Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Sexo sentido noviembre 2001

Un episodio más frecuente de lo que se piensa (3 de noviembre 2001) ¿Síntoma de un gran amor? (10 de noviembre 2001) Condenado por la ley (17 de noviembre 2001) Maltrato invisible (24 de noviembre 2001)

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Juventud Rebelde
Un episodio más frecuente de lo que se piensa Por Aracelys Bedevia SantoyoLa falta de erección o la incapacidad para mantenerla en el.  momento de realizar el coito es una de las disfunciones sexuales que más atormenta al hombre, sobre todo porque, en general, su virilidad es valorada socialmente de acuerdo al número de relaciones sexuales que sea capaz de tener y al "éxito" que logre en cada una de ellas.  Esta condicionante, unido al hecho de que la sociedad le siga considerando el responsable del intercambio sexual, puede llegar a trascender hasta el punto de derivar en ausencia de erección ante determinadas situaciones, especialmente si se niegan a reconocer que es completamente normal y a casi todos les ha sucedido alguna vez.  Incluso, a los más jóvenes, quienes con frecuencia viven estas experiencias, fundamentalmente por la ansiedad con que se enfrentan a la relación.  Sin embargo, la mayoría dice que nunca le ha ocurrido, por lo que cuando se hace evidente, muchas veces aseguran que es "la primera vez" o tratan de buscar una excusa que les permita salir del trance. Lo demuestra un sondeo de opinión realizado por esta reportera.  ¿QUÉ OPINAN LAS MUJERES?  "Pienso que es algo completamente normal. A todos les ocurre alguna vez. Pero son tan machistas que lo niegan. Es un momento sumamente desagradable, incluso para la mujer. A veces es difícil saber cómo actuar, principalmente si no hay mucha confianza, aunque en mi experiencia personal siempre he logrado salir del bache. Trato de ayudar a mi compañero, de hablar de otra cosa y cuando he logrado que deje de pensar en el asunto el problema se ha resuelto en un par de horas", aseguró A.G, una lectora de 35 años.  "A cualquiera le pasa, incluso a parejas de muchos años sin ningún problema, porque uno no siempre está concentrado. Pero a ellos no les gusta admitirlo. Cuando eso ocurre hay que cambiar de actividad, porque mientras más se intente menos se logra. Eso está demostrado. Además, yo pienso que no hay porqué forzar una situación por pensar que la mujer lo necesita. Nosotras somos bastante benévolas. Son muy pocas las que no lo entienden y asumen una actitud negativa, como una amiga mía a la que le pasó con el novio y no quiso seguir con él porque creía que la culpa era de ella", dijo R.V, de 29 años.  Otra de las entrevistadas contó que estando en la Universidad tuvo un novio que evitaba siempre las relaciones sexuales: "Un día me explicó que no podía. Le sugerí que fuera a un especialista pero no quiso. Dijo que ya lo había hecho y no resolvía. Yo estaba dispuesta a ayudarle, pero se fue alejando y la relación se enfrió. Él pensaba que su problema no tenía solución.".  Declaraciones de mujeres que han ido con su pareja a la consulta de disfunción sexual, demuestran también la frecuencia de aparición y el optimismo y solidaridad con que las féminas enfrentan esta dificultad:  "Éramos un matrimonio completamente normal y llevábamos una vida sexual activa. Con los años él dejó de responder como siempre, hasta que llegó el momento en que nunca podía. Al principio me costó trabajo convencerlo de que había que ver a un médico. Por suerte, el diagnóstico dio que el problema era por unas pastillas que le estaban afectando. Las dejó de tomar y poco a poco todo volvió a ser como antes", declaró J.M.  FALLAS Y "FALLAS"  En opinión del doctor Gerardo Coll, especialista del Centro Nacional de Educación Sexual, uno o varios episodios de este tipo no significa que la persona tenga una disfunción sexual eréctil, enfermedad más conocida por el peyorativo término de impotencia.  "Solo podemos afirmar que existe cuando la incapacidad para obtener la erección se repite en más del 25 por ciento de las veces que el individuo interactúa sexualmente. De lo contrario, no hay por qué pensar en esta enfermedad y mucho menos cuestionarse la masculinidad.  "Su aparición puede deberse a causas psicológicas u orgánicas, aunque generalmente ambas se combinan resaltándose el predominio de una y su incidencia sobre la otra. Se clasifican en primaria: cuando nunca han logrado la penetración, porque la erección no ha sido lo suficientemente firme; y secundaria: en el caso de que sí la hayan tenido, pero por determinadas razones dejaron de presentarla o la pierden con frecuencia.  "Lo más común es que sea secundaria, originada por diferentes situaciones. Además, casi nunca falta de erección es total, sino parcial, o sea, sin mucha firmeza, o con pérdida progresiva de la rigidez en cuanto penetran, explica el doctor Coll.  "Las preocupaciones y emociones negativas que están enmarcadas dentro de la relación de pareja y también cualquier situación que se nos presente en la vida, lo mismo en el trabajo que con el vecino, por ejemplo, pueden llegar a causar una disfunción de origen sicológico.  "Cuando una persona está preocupada, la concentración disminuye lo que puede revertirse en un fallo de la función sexual. Igualmente, influye el nivel de expectativas, la ansiedad o la responsabilidad ante el acto sexual como tal.  "Desde el punto de vista orgánico, los accidentes que provocan daños en la médula, las lesiones en el pene, la diabetes avanzada (enfermedad que puede causar trastornos vasculares serios), las enfermedades prostáticas, la ingestión de algunos medicamentos, y otras patologías crónicas, originan en ocasiones una disfunción sexual eréctil por este motivo."  No obstante, su presencia no significa que la vida sexual haya terminado. "Si la causa es predominantemente sicológica por lo general tiene cura. Y cuando es orgánica, aunque el tratamiento es más difícil, también existe la posibilidad de que con fármacos orales, la inyección de sustancias intracavernosas, una adecuada atención sicológica y otras medidas terapéuticas, llegue a superarse o al menos mejorarse.".  Los más afectados son los hombres con una personalidad obsesiva. Ellos, caen en un ciclo que los pone a cumplir una meta: la erección, comportamiento que en lugar de ayudarle hace que se repita una y otra vez hasta llegar a convertirse en una disfunción.  "Existen sujetos con esta afección que tienen erecciones en el acto de masturbación, o durante el sueño, pero en el momento de presentarse ante su pareja la pierden, porque han desarrollado un componente sicológico negativo que se los impide. También están los que no presentan problemas con su pareja y al ir a una relación fuera de ese contexto confrontan dificultades. En estos casos, el origen podría ser el sentimiento de culpa por engañar a su pareja o las tensiones que origina el miedo a ser sorprendido.  "Cuando ocurre eventualmente no se puede considerar una disfunción. En cambio, en los ejemplos anteriores si se falla en más del 25 por ciento de las veces existe, aunque particularizada a esa relación, o sea, bajo determinadas condiciones", destaca.  Estas personas, al igual que el resto de los aquejados, deben someterse a tratamiento médico, porque aunque solo les pasa bajo determinadas situaciones, su aparición podría conllevar en un futuro al desarrollo de la disfunción con otras parejas sexuales.  ¿Dónde tratan esta disfunción?  En la capital, estos servicios pueden encontrarse en el Centro Nacional de Educación Sexual, sito en 21 y 10. Vedado, Ciudad de la Habana; y en los hospitales Hermanos Amejeira, Manuel Piti Fajardo, Joaquín Albarrán y otros. También se ofrecen en el resto de las provincias del país. Los interesados pueden acudir al médico de familia para que les oriente a donde ir.  PUNTO SIN FINAL Pese a que la mayoría de las mujeres reaccionamos adecuadamente y no asumimos una actitud de rechazo, en ocasiones queremos ser tan comprensivas que le quitamos importancia al problema o convertimos el asunto en un tema de conversación. Este tipo de actitud no es recomendable, porque en lugar de ayudar hace que el hombre sienta más presión. Según el doctor Coll, aunque es muy positivo ofrecer todo el apoyo, no debemos convertir el problema en una angustia, ni pasarlo por alto. Tenemos el deber de incitarlos para que acudan a las consultas de orientación y terapia sexual, y acompañarlos, porque afecta a ambos miembros de la pareja.  Pregunte sin penaPor Aracelys Bedevia SantoyoR.R: Me interesa saber por qué si dicen que a través de los besos no se trasmite el SIDA, al realizar el sexo oral los dos corren el mismo peligro de ser infestados. ¿Por qué razón pasa si el que lo recibe solo está en contacto con la saliva del otro y el virus no se encuentra en esta? ¿Acaso el que lo realiza puede adquirirlo por la boca aunque solo esté en contacto con la saliva, suponiendo que no existan heridas?  Decimos que por lo besos no se transmite, siempre y cuando no provoquen heridas, porque lo que se intercambia es saliva y en ella el virus no se aloja, o al menos hasta el momento no se ha comprobado lo contrario. En cambio, al realizar el sexo oral, además de saliva intercambiamos los fluidos que produce la vagina o el pene, en dependencia del que lo practique. Y estos, si la persona está infectada, contienen el virus y son una excelente vía de transmisión. El roce constante provoca pequeñas heridas por las que pasa el virus y aunque no lo creas los fluidos siempre están presentes. Lo mismo pasa con las heridas. En ocasiones son tan pequeñas que es difícil localizarlas hasta con un microscopio. Es por eso que se recomienda hacerlo con condón.  K.M: Un amigo me dijo que mi novia me engañaba. Cuando lo supe conversé con una muchacha que me aseguró lo mismo. Me enfurecí, me dio por emborracharme y me hice novio de la mujer que me confirmó lo que dijo mi amigo. Mi novia lo supo todo y se peleó conmigo. En estos momentos estoy sufriendo mucho, porque la amo y no sé qué hacer. Temo a que si vuelvo con ella la gente piense que soy un baboso. ¿Qué debo hacer? ¿Creen que deba buscarme otra pareja o cambiar constantemente hasta que encuentre lo que quiero?  En la vida hay que tener mucho tino ante cualquier situación. Tomar las cosas con calma y dejar que decida el corazón, sobre todo cuando se trata de amores. Tu ex novia, lo haya hecho o no, tiene más que motivos para estar molesta, porque dudaste de ella e iniciaste otra relación. Mientras no tengas pruebas que lo confirmen, nunca te dejes llevar por lo que digan los demás, a veces se equivocan. Tampoco debes privarte de hablar con ella, o volver si así lo deseas ¿Por qué tanta preocupación por lo que diga la gente? ¿Acaso lo que ellos piensen puede quitarte tu dolor? No voy a decirte que tomaste decisiones erróneas y apresuradas. Lo sabes. De nada sirve lamentarse y menos refugiarse en la bebida. Lo importante es aprender de nuestros propios errores para no volverlos a cometer. Me pides varios consejos, y aunque pienso que la decisión debe ser solo tuya, considero que por el momento no debes buscarte otra pareja y menos cambiar constantemente hasta que aparezca la que te conviene. No tiene sentido. Mientras estés confundido no podrás ser sincero ni contigo mismo. Trata de reflexionar y ocupa tu tiempo en actividades que te motiven. Eso te ayudará a saber lo que quieres. ¿Síntoma de un gran amor? Por Aracelys Bedevia SantoyoCristina lleva más de una década casada con Ramón, un hombre "excelente pero extremadamente celoso". Las escenas de su esposo comenzaron poco después del matrimonio, cuando supo que en el trabajo de ella laboraba un muchacho que había sido su novio. "Comenzó a vigilarme, constantemente llamaba por teléfono para saber si estaba allí, llegaba sin avisar, y si no estaba en mi oficina decía que andaba con Juan. Me fui de allí para ver si todo mejoraba. Pero no fue la solución. Él siempre ve en los hombres que me rodean un posible amante, alguien que quiere hacer el sexo conmigo. Sus persecuciones continúan, como también las llamadas telefónicas. Me exige que le diga qué hice durante el día, y si por casualidad no puedo darle una explicación precisa, dice que lo estoy engañando.  En ocasiones he sentido deseos de serle infiel para que realmente tenga motivos para maltratarme verbalmente. Nunca me ha dado golpes ni escándalos públicos. De lo contrario, ya no estaríamos casados. Se pone muy furioso, pero no llega a ese límite. Desde hace unas semanas comencé a asistir a la consulta de un psicoterapeuta para que me ayude a enfrentar este problema, porque a pesar de que lo amo mucho, me siento profundamente humillada y deseo separarme. Además, él no admite que lo que siente es patológico y quiere hacerme creer que la celosa soy yo.".  La historia de Cristina es igual a la de otras personas que sufren los efectos de los celos en la relación de pareja, los cuales son interpretados muchas veces como un mecanismo de defensa ante el miedo a perder lo que queremos.  Este sentimiento que afecta por igual a hombres y mujeres, surge como consecuencia de inseguridades o complejos, que pueden conducir a creer que el otro se siente atraído por una tercera persona, o a inventar fantasmas inexistentes, señala la licenciada Amarilys Ramos Linares, sicóloga del hospital Hermanos Ameijeiras de la Capital.  En el origen de los celos influyen las características de la relación, que puede estar permeada de inseguridad personal, de sobrevaloración del otro, subestimación de uno mismo, o desarrollarse en un contexto en que existen señales de distanciamiento, explica.  La historia individual de cada sujeto, las experiencias vividas y la educación que haya recibido juegan un papel determinante, por lo que desde la niñez es necesario dejar claro que los vínculos afectivos pueden ser compartidos sin necesidad de que esto signifique un abandono por parte de la otra persona.  EL QUE NO CELA AMALa falsa creencia de "quien no cela no ama", hace pensar que esta reacción es consecuencia inevitable de un gran amor. Amarilys aseguraque existen individuos que nunca han experimentado ese sentimiento y, sin embargo, aman.  "Depende de la formación como sujeto, del contexto en que se mueva, del tipo de vínculo afectivo que tiene con su pareja, si existe confianza, si es una relación sólida, y de si está seguro del amor que siente y le tienen.".  Por otra parte, no todos los celosos realmente sienten amor. "Más que eso, en ocasiones es todo lo contrario. A veces el que cela lo hace porque de alguna forma está proyectando en el otro las dudas que ellos mismos sienten, su inseguridad, y desamor en el vínculo. No obstante, de cualquier modo es un fenómeno muy complejo porque a veces somos celosos con unas personas y con otras no.".  -Algunos consideran que este sentimiento aunque tiene su lado oscuro, de cierto modo beneficia la relación. ¿Qué opina usted?  -Existen dos tipos de celos: los sanos o normales que son los que manifestamos cuando existe el peligro de perder a la persona amada, y los patológicos. Los primeros, en caso de que no sean exagerados ni exista una tercera persona, pueden contribuir a veces a elevar la autoestima porque a todos nos gusta sentirnos queridos.  "En cambio, los patológicos, donde uno de los dos inventa infidelidades al por mayor y ve por todas partes la amenaza personificada, son muy dañinos y generalmente permanentes. Hacen creer al celoso que es dueño de los sentimientos de su pareja y originan una profunda angustia que deriva rápidamente en ira. La persona que los padece acusa al otro sin motivos verdaderos, lo espía, inventa historias con el fin de demostrarle que su sospecha es justificada. Invade el espacio de su pareja y hay quien, llegan incluso a agredir físicamente.".  -¿Es cierto que cuando son excesivos llegan a convertirse en una enfermedad?  -No, porque los celos en sí mismos en ningún momento son una enfermedad, pero pueden tomar demasiada fuerza y desorganizar la vida del individuo, trastornar su convivencia. Aunque sí está demostrado que cuando son patológicos existen por lo general trastornos psicológicos de base que favorecen su aparición y mantenimiento.  -Las mujeres decimos que los hombres son más celosos que nosotras y ellos afirman lo contrario ¿Nos comportamos realmente de modo diferente?  -Pese a que ambos lo manifiestan de igual forma, las reacciones no son las mismas. Generalmente los hombres cubanos han heredado patrones machistas los cuales hacen que la actitud que asumen en momentos de celos sea mucho más violenta y experimenten mayor malestar. Porque en ellos, el temor a sentirse traicionado va más allá del riesgo de perder su pareja para caer en el miedo a la burla, a la ridiculización y al cuestionamiento de su lugar como `macho’.  "En cambio, las mujeres tienden a redoblan sus esfuerzos para llamar la atención de su pareja, tratan de ser más cariñosas y verse más atractivas. No obstante, el comportamiento coincide. Ambos intentan controlar el tiempo del otro, las actividades que realiza y los afectos de su compañero (a).  "Las parejas con este conflicto tiene la opción de acudir a un sicólogo, especialista que le ofrecerá la posibilidad de esclarecer el origen real de los celos y les ayudará a superar el miedo que sienten.".  Pregunte sin penaP.P: ¿Cree Usted que todas las muchachas deben sangrar y sentir dolor en su primera relación? ¿Cómo puedo saber si me dicen la verdad?  Todavía algunas muchachas son acusadas de mentirosas por no sangrar durante su primer contacto sexual. Se trata de una errónea creencia que ha llegado hasta nuestros días debido al desconocimiento que sobre el tema tiene la población. El hecho de que unas mujeres no sangren ni tengan dolor se debe a que existen varios tipos de himen: el imperforado, que impide la salida del sangrado vaginal; el complaciente, tan elástico que no se desgarra durante la relación; y el normal que se rompe desde la primera penetración. También están las mujeres que nunca han tenido himen o las que han nacido con él pero por diversas razones se les rompe sin tener contacto sexual, por ejemplo, debido a un esfuerzo físico muy grande, un golpe, un flujo menstrual excesivo, o producto de la masturbación. Es por eso que esta membrana no debe asociarse siempre con la virginidad.  "La única forma que tienes para saber si te dicen la verdad es estableciendo una buena comunicación basada en la confianza mutua.".  E.G: Mantengo relaciones con un hombre casado que tiene dos hijos de su matrimonio. Además de esa relación él tiene otra mujer y otro hijo. Me gustaría que me respondieran si realmente le gustan todas o ninguna. Él dice que en su otras relaciones prima más la costumbre que el amor. ¿Es eso cierto? ¿Qué debo hacer?  Agradecemos la confianza que depositas en nosotros pero esas preguntas son muy personales y la única persona que puede responderla es él, pues entran en el ámbito de los afectos y la intimidad de cada sujeto. Es muy poco probable que alguien pueda tener a un mismo tiempo tres amores y como dice la canción, "querer a cada uno a la vez con el mismo sentimiento" y que mantenga esas relaciones por costumbre. Por vía correo no se puede hacer un diagnóstico. No obstante, la decisión a tomar debe nacer de ti misma. Condenado por la ley Por AracelysBedevia SantoyoEn cualquier lugar, lo mismo en el centro de trabajo, la escuela, como en una parada de ómnibus, la mayoría de las mujeres recibimos con frecuencia frases halagadoras o gestos de caballerosidad por parte de los hombres. Pero también, quizás por el hecho de que el varón cubano suele ser enamoradizo, o por el machismo patriarcal heredado, en ocasiones los piropos, elogios, guiños de ojo e insinuaciones sexuales, son tan reiterados que llegan a convertirse en acoso sexual, sobre todo si provienen de personas con las cuales no simpatizamos. Estas manifestaciones y otras tan frecuentes como las frases de cariño no deseadas, las invitaciones a salir de manera insistente por parte de sujetos que nos disgustan, o los roces corporales intencionales que algunos hombres "regalan" en el camello o al pasar por un pasillo estrecho, provocando un profundo malestar.  Igualmente, las ofensas verbales de naturaleza sexual, y los besos, abrazos y apretones forzados, son situaciones desagradables para cualquier mujer, que se siente en desventaja ante la diferencia de poder, o el miedo a que esas expresiones de interés sexual terminen en un intento de violación, aseguró la licenciada Karelin López Sánchez, en el IV Taller Internacional Mujeres en el Siglo XXI, que finalizó ayer en la Universidad de La Habana.  Lo demuestra un sondeo de opinión realizado por la especialista en un grupo de mujeres de la Ciudad de La Habana. Según los resultados, casi todas las encuestadas han recibido algún tipo de acoso, lo mismo en el trabajo que en el ámbito público, siendo este último el lugar más frecuente.  "Las principales víctimas son las mujeres, debido a que por lo general se encuentran en posiciones más vulnerables e inseguras, les falta confianza en sí mismas, o han sido educadas por la sociedad para soportar en silencio estas presiones", señaló.  No obstante, agrega, en ocasiones también los hombres son agredidos, aunque en menor medida.  PROPIEDAD PRIVADAExisten varios tipos de acosos pero uno de los más agobiantes es el que proviene por parte de antiguas parejas sexuales, situación realmente agobiante, por tratarse de una persona con la que durante un tiempo se estuvo estrechamente vinculado.  "Esto demuestra que en ocasiones los hombres no se resignan a concluir con una relación por pensar que la mujer, en lugar de ser su compañera, es un objeto de su propiedad", dice la especialista.  Otra manifestación es la presión que algunos jefes ejercen sobre sus subordinadas con el objetivo de obtener favores sexuales. Asimismo, las llamadas telefónicas obscenas y la masturbación en público, son también considerados como acosos sexuales.  "Muchos sujetos, aún sin conocer a las víctimas y por el solo hecho de pertenecer al sexo `fuerte’, se creen dueños del cuerpo de las mujeres y autorizados para hacer uso de él a su antojo.   "Sin embargo, como se desconoce que la ley condena estos actos, la mayoría de las mujeres no lo denuncian, por lo que los agresores continúan haciendo de las suyas sin tener que pagar por su delito.".  ACOSO SEXUAL Se define como cualquier conducta física o verbal con connotaciones sexuales dirigidas hacia una persona en contra de su voluntad y de forma reiterada. Puede ser realizado por una persona que ocupa una posición laboral o en cualquier otro ámbito, de mayor jerarquía que la víctima del acoso, por ejemplo la típica relación jefe Ä subordinada; puede darse además, entre personas que ocupan una misma posición, por ejemplo compañeros y compañeras de trabajo, por parte de desconocidos que asedian en la calle, por familiares, amigos, o antiguas parejas sexuales. CONSECUENCIAS El acoso sexual puede ocasionar baja productividad en el trabajo, dificultad en el desempeño del mismo, y la creación de un ambiente tenso y hostil, que afecta la salud de la persona.  Asimismo, provoca situaciones de presión, estrés, tensión nerviosa, irritabilidad, ansiedad, las cuales pueden dar lugar a un estado de depresión y otros problemas médicos tales como jaquecas, trastornos cutáneos y problemas digestivos. ¿Sabías que...?Cuestionan causa de infertilidad masculinaUn estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine, señala que la tasa de concentración de espermatozoides no es el único factor a tomar en cuenta para determinar la infertilidad masculina.  Según la investigación realizada por el centro médico de la Universidad de Rochester (Nueva York, este), existen varias causas que conducen a la infertilidad, entre ellas el tamaño y la morfología de los espermatozoides. Esta afirmación, contradice los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que no tiene en cuenta lo anterior al hablar de infertilidad.  Los investigadores examinaron la calidad del esperma de unos 1500 hombres en Estados Unidos y compararon con métodos modernos de análisis, la calidad del esperma de los hombres fértiles e infértiles, señala la publicación.  Este es el primer estudio de este tipo. Los precedentes se limitaban a comparar la calidad del esperma en los hombres bajo tratamiento de fertilidad.   Pregunte sin penaR.G: Tengo 25 años y mi pareja 23. Ninguno de los dos ha tenido relaciones con otras personas, pero últimamente ha surgido la duda de que podamos mantenernos fieles para siempre debido a que casi no tenemos experiencia.  Si la vida sexual que llevan es satisfactoria no hay razón para buscar fuera de ella otras "experiencias". Lo mejor es que exploren nuevas fuentes de placer y pasión en esa relación tan bonita que tienen. Cultiven el amor, compartan su tiempo y no olviden que la promiscuidad, favorece el contagio de infecciones de transmisión sexual.  M.M: Mi situación es muy difícil. Llevo casi un año casado con mi esposa y no hemos podido tener relaciones con penetración porque ella dice que le duele, cierra las piernas y la entrada de la vagina se vuelve muy rígida. Me han dicho que puede ser vaginismo. Quisiera saber qué podemos hacer y a qué especialista debemos acudir.  Les recomiendo consultar un ginecólogo para que diagnostique si el problema es orgánico o sicológico. En dependencia del tipo de disfunción sexual que su pareja tenga, él mismo los remitirá a un terapeuta sexual que puede ser un psicólogo, psiquiatra o sexólogo, especializado en el tema, para que puedan superar realmente esa dificultad.  Es importante que acudan cuanto antes, mientras más tiempo demoren, las posibilidades de que el trastorno se agrave serán cada vez mayores.  J.G: ¿Es posible tratar la eyaculación precoz sin recurrir a un médico?  Sí, pero no es recomendable, debido a que este problema se produce generalmente por causas sicológicas o porque el individuo desconoce algunas técnicas que le permiten controlarla.  Existen ejercicios que permiten controlar la eyaculación precoz, pero por lo general el aprendizaje de ellos es solo efectivo cuando son enseñados al paciente por un especialista. Maltrato invisible Por Aracelys Bedevia SantoyoMañana se celebrará en todo el mundo el Día de la no violencia contra la mujer, que este año está dedicado a la violencia sexual. Una de las formas menos estudiadas, es la que ocurre entre la pareja. JR conversa con Ileana Artiles, especialista del Centro Nacional de Educación Sexual.  En realidad hace falta UN GRAN BESO, envolvente y cálido, para mejorar y humanizar este mundo de valores...SIEMPRE ERECTOS que, como no miran para arriba, creen que son el punto más alto.  María Luisa Lerer.  Atrapadas por los patrones sociales que asignan roles diferentes a hombres y mujeres, muchas parejas se ven envueltas en situaciones de violencia sexual. Este fenómeno, que aparece cuando uno de los dos exige tener relaciones sexuales aunque el otro no lo desee, es poco conocido porque como la pareja constituye el vínculo más íntimo y privado del ser humano, la mayoría lo oculta por temor a sentirse invadido, desde lo externo, con criterios, opiniones y consejos. Sin embargo, es tan frecuente como el maltrato físico o psicológico, el abuso sexual a menores, el acoso y la violación por parte de un sujeto ajeno a nuestra vida sexual.  También, la educación que recibimos, basada fundamentalmente en patrones sexistas, hace que muchas personas ni siquiera se percaten de la presencia de este tipo de violencia en sus relaciones de pareja.  "Aunque algunos hombres pueden ser las víctimas; por ejemplo, cuando, ante su indisposición para hacer el coito, la mujer lo acusa de haberse satisfecho previamente con otra, las más afectadas son las mujeres: el poder, sea simbólico o real, está en manos de ellos", asegura Ileana Artiles, especialista del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).  "Algunos hombres, desde `su función social’ sienten que tienen que hacer su papel de `macho’ y centran toda su atención en una erección de pene, por lo que al llegar a la relación íntima, solo piensan en su satisfacción y no les preocupa en qué condiciones ni cómo se siente su compañera.  "A veces la mujer está agotada y dice que no lo desea, pero como el hombre se lo exige, accede a tener relaciones sexuales. Muchas ni siquiera son capaces de comunicárselo a su compañero, porque piensan que si lo hacen él la abandonará o creerá que dejó de quererlo.  "En ambos casos ocurre violencia sexual, se manifiesta y no se dan cuenta porque pasa a ser cotidiano. También existen hombres que lo exigen y si su pareja se niega, la obligan por medio de la fuerza", señala la especialista.  Otro ejemplo muy común es el de la llamada prueba de amor que algunos adolescentes varones demandan a sus novias. "A esa edad, una muchacha siempre cree que ha encontrado su príncipe azul, y ante la exigencia de que tenga relaciones coitales por primera vez, accede, porque él la manipula. Pero, como en ese momento lo hace sin desearlo, e incluso, sin estar preparada para ello, está siendo violentada, aunque no lo parezca.  Igualmente, el asedio en momentos inoportunos e indeseados; las burlas respecto a la sexualidad de la mujer, que incluyen críticas acerca del cuerpo o la forma de hacer el amor; las acusaciones de infidelidad constantes y sin motivos e ignorar o negar los sentimientos y necesidades sexuales de ellas, así como sus preferencias sexuales, son también manifestaciones de abuso sexual, destaca Artiles.  Entre otras formas de violencia la especialista incluye las solicitudes de sexo sin manifestaciones de cariño; la demanda de relaciones coitales después de maltratos físicos; la introducción de objetos en el cuerpo de la mujer que le ocasionen dolor; el obligarla a hacer algo en la relación que ella no desea, pero a él le proporciona placer; y forzarla al intercambio sexual con otros hombres por intereses comerciales. CAUSAS  Un gran número de personas asocia la práctica de la violencia a hogares con pocos ingresos ecónomicos, bajo nivel cultural y a individuos con trastornos siquiátricos, de personalidad, o con problemas de conducta. También se piensa que el alcohol provoca manifestaciones de este tipo. Sin embargo, los estudios realizados acerca del tema han demostrado que estos eventos, pueden ser desencadenantes, pero no son la causa.  Entre los principales factores que condicionan la aparición del fenómeno, se encuentran la exhibición de películas y programas cargados de violencia, los sitios pornográficos en Internet, que exponen el sexo de manera cruda, y la crianza en un hogar, donde uno de los miembros ejerce agresión sobre otro, "porque la violencia es un comportamiento aprendido a partir de los mensajes negativos que el individuo recibe", asegura la especialista.  Influye además, la educación sexista, basada en desigualdades, donde los varones son educados para la fuerza, la violencia y en muchos casos desarrollan poco las habilidades de comunicación. ATRAPADAS POR EL CICLOEn opinión de Ileana Artiles, algunas mujeres soportan durante años este tipo de maltrato porque caen en el ciclo de la violencia: "El hombre las agrede, después se arrepiente, pide perdón y promete que no va a pasar nunca más. Se reconcilian y al cabo del tiempo la escena se repite indefinidamente.  "Además, muchas de ellas tienen nociones muy negativas de su propio valor personal (graves problemas de autoestima), y piensan que la culpa es suya, o que si se separan no va a encontrar pareja nunca más. También creen que si lo hacen, sus esposos las van a matar. Por otra parte, alimentan la posibilidad de que este cambie.  "Otras consideran que si hacen una denuncia a la policía no va a dar resultado, tienen niños pequeños y piensan que la presencia del padre es importante de cualquier modo. Además, cuando enfrentan problemas monetarios, temen que con la separación la situación económica empeore.".  En algunos casos, el problema de dividir los bienes materiales adquiridos, principalmente la vivienda, obliga a permanecer en situaciones de esta índole, de las que nadie puede salir sin la ayuda de un especialista.  "Vivimos en una confrontación entre conservadurismo y modernidad, entre un feminismo que surge a contracorriente y un antifeminismo cada vez más abierto. Esta lucha envuelve dos paradigmas: el patriarcal, que ya no se manifiesta como en un principio, y la gestación de un orden de géneros que se propone desconstruir el patriarcado y crear una sociedad habitada por humanos y humanas", reflexiona la entrevistada.  ¿Sabías que...?Cuba será sede del XVI Congreso Mundial de SexologíaCon el lema "Sexología y desarrollo: Del discurso a la acción", sexólogos de todas las regiones del planeta y especialistas vinculados al tratamiento de la sexualidad humana, acudirán dentro de dos años al Palacio de Convenciones de La Habana, para participar en el XVI Congreso Mundial de Sexología.  El encuentro, que se celebrará por primera vez en Cuba del 10 al 14 de marzo del 2003, tiene como principal objetivo compartir conocimientos, experiencias y preocupaciones acerca de la comprensión de la sexualidad y el tratamiento de los problemas sexuales.  Según informó esta semana Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual, se abordarán temas como educación de la sexualidad, maternidad y paternidad, ética y bioética, familia y sexualidad, religión, comercialización del sexo, erotismo. Discutirán también acerca de las disfunciones sexuales, los diferentes tipos de orientación sexual, y de alarmas mundiales como el incremento de las infecciones de transmisión sexual, el SIDA y la violencia. Pregunte sin penaR.E: En varias ocasiones mi novio me ha dicho que cuando hace el sexo conmigo, tiene deseos de hacerlo al mismo tiempo con otra mujer, en la misma cama. Me preguntó si yo estaría de acuerdo en realizarlo de esa forma, pero no le he dado respuesta...  Según los sexólogos*, esta modalidad siempre ha existido, al menos en las fantasías, lo que tal vez ahora las personas lo expresan más porque existe una mayor tolerancia.  Moral es lo que la sociedad admite e inmoral lo que censura y ese modo de vivir la sexualidad no es aceptado y es bastante criticado, porque el amor y las relaciones sexuales es un asunto de dos, no de tres.  Por otra parte, aunque el tipo de relación que lleven es heterosexual, compartir el objeto sexual con otra persona del mismo sexo, implica de alguna manera la presencia de sentimientos de homosexualidad.  No obstante, como forma parte de las fantasías sexuales, este comportamiento no siempre determina la orientación sexual.  Debes analizar con mucha calma si realmente lo deseas, o si la duda surge ante el temor a decepcionar a tu pareja. En el sexo, cualquier decisión irresponsable o en contra de la voluntad, puede dañar la integridad física y sicológica de al menos uno de los miembros de la pareja.  Además, uno nunca debe asumir determinados comportamientos sexuales solo por "experimentar", porque las relaciones de pareja son mucho más que hacer el coito y proporcionarse caricias. Por encima de todo debe existir amor y este sentimiento exige exclusividad. De lo contrario, la experiencia puede ser muy amarga y dejar profundas huellas difíciles de borrar.  *JR consultó a Leonardo Chacón, sexólogo del Centro Nacional de Prevención de I TS-SIDA.

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