Internet de las Cosas necesita del IPv6

Juventud Rebelde conversa en exclusiva con Oscar Robles, director ejecutivo del Registro de Direcciones de Internet para América Latina y Caribe

Autor:

Yurisander Guevara

Cuando se menciona la palabra Internet, la primera definición que nos viene a la cabeza es Red de redes. Nada más acertado para describir una tecnología que desde hace tres décadas cambió el mundo para siempre.

La arquitectura de un sistema de comunicación como este es en extremo compleja y requiere de numerosos factores para su funcionamiento. Entre ellos se encuentran los registros regionales de Internet, cinco entidades distribuidas por zona geográfica que asignan recursos a las naciones para que dispongan de espacios de conectividad en el ciberespacio.

A nuestra región corresponde el Registro de Direcciones de Internet para América Latina y Caribe (Lacnic), surgido en 2002 en Uruguay. Esta organización no gubernamental tiene a su cargo la asignación y administración de los recursos de numeración de Internet (los protocolos IPv4 e IPv6), así como los patrimonios de Números Autónomos y Resolución Inversa, entre otras funciones.

Asociadas a Lacnic aparecen más de 4 500 entidades, las que operan las redes y brindan servicios en los 33 países de Latinoamérica y el Caribe.

De entre las múltiples funciones de Lacnic, especial importancia tiene el otorgamiento de los recursos de numeración de Internet. Y aunque parezca imposible, los protocolos IPv4 se están agotando. Esta tecnología, creada en la década de 1970 del pasado siglo, permite la comunicación entre equipos computacionales —de ahí la conformación de la web global—, pero tiene un número finito de direcciones: 4 294 967 296. Sus creadores, los estadounidenses VintonCerf y Robert Kahn, han afirmado que nunca pensaron que Internet creciera tanto.

Con el aumento exponencial de dispositivos conectados en el ciberespacio, se hizo necesario desarrollar otro protocolo que permitiera más direcciones IP. Así nació IPv6 en 1998, el cual admite 340 sextillones de direcciones, o lo que es lo mismo, dos elevado a 128. Este último ha comenzado a ser adoptado en todo el mundo y está urgido de cambiar la tecnología para ser compatible con IPv6, ya que una vez que se agoten por completo las direcciones IPv4, no será posible la creación de nuevos dominios.

Así, Lacnic juega un importante papel en este cambio, pues como organismo rector de los recursos en la región latinoamericana y caribeña, uno de sus roles es generar intercambios e iniciativas para la construcción de una Internet abierta, segura y estable.

Por este motivo, la comunidad se reúne dos veces cada año, y Cuba se convirtió la pasada semana en la sede de Lacnic 25, evento celebrado en el Palacio de Convenciones de La Habana, al que asistieron más de 550 profesionales de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), además de autoridades, representantes del sector académico y la sociedad civil.

A propósito de esta reunión, Juventud Rebelde conversó con Oscar Robles, presidente ejecutivo de Lacnic, quien explicó, entre otros temas, cómo se encuentra el proceso de transición del protocolo IPv4 a IPv6 en la región.

—¿Qué opinión le merece la celebración de Lacnic 25 en Cuba?

—La motivación de Lacnic es estar presente en la mayor parte del territorio de América Latina y el Caribe. Algunas regiones representarán mayores desafíos que otras, pero debemos hacer el esfuerzo por adaptarnos a esas condiciones y hacer lo más que podamos para llevar hasta allí los diferentes temas de relevancia y actualidad. Con ello estaremos construyendo una comunidad técnica de Internet en la región más fuerte e informada.

«Adicionalmente, regresar a Cuba 13 años después —nuestro país acogió a Lacnic el 5 en noviembre de 2003— permite constatar los avances que se han dado en materia de TIC, y vemos que el interés de la comunidad local por los temas de Lacnic ha crecido significativamente».

—¿Cómo participa Lacnic en la gobernanza de Internet, especialmente ahora que se produce una transición en las responsabilidades de los principales organismos? ¿Existe algún plan para involucrar más al usuario final, que generalmente no reacciona ante estos temas?

—En Lacnic somos agnósticos a los sectores que los participantes representan durante las discusiones de nuestras propuestas. Tanto el proceso que determinó nuestra propuesta integral para la transición de las funciones de supervisión de IANA (siglas en inglés de la Autoridad de Asignación de Números de Internet), como las numerosas discusiones que se dan en nuestros foros de políticas, mantienen una participación abierta, independientemente de si son empresas, gobiernos, personas de la academia o de la sociedad civil.

«A pesar de ello, en cada reunión hacemos esfuerzos por promover la participación del público local en nuestros eventos, y la mayoría de las veces no son empresas.

«Asimismo, para asegurar que un grado de complejidad técnica no impida la participación del usuario final en nuestros procesos de definición de políticas, hemos puesto en funcionamiento las Guías de políticas, que son personas de la propia comunidad, expertos en el proceso, quienes pueden ayudar a usuarios menos expertos a presentar ideas de políticas o políticas completas a la comunidad».

—¿En qué fase se encuentra el agotamiento del protocolo IPv4?

—Estamos en las etapas finales y calculamos que a este ritmo de crecimiento pasaremos a la fase final en menos de un año. A partir de ese momento ya no podremos asignar espacio a más de 5 500 clientes y solo tendremos espacio, muy limitado, para nuevos miembros (empresas, gobiernos o instituciones).

—¿Cómo se encuentra la transición a IPv6 en Latinoamérica y el Caribe?

—En Lacnic hemos calculado un índice de despliegue de IPv6 en la región. En resumen, solo unos seis países tienen una expansión relevante, aunque confiamos que en los próximos meses seguiremos viendo avances en algunos operadores de la región.

Con esta declaración, Robles se refirió al portal IPv6 de Lacnic, el cual muestra el despliegue de esta tecnología por cada territorio en términos cuantitativos (disponible en la web http://portalipv6.lacnic.net/caf-lacnic/indices-icav6-e-indicadores-parciales/).

El citado reporte indica que el avance de IPv6 en el mundo es todavía lento. Bélgica, país que encabeza el indicador, muestra un 56,5 por ciento. Cuba, junto a otras 12 naciones de América Latina y el Caribe, se encuentra en el grupo que supera el 20 por ciento de adopción de este nuevo protocolo (con 29,67), según este reporte, elaborado el 18 de noviembre de 2015.

—¿La transición a IPv6 debe quedar en manos de los proveedores de Internet y operadoras de redes, o también necesita del concurso de las instituciones oficiales, como los gobiernos, por ejemplo?

—Siempre se necesita la participación del gobierno, dado que es el principal comprador de tecnología en los países. Si el gobierno no requiere de servicios en IPv6, los proveedores no se van a mover hacia IPv6. Pero si por el contrario, los gobiernos se encargan de requerir soluciones y servicios compatibles con IPv6, entonces esto ya mueve a los proveedores de esos servicios para que incluyan IPv6.

—¿Cómo Lacnic ayudará —o ayuda— a Cuba en la implementación del IPv6?

—Esta reunión es en parte un elemento esencial para llamar la atención de todos los actores locales a que actúen en la medida de sus posibilidades para avanzar con este despliegue. Asimismo, Lacnic, en la web campus.lacnic.net, tiene a disposición de la comunidad regional unos cursos de IPv6, algunos de los cuales pueden ser ejercitados de forma gratuita por cualquiera que desee conocer más sobre IPv6 y su implementación.

—¿Qué importancia tiene el IPv6 para la llamada Internet de las Cosas?

—Es la pieza fundamental. Dicho de otra forma, sin IPv6 no existe la posibilidad de que la promesa de Internet of Things se haga realidad. No hay forma de que las ciudades inteligentes, las soluciones industriales con múltiples sensores y los dispositivos personales con múltiples sensores e interconexión m2m (máquina a máquina), puedan existir en un mundo sin direcciones IP suficientes, e IPv6 es la solución.

—¿Trabajan ya los fabricantes pensando en dispositivos IPv6 nativos o compatibles con IPv4, o todavía se hace muy poco al respecto?

—Sí, desde hace muchos años los dispositivos finales ya son compatibles con ambos protocolos, IPv4 e IPv6. Y precisamente Apple anunció que a partir de junio, su iOS nuevo será solamente IPv6, es decir, ya no soportará IPv4.

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