¿Cómo te nombras en Internet? (II)

Más de 2 000 nombres de dominio se han registrado bajo el .cu, una cifra todavía baja que refleja, entre otras complejidades, la poca conciencia de la importancia que tiene resguardar este patrimonio digital

 

Autor:

Amaury E. del Valle

Tener un nombre propio en Internet, también conocido como nombre de dominio, ya sea bajo los conocidos .com, .net, .org, .edu u otros, o bajo los genéricos de un país, como el .cu, se ha convertido en una divisa importante para visibilizarse a nivel internacional e incluso en su mismo patio.

De los más de 2 000 millones de usuarios de la red de redes en todo el mundo, según datos de Cisco System, unos

209 800 000 tienen un nombre de dominio propio, de acuerdo con un estudio de la consultora Verisign.

En ese mare nostrum inmenso en que se ha convertido la mayor red de comunicación mundial, no es raro entonces encontrarse que muchas personas se hayan apropiado de nombres de dominio que en realidad corresponden a personalidades, empresas, marcas, regiones e incluso países.

Desde los inicios de la estructuración de Internet imperó la ley no escrita de «el que da primero, da dos veces», como dice el refrán, pues todas las empresas encargadas del tema estipulan que primero se registra el dominio y después se averigua e incluso se llega a los tribunales si este entra en conflicto con otros intereses.

Así, no es raro ver que grandes marcas e incluso personalidades internacionales han tenido que llegar a los estrados para rescatar su identidad virtual, un fenómeno al cual tampoco han escapado empresas cubanas.

La conexión tardía a Internet, que solo comenzó a concretarse a mediados de la década de los 90 del siglo pasado, como resultado de las restricciones injustas impuestas por el bloqueo norteamericano, propició que cuando Cuba llegó a la red encontrara que muchos particulares o empresas habían registrado como suyos, bajo dominios de primer nivel, nombres que le pertenecían por derecho propio.

Quizá el más significativo sea el mismo cuba.com, que pertenece a una empresa extranjera dedicada al turismo, aunque muchas regiones del país, provincias y localidades también están en esa situación.

La llegada tarde a la red, la falta de conectividad de empresas y entidades en algunos casos, así como no entender la importancia del registro de nombres, marcas y patentes por muchas entidades, y hasta el desconocimiento del tema, han propiciado una situación de secuestro de denominaciones en la red que, si bien en los últimos tiempos ha ido cambiando poco a poco, llevará mucho tiempo revertir y en algunos casos no será posible.

Bajo el .cu

Mucho se ha debatido a nivel internacional sobre los diferentes tópicos de la gobernanza de Internet, y en específico sobre la asignación de nombres de dominio, fundamentalmente bajo los genéricos de primer nivel.

Como explicábamos en el trabajo anterior publicado en esta página el pasado 2 de junio de 2011, a nivel internacional existe un organismo regulador, la ICANN, que a su vez delega en otros regionales y estos en los nacionales, aunque también hay muchas empresas que prestan servicios de registro de dominios, lo cual hace muy complejo organizar el tema.

Con una tarjeta de crédito o la posibilidad de emitir un cheque bancario, desde la comodidad de su casa, a través de la misma red, cualquier persona puede registrar un dominio en apenas 20 minutos, con precios que varían según la empresa y región donde se encuentre, e incluso si ese denominador solo quiere reservarlo y no usarlo directamente.

Ese fenómeno de los «ocupados» virtuales se ha convertido en un verdadero negocio lucrativo, pues no faltan los que medran con él, haciendo múltiples registros para después venderlos al mejor postor o tratar de sacar provecho comercializándolo con quien le pertenece en realidad.

Nuestro país también ha sido afectado por esto, fundamentalmente en los dominios más genéricos como los .com y otros, por lo cual en el suyo propio, el .cu, ha tratado de organizar el tema a través del Centro de Información de Red de Cuba, CUBANIC.

Este realiza las funciones de Registro Delegado de Internet, desde que la Internet Assigned Numbers Authority (IANA), autoridad máxima del sistema de nombres de dominios en Internet (DNS), delegara en CENIAInternet la gestión del dominio de primer nivel para Cuba (.cu), que a su vez asumiera la Empresa de Tecnologías de la Información y Servicios Telemáticos Avanzados, CITMATEL, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, donde se encuentra el CUBANIC.

Según explicó a JR Carlos Ángel Ferro Suárez, coordinador técnico de esta entidad, actualmente ellos tienen la facultad de otorgar a toda persona jurídica nacional o extranjera un nombre de dominio de segundo nivel bajo el .cu, o bajo los subdominios de categorías genéricas de segundo nivel por él administrados.

CUBANIC tiene registrados hasta el día de hoy 2 259 dominios. De ese número hay un total de 1 259 bajo el .cu como tal, mientras otros 288 están en un segundo nivel como el com.cu; edu.cu; gov.cu; inf.cu; net.cu u org.cu; y otros 712 son genéricos delegados a otras organizaciones bajo dominios como el co.cu; sld.cu; tur.cu; cyt.cu; o el get.cu.

—¿Solo se registran dominios a personas jurídicas? ¿Qué requisitos deben cumplir para ello?

—Hasta ahora el país tiene legislado que los nombres de dominio bajo el .cu solo son para personas jurídicas; o sea, entidades estatales, organismos, organizaciones y empresas, ya sean cubanas o extranjeras.

«A diferencia de la práctica común que se sigue en Internet, donde primero se registra y después se busca si hay algún conflicto, en Cuba se le exige al solicitante una comprobación de que tiene pleno derecho a que se le otorgue el dominio solicitado.

«Esta puede ser el registro de propiedad de la marca, el de operaciones comerciales o el mercantil, su ubicación como una publicación seriada o una organización, e incluso hacemos una consulta con la Oficina Cubana de Propiedad Industrial para averiguar si ese nombre no está anteriormente registrado, y por ende puede ser motivo de confrontación.

«Hasta el momento no se nos ha dado  ningún problema de este tipo, aunque es bueno aclarar que CUBANIC solo se encarga de los nombres bajo el dominio .cu. Los otros de carácter internacional se pueden registrar en diversas empresas, ya sean internacionales o cubanas, y se rigen por las reglas internacionales al respecto».

—¿Cuánto cuesta registrar un dominio .cu para una entidad cubana o extranjera?

—En el caso de las empresas radicadas en Cuba el costo del registro es de 222,70 pesos, y debe realizar un pago anual por su renovación, de 151,00 pesos. El tipo de moneda en que se paga, ya sea CUP o CUC, depende de las características de la empresa u organismo.

«En el caso de las empresas no radicadas en Cuba, y que quisieran registrar un dominio bajo el .cu, el costo es de 600 USD si es directamente bajo el dominio, o de 350 USD si es bajo un segundo dominio, como por ejemplo .com.cu».

—¿Puede una empresa cubana registrar un dominio bajo un genérico de primer nivel como el .com? ¿Cuántas lo han hecho? ¿Qué sucede si ya está registrado?

—El registro de dominios bajo genéricos de primer nivel como el .com, .org, .net u otros no es competencia de CUBANIC, pues como explicábamos anteriormente solo nos dedicamos al .cu.

«Para eso existen otras empresas de servicios informáticos en suelo cubano o se puede acudir a múltiples registradores que ofertan esos servicios a nivel internacional.

«Es muy difícil determinar cuántas entidades cubanas han registrado sus nombres bajo dominios de primer nivel, pues es una estadística muy complicada de llevar. Si cuando lo pretenda hacer, ya está tomado, debe entonces iniciar una reclamación internacional, como ya ha sucedido en algunos casos».

Patrimonio virtual

Aunque las circunstancias económicas por las que atraviesa el país, la falta de una infraestructura de comercio electrónico, así como la escasa conectividad que aún tienen muchos organismos y empresas hacen que los nombres de dominio no sean vistos como una prioridad dentro de sus objetivos, se precisa también en ocasiones tener una luz más larga y prevenir.

Si importante es registrar una patente, invento, marca o nombre a nivel nacional e internacional, cada vez es más imprescindible hacerlo también en el mundo virtual, antes de que alguien «ocupe» lo que por derecho propio toca, y tenga entonces que posteriormente enfrentarse a un largo y complicado proceso judicial.

Importantes empresas y productos cubanos ya lo han hecho, pero las estadísticas citadas anteriormente indican que muchos más son los que todavía no lo tienen; y no faltarán los que se asombren cuando vean cómo otros aprovechan su prestigio para hacer negocios a su cuenta, incluso en nuevos escenarios emergentes como las redes sociales, donde también se está haciendo imprescindible resguardar el denominador propio.

Es imperativo ganar más conciencia en que los nombres propios en Internet, si bien no constituyen una marca, son un patrimonio que debemos resguardar.

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