De la tiza a las TIC

Las escuelas pedagógicas fueron dotadas con aulas inteligentes, un primer paso en el empeño de utilizar las nuevas tecnologías a favor del sistema nacional de enseñanza

Autores:

Margarita Barrios
Dorelys Canivell Canal

Más allá de un diseño que rompe los patrones clásicos del salón con libros, pizarra y tiza, y que cambia la relación entre maestro y alumno, las aulas tecnológicas instaladas en las escuelas pedagógicas del país buscan mejorar los estándares de aprendizaje y dotar a los estudiantes de una herramienta más cercana a sus habituales prácticas comunicativas.

La escuela pedagógica Tania la Guerrillera, de Pinar del Río, tiene a disposición de alumnos y profesores una de esas aulas, sistema de amplias prestaciones que, según sus usuarios, beneficia con creces el proceso docente-educativo.

Ariel Guerrero González, administrador de redes del centro, explicó que una pizarra está conectada a una laptop y, al ser táctil, permite al profesor escribir en ella, usar diapositivas, insertar imágenes, texto, figuras geométricas y otros elementos digitales, lo que mejora considerablemente la calidad de la clase.

Agregó que, a su vez, la pizarra está conectada a tabletas mediante ATcnea, una aplicación desarrollada en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), mediante la que se crea el ambiente integrado. Gracias a esta aplicación el docente puede compartir en las tabletas el contenido de la pizarra y hacer la clase más personalizada, apunta.

Al respecto, Luis Roberto Machado Miranda, director general de la escuela pedagógica Tania la Guerrillera, dijo que el aula es una ventaja tanto para los estudiantes en formación como para los graduados. «Aunque la clase es de tipo tradicional, desarrolladora, no podemos dejar de pensar que todos esos medios tecnológicos ayudan a lograr la clase que se quiere».

El Director resaltó que el Ministerio de Educación ha priorizado estas tecnologías en el país, por lo que hoy el centro dispone de siete laboratorios de computación, el aula tecnológica y un laboratorio de inglés con todo el software actualizado. Añadió que para este curso escolar han previsto una preparación por departamentos docentes para que se adquiera mayor dominio en el trabajo en este tipo de aula.

El lado flaco

Uno de los inconvenientes de la aplicación es que no permite compartir videos, pues al intentar hacerlo inmediatamente se cierra ATcnea en la aplicación del profesor y se desconectan los alumnos. Según el administrador de red de la Tania la Guerrillera esto ha pasado desde el principio. «Estamos en contacto con profesores y administradores de otras escuelas pedagógicas del país y nos dicen que les sucede lo mismo. Hasta ahora no se tiene solución para esto».

Samuel Real Capote, responsable de Seguridad Informática de la escuela pinareña, destacó como otro obstáculo el hecho de que la aplicación en la que el profesor debe preparar y guardar su clase solo funciona en la laptop que viene como parte del aula tecnológica, porque solo admite correo en Nova, ni siquiera en otra máquina con Linux.

«Esto limita el uso del aula, pues con un claustro amplio es imposible que todos los profesores dispongan de tiempo suficiente para planificar su clase y estudiarla, sobre todo porque es esa misma laptop la que se utiliza en las clases. Sería muy bueno que se pudiera expandir la aplicación a otras plataformas».

De acuerdo con Real Capote, la utilización del aula tecnológica requiere organización, por lo que se imponen jornadas de aprendizaje y preparación. Hay que capacitar a los docentes por departamentos, unidades de estudio y asignaturas, y también los alumnos deben tener un espacio para relacionarse con los equipos, reconoció.

En tal sentido los directivos de la escuela pedagógica pinareña apuntaron que para solucionar algunos de esas dificultades ya tuvieron un encuentro con especialistas de la Empresa de Informática y Medios Audiovisuales (Cinesoft) y conocen que la UCI trabaja en función de erradicar los problemas que hoy presenta la aplicación.

Proyecciones

«Estimula que tengamos interés por construir una tecnología propia para el proceso de enseñanza-aprendizaje, porque edificar algo para la escuela requiere conjugar un componente didáctico y del proceso pedagógico que la tecnología tiene que cumplir. Y hoy hay un primer intento de aulas interactivas de mercado nacional», explicó a JR el doctor Iván Barreto Gelles, director general de Cinesoft.

«En estos momentos estamos en un proceso muy superior, la Empresa Industrial para la Informática, las Comunicaciones y la Electrónica (Gedeme) hace el hardware, la parte dura; y la Universidad de las Ciencias Informáticas, crea el software para el proceso docente.

«Es solo un primer paso, porque hay mucho que estudiar todavía, hay que preguntarse cuánto tiene que ser de rentable para la escuela cubana generalizar una experiencia como esta. En Cuba, cuando hablamos de educación, es para todos, y no sería un aula por escuela, sino todas las aulas de todas las escuelas.

«Toda esta tecnología tiene un obstáculo. Y es que depende de un data show, que es un equipo muy costoso. Desde el punto de vista del software, lo que se cree tiene que ser sencillo para que el maestro pueda manejarlo con facilidad. Los materiales de Cinesoft son perfectamente utilizables con el data show y aplicables en las primeras funciones de esa pizarra interactiva.

«Hay que sentarse y repensar lo que resulta más aconsejable con el propósito de que el software sea más amigable con el maestro, y el proyecto más sostenible económicamente. Si tenemos centros escolares cercanos a zonas wifi, ¿por qué no conectarlos? Estamos esperando la conexión al laboratorio, pero esa es una mirada vieja. Y no podemos tener miradas viejas en un ámbito que está cambiando cada día». 

Sin embargo, más allá de los inconvenientes técnicos que aún existen, el reto está en usar estas aulas inteligentes para lograr una clase diferente y mejor, y para ello tienen mucha responsabilidad los claustros de las escuelas y los desarrolladores del sistema.

Aulas inteligentespor dentro

El aula incluye una laptop GDM con sistema operativo Nova, distribución cubana de GNU/Linux; 20 tabletas GDM, de un gigabyte de RAM, 16 gigabytes de almacenamiento interno y sistema operativo NovaDroid, personalización de Android; dos servidores, cada uno de cuatro terabytes de almacenamiento. Uno de los servidores está dedicado a la configuración de la red en el aula, conocido como servidor unificado, una pizarra digital interactiva y un punto de acceso wifi que se encarga de enlazar todos los dispositivos.

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