Su salud también es nuestra - En Red

Su salud también es nuestra

Impactada por los problemas económicos, la Medicina Veterinaria comenzará a despegar con un programa que incluye la reparación de clínicas y más de 260 consultorios

Autores:

Marianela Martín González
Margarita Barrios

Las clínicas veterinarias padecen los efectos de las carencias económicas de estos años. La falta de medicamentos, la obsolescencia y ausencia de equipos de diagnóstico, así como el deterioro de los locales contrastan sobremanera con la atención que ofrecen sus médicos y técnicos.

De tal panorama no se salva la Clínica de Animales Afectivos José Luis Callejas, conocida popularmente como Clínica de Carlos III. Su ubicación en la capital la privilegia, junto con su condición de entidad de referencia; es la que menos problemas presenta con los abastecimientos, según refirió Emerio Santos, director del Instituto Provincial de Medicina Veterinaria en La Habana.

«Hay algunos medicamentos que en la red de consultorios y en la Clínica de Carlos III no faltan, como los reconstituyentes, vitaminas y sueros; aunque es cierto que debido al precio de sus materias primas tienen un valor un poco alto para la media de los necesitados», explicó.

El doctor Miguel Ángel Ruiz Jurado, director de la José Luis Callejas, aclara que faltan medicamentos que no están incluidos en las líneas productivas de Labiofam, proveedor esencial de ese centro y de consultorios veterinarios de todo el país.

Sostuvo que en ocasiones los dueños de las mascotas acuden a prácticas heterodoxas, como mentir a los médicos para resolver alguna receta como si fuera para uso humano y usarla en beneficio de los perros y gatos, porque faltan medicamentos en esa institución y tampoco hay farmacias veterinarias disponibles, como las hubo hace unos cuantos años, para garantizar los tratamientos que los facultativos indican.

El especialista destacó la solidaridad entre los dueños de las mascotas como paliativo contra las limitaciones. «Hay quien trae un medicamento y lo que sobra lo deja para el animal que viene atrás. Otros donan a la clínica los excedentes de algún tratamiento, y así se salvan diariamente animales afectivos de manera anónima».

Las mascotas también aportan

El Director de la Clínica de Carlos III explicó que el año pasado recaudaron 640 575 CUP, de un plan de 600 000. «Recibimos incluso la condición de unidad destacada del Sindicato Nacional de los Trabajadores Agrícolas y Forestales.

«Cada mes atendemos un promedio de 28 200 casos y se realizan 180 operaciones, a pesar de todas las limitaciones», apuntó.

Al respecto, el Director del Instituto Provincial de Medicina Veterinaria significó que se implementaron algunos nuevos servicios en la clínica, respondiendo así a un reclamo de vieja data para esta institución, como son la venta de arreos e insumos y la peluquería para mascotas, ambos realizados por trabajadores por cuenta propia.

En relación con el estado constructivo de la instalación y de algunos consultorios veterinarios, Emerio explicó que tienen muchos años de explotación sin recibir mantenimiento.

No obstante, precisó, en la Clínica de Carlos III se han impermeabilizado techos, reparado muros exteriores, pintado fachadas y áreas interiores, y se han ejecutado algunas acciones en redes eléctricas y sanitarias.

«El deterioro es grande, por eso hemos hecho un estudio de las necesidades para que dentro del presupuesto de 2014 se contemple el resto de los arreglos que ese centro necesita», aseguró.

Proteger a las mascotas

Una de las principales preocupaciones de los dueños de mascotas son las vacunas, pues las enfermedades que pueden evitarse con ellas son casi siempre mortales, y algunas peligrosas para los humanos, como la leptospirosis.

El doctor Miguel Ángel, director de la Clínica, explicó que la inmunización contra la rabia la garantiza el sistema de Salud, pero las que evitan otras enfermedades son muy inestables, al no contar siempre con vacunas  como las que inmunizan contra el parvovirus y la leptospirosis. También carecen de la que previene contra moquillo-hepatitis, una de las más demandadas por el comportamiento reticente de estas enfermedades y su carácter fulminante.

«Científicamente se proclama una sola salud. Si no somos capaces de darle un buen servicio a las mascotas, de prevenir sus enfermedades, los seres humanos también estamos en riesgo», subraya el especialista.

—También hay problemas con la obtención de sangre para transfusiones.

—Para eso no tenemos una solución. La sangre la produce el Centro Nacional para la Producción de Animales de Laboratorio (Cenpalab) para el polo científico. Antes nos entregaban una parte de su producción, pero ahora no tienen esas posibilidades, así que no tenemos suministros.

Adivina adivinador

La Medicina Veterinaria tiene entre sus riesgos que, para hacer el diagnóstico, no se puede contar con la referencia del paciente, como sucede en el caso de los humanos. Los síntomas son referidos por los dueños de las mascotas, pero el rango de error siempre está presente. Por ello son tan importantes los equipos de diagnóstico.

Waldo Hernández Hernández, especialista provincial de clínicas y consultorios veterinarios, explicó que han realizado una contratación con la empresa dedicada a la reparación de los equipos médicos en el país.

«El que está de baja recibirá el dictamen técnico, y los que continúan en uso tendrán una tarjeta de explotación, porque algunos de estos equipos son tan antiguos que no tienen ningún registro y eso complica cualquier decisión con ellos.

«Cuando tengamos el dictamen de todos los equipos los pasaremos a la dirección nacional de Medicina Veterinaria. Ellos son los que tienen los recursos en divisa para comprar alguno en el exterior o realizar convenios con Salud Pública», afirmó.

Sobre este asunto conversamos con el doctor Manuel Peláez Reyes, director de Episoteología y Asistencia Veterinaria del Instituto de Medicina Veterinaria, perteneciente al Ministerio de la Agricultura (Minag), quien aseguró que existe un programa de desarrollo que se extenderá hasta el 2022 y cuenta con una segunda etapa amplificada hasta 2030.

El programa, según Peláez, incluye la reparación de todas las clínicas y los más de 260 consultorios existentes en el país.

«En el plan de la economía se ha contemplado la adquisición de un paquete de equipos, medios, insumos y medicamentos que mejorarán la labor asistencial.

«De acuerdo con lo planificado, las importaciones de 2014 alcanzarán los 68 000 CUC, para adquirir productos como vacunas y anestesia general. Nos quedaremos por debajo de la demanda, pero será un paliativo a la situación actual», refirió.

Cada año se importa una cantidad de vacunas y medicamentos, que según el directivo no satisface la demanda de los animales afectivos, los cuales suman más de dos millones en todo el país, de acuerdo con estadísticas que parten del censo realizado por los técnicos veterinarios en cada consejo popular.

A la deficiente oferta se suman la indisciplina y el descontrol que propician el traspaso de estos productos a canales informales de distribución y comercialización.

Peláez señaló que en medio de un proceso inversionista nada despreciable que se viene desarrollando hace años, tiene prioridad la recuperación de la red de laboratorios veterinarios, porque los medios de diagnóstico son vitales para la asistencia a los animales.

Precisó que están en fase final de la inversión tres laboratorios ubicados en Villa Clara, Camagüey y Holguín. También está a punto de terminarse la primera fase del Laboratorio Nacional de Higiene de los Alimentos, en la capital.

Asimismo, significó que para 2014 se trabajará en la inversión de cuatro laboratorios enclavados en Cienfuegos, Granma, Matanzas y La Habana, donde funcionará el Laboratorio Nacional de Diagnóstico Veterinario.

El directivo dijo, además, que como parte del proceso de recuperación de los servicios veterinarios, está a punto de aprobarse el Código de Ética para los médicos y técnicos veterinarios, el cual precisa normas y procederes que no deben violarse, lo cual ayudará a elevar la profesionalidad en el sector.

Peláez subrayó que el Instituto de Medicina Veterinaria y el Ministerio de Salud Pública firmaron un convenio de trabajo para el control de las zoonosis, el cual se renueva periódicamente porque surgen nuevas enfermedades.

«Para reforzar nuestros servicios evaluamos la fuerza técnica y profesional con la que contamos y comunicamos a los organismos formadores la cantidad de especialistas que necesitaremos: aproximadamente 1 740 médicos y 2 840 técnicos.

«En junio de 2012 cursaban la Universidad 1 644 estudiantes, que una vez graduados podrán trabajar en nuestras clínicas y consultorios, también en las bases productivas de las empresas del Minag y otros organismos, en los que se demanda de sus conocimientos», acotó.

Como parte del fortalecimiento del Instituto se han jerarquizado los servicios veterinarios empresariales, específicamente en la Unión de Empresas Avícolas y el Grupo Empresarial Porcino.

«Con el perfeccionamiento del Minag y las separaciones de las funciones estatales y las administrativas, las clínicas y consultorios veterinarios formarán parte de las unidades empresariales de base de las empresas agropecuarias. El Instituto de Medicina Veterinaria realizaría las funciones de control estatal», subrayó.

Colonias insificientes

Clientes urgidos de una transfusión sanguínea para sus animales afectivos confesaron haber pagado hasta 25 CUC por una donación realizada por otra mascota. Al parecer todavía no hay una solución inmediata a esa situación, según explicó el Doctor Miguel Esquivel Pérez, director comercial de Cenpalab.

«Nuestra entidad produce cerca de 480 000 litros de sangre, pero casi todo lo absorbe la industria biotecnológica. El diseño infraestructural no nos permite abastecer a las clínicas veterinarias con la sangre para los perros que estas precisan.

«No obstante, este año vendimos a la Clínica de Carlos III 18 litros, una cifra insignificante en relación con las solicitudes. Para cubrir las necesidades de sangre para los canes tendríamos que aumentar nuestra colonia de perros y hacer otras inversiones, algo que no es tan sencillo en estos momentos de restructuración.

«En relación con la vacunas contra el parvovirus, tenemos un plan cada año de 62 400 dosis. En 2013 hemos vendido 29 400 y tenemos posibilidades de tributar el doble de esta cifra antes de que cierre el período.

«Hemos también producido 44 704 dosis de gamma hiperinmune y vendido tan solo 24 812, en gran medida por la falta de gestión o requerimiento de las instituciones que deben solicitarlos y por la limitante de que las personas naturales puedan comprar directamente el producto», acotó.

Labiofam sugiere coordenadas

En medio de un dilema que parece estar permeado de problemas económicos y también de limitaciones de carácter subjetivo, como la falta de coordinación entre algunos organismos, conversamos con el Doctor José Antonio Fraga Castro, director del Grupo Empresarial Labiofam, quien durante años ha abogado por el resurgir de las farmacias veterinarias.

Fraga explicó que siempre habrá productos que tendrán que importarse, porque su empresa no produce todos los que se requieren para las distintas especies de animales afectivos.

«Estamos plenamente dispuestos a analizar con el Instituto de Medicina Veterinaria cuáles son sus demandas, también para consensuar aquellos productos que se necesiten importar a fin de brindarle una atención adecuada a la población para sus animales afectivos», refirió.

«Nosotros contamos con un monto importante, valorado en millones de pesos, de productos terminados en nuestros almacenes. La mejor salida de los mismos, además de abastecer las bases productivas, pudiera ser abastecer a la población, mediante farmacias».

Estima que con esa oportunidad los pequeños productores, que pueden incluso pertenecer a cooperativas de crédito y servicios, a las cuales a veces no les llegan todos los productos —por situaciones internas de las cooperativas—, pudieran beneficiarse si existieran farmacias surtidas con distintos medicamentos.

«Con la reapertura de esas farmacias le podríamos también hacer batalla al mercado subterráneo, la adulteración de productos y a las estafas que cotidianamente se suscitan por no existir una red minorista disponible para vacunas y medicinas destinadas a los animales, tanto afectivos como productivos.

«Hasta 1998 existían las farmacias veterinarias, luego se cerraron, hasta la actualidad. Tenemos cómo surtirlas con un soporte de antibióticos importante y otros medicamentos que puedan contribuir a la salud de los animales».

—Labiofam produce anestesia local, la cual se usa para muchos procedimientos quirúrgicos. No obstante, en las clínicas no siempre existe este producto.

—Creo que es necesario, con la Dirección de Medicina Veterinaria en la capital, y también con las del resto del país, analizar la disponibilidad que tenemos, la cual es amplia y no tiene la salida que deseamos y corre el riesgo de vencerse.

—¿En qué condiciones de proveer de vacunas para animales afectivos se encuentra esta institución?

—Trabajamos para producir una tetravalente, que además de inmunizar contra el moquillo, la hepatitis y la leptospirosis, también lo hará contra el parvovirus.

«Además, laboramos de manera avanzada en la obtención del suero hiperinmune para combatir el parvovirus. Este producto es muy importante, no es preventivo como la vacuna, pero cuando el animal enferma puede sacarlo de la gravedad, al tener como principio la transferencia de anticuerpos».

—¿Cree usted que pueda haber una solución a la vista para resolver el desabastecimiento de medicamentos y vacunas?

—Para resolver el problema de abastecimiento de las clínicas hay que trabajar más unidos. Labiofam durante mucho tiempo ha financiado y producido los medicamentos para la ganadería cubana, para animales tanto afectivos como productivos. Las puertas nuestras están abiertas para trazar estrategias en aras de contribuir a la salud de los animales.

«Creo que no ha existido toda la sinergia que se requiere para hacer mucho más, debido a las dificultades financieras que han tenido las direcciones de Medicina Veterinaria para adquirir nuestros productos e importar los que se salen de nuestras líneas productivas.

«Lo más importante es que tiene que prender la voluntad de trabajar conjuntamente en función de la Medicina Veterinaria en el país, y no debe faltar el acercamiento entre todas las instituciones que son garantes de la salud. La única salud, la que debemos compartir los seres humanos y los animales».

Apuntes sobre la zoonosis

Especialistas del Ministerio de Salud Pública consultados coinciden en asegurar que la zoonosis, también conocida como enfermedad zoonótica, contempla aquellas enfermedades que pueden ser transmitidas desde los animales, ya sean salvajes o domésticos.

Aunque muchas de estas son específicas de determinadas especies, en ocasiones existen otras que se pueden diseminar entre diferentes tipos de animales. Estas afecciones infecciosas pueden causarse por diferentes patógenos: virus, bacterias, gusanos y hongos, entre otros, que pueden vivir tanto en el hombre como en otros animales.

Aclaran que existen diferentes métodos o vías por las que el hombre adquiere estas enfermedades. Puede ser por contacto directo con el animal infectado, como también por encontrarse cerca la criatura de personas infectadas y causar la diseminación de la enfermedad infecciosa. En otros casos se produce la transmisión por tomar o ingerir alimentos contaminados por animales infectados, comer las carnes de animales enfermos y a través de vectores —como los mosquitos y las moscas.

Entre las enfermedades zoonóticas mejor conocidas y manejadas por la población se encuentra la rabia (también conocida como hidrofobia).

Esta es una afección que siempre se asocia a las mordeduras de determinados animales, como el perro, sin embargo es bueno conocer que es causada por un virus que se transmite por muchos otros animales vertebrados de sangre caliente comunes en nuestro medio, como los murciélagos, el gato, el ratón, la mangosta, etc.

Esta enfermedad, según los médicos consultados, causa un daño neurológico agudo (encefalomielitis) y casi siempre mortal. Gracias a la aplicación sistemática de la vacunación y saneamiento canino, el perro, que en su tiempo fue la especie más afectada por la rabia, ha sido desplazado por otros animales, como los murciélagos.

Otra enfermedad, según los especialistas, que también se conoce por ser causa temida de abortos y muerte fetal, es la toxoplasmosis; esta puede ocasionar otras alteraciones en diferentes órganos como los de la visión (puede ser causa de ceguera) y el sistema nervioso. Es originada por un germen microscópico llamado Toxoplasma gondii, que parasita a aves y mamíferos.

Los galenos consultados advierten que en algunos casos los gérmenes que causan la enfermedad zoonótica son determinados tipos de gusanos. Entre estos se encuentran el equinococo, el cual parasita como huésped final al perro y otros caninos. Es una enfermedad que es más frecuente en otras latitudes, y el hombre y otros animales se comportan como huésped intermediario.

Este gusano causa una afección que se conoce como quiste hidatídico, y afecta principalmente al hígado, el pulmón y el cerebro.

Precisaron que la leptospirosis es otra de las enfermedades mejor conocidas en nuestro medio. Son gérmenes que se transmiten de animal en animal, sobre todo en mamíferos como los roedores (ratones), el perro, el cerdo y el gato, entre otros. La transmisión al hombre tiene lugar principalmente por contacto directo (generalmente a través de pequeñas heridas en la piel) con la orina y la sangre de animales infectados.

Enfatizaron que pueden ser muchas las enfermedades zoonóticas, y por eso es importante cumplir con las normas de higiene y velar por la salud de los animales, sobre todo los domésticos. Cuidándoles la salud a ellos, también velamos por la nuestra.

Fotos Relacionadas:

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.