia cubana y la divulgación de los avances científicos nacionales y universales, así como elevar la ética profesional y la valoración social de la ciencia, y estrechar los vínculos de los científicos y sus organizaciones entre sí, con la sociedad y con el resto del mundo, son propósitos trazados que guiarán también el trabajo en 2013.

«Aprecio de modo personal que las personas dedicadas en el país a la ciencia, la tecnología y la innovación se afanan cada día con acierto creciente en que los objetivos y el resultado final de su actividad estén en correspondencia con la realidad presente del país o, en los casos que corresponde, con las necesidades que racionalmente pueden avizorarse para el futuro.

«Esa intención supone sobreponerse a dificultades y limitaciones materiales, pero sobre todo pulir la voluntad, aguzar el ingenio y profundizar el compromiso en aportar al pueblo y al país.

«El mayor deseo de los que ya peinamos canas es que los jóvenes en el sector de la ciencia, la tecnología y la innovación incrementen su presencia, permanencia y protagonismo en el mismo, con la confianza de que introduzcan estilos y dinámicas renovados en el interés final de los objetivos compartidos», aseguró.

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