Telescopio nuestro al infinito (+ Fotos) - Informática

Telescopio nuestro al infinito (+ Fotos)

El domingo pasado se celebró por vez primera en Cuba el Festival Juvenil de las Tecnologías, un evento que bien merece repetirse y extenderse

Autor:

Amaury E. del Valle

A sus 43 años de edad, Elpidio Valdés, el mambí cubano más famoso gracias a la saga de animados inspiración del historietista Juan Padrón, quizá protagonice por primera vez un videojuego propio en el futuro próximo.

El popular personaje de la historieta cubana, cuyo primer episodio viera la luz el 14 de agosto de 1970, tendrá dentro de poco su propio juego para computadoras, fruto de una colaboración conjunta de varias instituciones, entre ellas los Estudios de Animación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), y los Joven Club de Computación y Electrónica.

Es uno de los esfuerzos que se hacen por lograr adentrar al país en la producción de sus propias distracciones digitales, un camino de alto desarrollo en el mundo, donde lamentablemente se va muy atrasado actualmente.

Junto a Elpidio Valdés y sus compañeros María Silvia, Marcial, Eutelia, Pepito, su inseparable caballo Palmiche, o sus eternos rivales españoles, el general Resoplez, el coronel Andaluz o Media Cara y Cortico, quizá logren también su espacio en el mundo de los videojuegos otros animados como El Capitán Plin o la ya popular Fernanda.

Estas y otras iniciativas, muchas de ellas  en ciernes, pudieron apreciarse en el Festival Juvenil de las Tecnologías, que se celebró el pasado domingo 29 de septiembre en el Palacio Central de Computación, organizado por la Unión de Jóvenes Comunistas junto a varias instituciones del Ministerio de Comunicaciones, la red Cubarte, la Brigada José Martí, Copextel y el MINED, entre otras.

En un espacio reducido pero abarrotado por niños, adolescentes y jóvenes, los asistentes pudieron apreciar una muestra de lo más novedoso que hoy se hace en Cuba en materia de nuevas tecnologías.

Meñique se fue a paseo...

Pero esta vez lo hará en tercera dimensión. Y es que el personaje al cual diera vida el Apóstol cubano José Martí en La Edad de Oro, será la primera película cubana en 3D.

Ernesto Padrón, director de Meñique, se refirió en el Festival a su producción, y presentó el primer adelanto de la cinta, que debe estar lista para el año próximo.

La iniciativa pone al universo de los animados cubanos al nivel de los del primer mundo, algo que era ya imprescindible y necesario como parte del rescate de un arte donde el país tiene una larga historia.

Así piensa no solo el propio Padrón, sino Jorge Oliver, otro historietista famoso y padre del Capitán Plin, quien en una conferencia  explicó interioridades de su programa Cuadro a Cuadro, donde se han exhibido muchos de los más famosos filmes inspirados en conocidos comics, y en el cual utiliza novedosas técnicas de animación digital.

Detrás de ellas, al igual que en muchas creaciones de los Estudios de Animación del ICAIC, se encuentran entusiastas jóvenes creadores, que a veces con pocos recursos y remuneración, se dedican a darle nuevos aires a viejos personajes, o a crear otros que rápidamente ganan popularidad.

Quizá por ello el festival incluyó una especie de taller de creación de historietas y arte digital para niños y jóvenes, la exposición de filmes en 3D y el juego con simuladores de aviación y conducción automovilística.

Se trata, ante todo, de sembrar la semilla de la creación en las nuevas generaciones, y estimularlos no solo al consumo de productos de factura nacional, sino a su creación futura.

La tendedera cubana

Lo innegable e inevitable del fenómeno de las redes sociales, de las cuales forman parte cientos de miles de cubanos, también se hizo presente en el festival organizado en el Palacio Central de Computación.

Solo que esta vez, además de acercarse a Facebook o Twitter, muchos pudieron ver por vez primera lo que pudiera llegar a ser la pionera red social cubana: La Tendedera.

Con nombre e imagen frescos y la posibilidad de crearse su propio perfil e interactuar a través de él, La Tendedera hoy solo es accesible desde la red de los Joven Club, por lo cual su impacto todavía es limitado, algo que bien merece la pena ampliarse, pues se trata de uno de los más esperados espacios digitales en el mundo virtual cubano.

Algo similar sucede con la blogosfera Reflejos, alojada en servidores cubanos, que pronto estará al alcance de quienes deseen crearse un blog personal en la red Cuba, un sueño largamente acariciado por muchos y que poco a poco comienza a concretarse.

Interesante es el proyecto informático CubaVa, un servicio de microblogging para la Isla, mediante el cual los cubanos podrán intercambiar en la Red.cu frases cortas, imágenes individuales o enlaces de videos.

Otros espacios igualmente atractivos son la Enciclopedia Colaborativa Cubana Ecured, que presentó su nueva versión portátil y para teléfonos móviles con sistema Android, una solución para este tipo de telefonía, de la cual hay pocas en el país, algo que debe cambiar lo antes posible si se tiene en cuenta que ya suman casi dos millones los usuarios de teléfonos celulares.

En eso trabajan junto a Etecsa los especialistas de Desoft, tratando de llevar servicios y contenidos a los celulares, y de los cuales algunos ejemplos pudieron descargarse en el propio Festival de forma libre.

Igualmente sucedió así con libros, música, programas, antivirus, actualizaciones y repositorios de software libre, y hasta libros y artículos de prensa, estos últimos con otra iniciativa novedosa, El Estanquillo, una especie de cabina que permitirá la consulta de la prensa nacional.

Otras creaciones que llamaron la atención fueron los televisores con pantallas táctiles para interactuar de forma más fácil, los diálogos sobre la música electrónica, el encuentro de blogueros cubanos, el acceso de forma inalámbrica a la red de redes y la posibilidad de pasarse al móvil, por bluetooth, juegos, libros, imágenes y tonos de pequeño tamaño.

Inteligencia acumulada

El Festival Juvenil de las Tecnologías, dedicado al XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, promovió un uso inteligente de las novedades tecnológicas para el bien común, la paz y la solidaridad, uno de los propósitos de la cita juvenil de Ecuador en diciembre próximo.

El evento marcó sin dudas un antes y un después. No se trató solo de mostrar novedosas tecnologías, comerciales o no, o de exhibir sofisticados equipos, sino de exponer, aunque todavía diste mucho de lo deseado, lo que está haciendo el país y especialmente los más jóvenes en este campo.

Cuba necesita de forma imperativa apropiarse mucho más de las nuevas tecnologías, darle curso a tanta creatividad e inteligencia acumuladas y convertir en proyectos económicamente viables muchas ideas que duermen todavía en planes y tesis.

Después de haber recorrido el espacio de este novedoso Festival volvieron a llamarme la atención las palabras de Fidel, exhibidas en un cuadro ubicado en una de las paredes del propio Palacio de Computación, cuando, en una visita a esa instalación, afirmó que había visto allí «un telescopio para escrutar el infinito».

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