YouTube y los nuevos caminos de la comunicación

La mayor red social de audiovisuales ha desatado cambios en la comunicación tradicional, al tiempo que abre el camino para la innovación de servicios en línea

Autor:

Yurisander Guevara

Es sábado y es 23 de abril de 2016. La Feria Internacional del Libro de Colombia está en pleno apogeo, y sus organizadores esperan tener un buen día por ser fin de semana.

Sobre las nueve de la mañana comienzan a ingresar los asistentes al evento, que se realiza en Bogotá, la capital colombiana. En unas dos horas, las 50 000 papeletas destinadas para toda la jornada se han agotado. Quienes no han obtenido entradas protestan por la falta de previsión. Los organizadores se disculpan y tratan, desesperados, de buscar una solución al problema.

Adentro, en la Feria, no son pocos los que notan una masa de adolescentes y jóvenes agolpados en torno a un gran salón que se utiliza para promover nuevos títulos.

¿Qué será lo que interesa tanto a los jóvenes? ¿Cómo se llama la obra que van a presentar? #ChupaElPerro, reza un cartel que anuncia el nuevo libro. Será un error de impresión, piensan quienes no están familiarizados con las formas de etiquetar temas en la red social Twitter. Pero, efectivamente, el libro se denomina así.

El peculiar título encabeza un volumen escrito por un chileno de 26 años. Su nombre es Germán Garmendia. Este muchacho, de pelo rebelde y facciones enjutas, es el «youtuber» más famoso del mundo hispanohablante y ha colapsado la Feria Internacional del Libro de Colombia.

¿You qué? Youtuber. Es un término en inglés que se utiliza para definir a quienes se ganan la vida a partir de videos que ellos mismos elaboran y suben a YouTube, el más famoso servicio de su tipo en el mundo.

El chileno, como muchos ya sabrán, es el anfitrión del espectáculo de comedia Hola, soy Germán, donde comparte con sus suscriptores temas de la vida cotidiana con un estilo extremadamente peculiar. Y es que Germán reflexiona sobre la vida con un humor filoso, al tiempo que se desdobla en parodias de estereotipos donde él mismo representa a esos personajes para enriquecer su relato.

Su manera desenfadada y la forma de hablar con su audiencia le han hecho ganar 27 millones de seguidores. Permítame ser más específico: 27 773 894 suscriptores hasta este 30 de mayo. Es como si Cuba entera se suscribiera dos veces y media a su canal, que no es el único, porque además tiene otro espacio: Juega Germán, con 13 millones de seguidores.

Si sumamos tres de los medios de comunicación más influyentes del mundo: The New York Times, BBC y CNN, entre todos alcanzan poco más de 5 200 000 suscriptores. De hecho, en YouTube la organización de noticias con más afiliados es The Young Turks, un noticiero que solo se emite por esta red social y cuenta con 2 927 257 seguidores.

YouTube cambió la concepción de comunicación audiovisual al permitir a cualquiera hacer videos y compartirlos en Internet

Esto pone una verdad en la palestra: la gente no va a YouTube a informarse, sino a consumir contenidos «originales». Y ese es uno de los tantos argumentos sobre por qué Germán Garmendia es tan seguido. El chileno ha sabido combinar a la perfección factores como originalidad, discurso y producción. Germán sabe exactamente lo que buscan los jóvenes.

Lo anterior no significa que los medios deban cambiar sus patrones a la hora de reportar, pero muestra que los jóvenes sí consumen contenidos. Cómo y dónde lo hacen es algo para reflexionar al respecto. YouTube, en todo caso, es una muestra de los cambios comunicacionales de nuestro siglo.

Germán Garmendia es un ejemplo de ello, así como el sueco Felix Arvid Ulf Kjellberg, conocido en YouTube como PewDiePie, el ser humano más seguido de esta red social, con 44 millones de suscriptores. PewDiePie ha dedicado su canal a solo una cosa: jugar videojuegos.

Algo más que videos

Si a Steve Chen, Chad Hurley y Jawed Karim les hubieran dicho que su creación iba a ser la mayor plataforma de visualización de videos, acaso no la hubieran vendido a Google por 1 760 millones de dólares en 2006. Empero, quizá tampoco YouTube fuera lo que hoy es.

Valorada actualmente en unos 20 000 millones de dólares, esta red social se ha convertido en un fenómeno de masas. Es más que una simple plataforma para visualizar videos. En sus 11 años de existencia, YouTube se ha visto favorecido por el vertiginoso avance de la tecnología, y superó las críticas iniciales que lo percibían como una amenaza para la producción audiovisual tradicional.

No obstante, la red social no está exenta de problemas. Con mil millones de usuarios mensuales como promedio (solo superado por Facebook con sus 1 600 millones de perfiles), el mantenimiento de YouTube es más caro de lo que ingresa por concepto de publicidad. Si bien hoy «todo el mundo» está en esta red social, ora como productor, ora como espectador, la mayoría de los videos se visualizan desde webs de terceros, por lo que no contienen anuncios, que son los que generan ingresos.

Unido a ello, la mayoría de sus usuarios son adolescentes o jóvenes adultos, lo que ha hecho a las grandes empresas perder interés por anunciarse en YouTube, ya que los clientes potenciales estarían en otras redes de edad más «madura», como Facebook o Twitter.

Aunque nunca ha brindado datos de ganancias, empresas de mercadeo valoraron que en 2015 YouTube generó 4 300 millones de dólares en ingresos. Si Google afirma que es todavía más caro mantener el servicio, entonces podemos imaginar cuán grande en términos tecnológicos es esta red social.

No obstante, usted quizá se cuestione por qué no ha quebrado si da pérdidas. Por un lado, Google es una empresa multinacional que obtiene ganancias de numerosas formas y así puede destinar dinero para mantener su plataforma de videos. Unido a ello, YouTube se ha convertido en parte del día a día de millones de personas. Su cierre solo provocaría que surja una alternativa viable.

Además, y acaso esto es lo más importante, el valor del audiovisual en Internet está creciendo de forma proporcional al incremento del ancho de banda, concepción que reafirman otras redes, como Facebook, que recientemente incorporó el servicio de videos transmitidos en vivo.

Innovación constante

Este año YouTube comenzó a incorporar características tecnológicas bien interesantes que lo mantienen como líder para el consumo de videos en Internet.

Una de estas es la capacidad para reproducir videos en tres dimensiones o en 360 grados. Los primeros son comunes desde hace un lustro y se pueden disfrutar si se posee un dispositivo adecuado. Los otros son «lo último» en cuanto a producción audiovisual y es un campo prácticamente en pañales.

En el mercado tecnológico la tendencia es a potenciar equipos capaces de permitir la visualización de videos en 360 grados, una experiencia similar a la realidad virtual, aunque en estos videos los entornos son totalmente reales.

Compañías como Canon, Nikon, Samsung, GoPro y Nokia ya disponen de cámaras para filmar en 360 grados. Asimismo, la industria del cine comenzó a explotar esta característica. Hoy muchos de los famosos avances de películas que todos llamamos trailers están en YouTube, con la opción de zambullirnos en ellos si tenemos el dispositivo adecuado.

Estos y otros cambios mantienen a la plataforma en la cúspide del video en Internet. Según datos de Google, los usuarios cargan cerca de 300 horas de video por minuto, es decir, unas 432 000 horas diarias. Serían necesarios 49 años de reproducción continua para ver todos los videos que se suben a este sitio en un día cualquiera.

El legado de YouTube va más allá de su papel de pionero en la revolución del video en Internet. Y aunque no está exento de prácticas aborrecibles por los usos de organizaciones de narcotráfico y terrorismo, lo cierto es que ha impulsado a otros a innovar en la transmisión de video en línea. Ya son varios los competidores que apuestan por acaparar la atención de todas las generaciones con servicios de video desde la red de redes, un fenómeno que apunta al crecimiento inmediato.

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