Memorias de cuerpo y alma

Todas las personas sueñan con descubrir un día su pareja ideal, ese ser encantado de quien se enamorarán profundamente y con quien vivirán una experiencia única, tanto en el plano espiritual como en la intimidad

Autor:

Mileyda Menéndez Dávila

Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única. Jorge Luis Borges

Sin importar la edad, todas las personas sueñan con descubrir un día su pareja ideal, ese ser encantado de quien se enamorarán profundamente y con quien vivirán una experiencia única, tanto en el plano espiritual como en la intimidad.

Pero lograr una pareja sexualmente plena no es don que se herede ni habilidad que fluya de inmediato. No bastan para alcanzar la Luna ni las buenas intenciones ni supuestos éxitos pasados, y mucho menos lecturas científicas o de otro tipo acumuladas.

Quien aspire a lo máximo en el terreno erótico no debe llegar como sabio al cuerpo de la otra persona, sino como humilde explorador de su sensualidad, como aprendiz de sus olores y sabores, de la textura de su piel en reposo y del matiz de sus respuestas cuando le acarician, así sea con la mirada.

La plenitud exige disposición para recibir caricias sin remilgos ni condicionamientos, y también para colmar las fantasías ajenas. No se aspira a la cima sin tantear las laderas de la montaña, como tampoco puede nadie aventurarse en las honduras de otro ser sin demostrarle día a día una prudente complicidad para adaptarse a sus necesidades, e incluso despertarle otras nuevas.

Por eso toda pareja debe ser, en esencia, un espacio de confianza, un ambiente donde no hace falta forzar las apariencias ni esconder defectos o ventajas por miedo a sentirnos incómodamente vulnerables, expuestos al abandono, la comparación y el ridículo.

Solo que, en materia de sexo, nadie nace sabiendo… como nadie olvida lo aprendido en relaciones anteriores. Fingir maestría o castidad para no herir susceptibilidades perjudica el desempeño de ambos y mata de raíz un árbol que prometía ser muy poderoso.

De lo pasado, presente

Cada historia de amor trae sus propios retos y exige un lenguaje único, pero el cuerpo tiene su memoria, así que lo más inteligente es aprovechar el caudal de experiencias anteriores para enriquecer el nuevo vínculo, y agradecer, más que repudiar, a quienes desbrozaron el camino de una agradable compañía.

Si luego de una relación larga e intensa se hace difícil explorar otros rumbos con el corazón ligero, es porque la lealtad de los sentidos es más constante que la fidelidad acordada en el plano social, y mientras nos sentimos impregnados de la presencia de quien tanto quisimos resulta difícil abrirse a nuevas aventuras.

Mucha gente en ese caso trata de recuperar su autoestima acudiendo a personas que quedaron atrás, alguien ya superado emocionalmente, de quien no temen cuestionamientos como amantes ni exigencias para la cotidianidad. Si esa persona acepta no hay nada que objetar, pero no es recomendable revolver cenizas de una hoguera que no está totalmente apagada ni arrastrar en una crisis de autoconfianza a quien ya eligió un presente restaurador.

Si el amor terminó, la opción más honesta es abordar a alguien totalmente nuevo, pero a veces dilatamos ese momento por temor a que los viejos hábitos de alcoba nos paralicen y terminemos luciendo poco diestros en el amor. Esa es una duda natural en el proceso de duelo que genera toda relación perdida. Lo importante es respetar los tiempos para sanar heridas, y cuando se decida retomar el curso de la vida sexual hay que apelar a la honestidad y hablar sobre las expectativas de ambos hacia el acto amoroso.

Depende de la madurez de ambos, y de cuán al tanto han estado de esas historias previas, que el diálogo transcurra antes o después de iniciar relaciones. Lo que no está bien es prometerse que empezarán de cero, porque siempre quedan huellas, modos de hacer y de entregarse, rutinas a las que no tiene sentido renunciar si el cuerpo sabe cuánto le funcionan y tarde o temprano las demandará como algo necesario y placentero.

La magia está en saber incorporarlas a la nueva relación sin herir sentimientos, sin alardear de los recursos aprendidos con tal o más cual amante y, sobre todo, sin dudar de la autenticidad de las caricias recibidas o las sensaciones que despertamos en la otra persona. Lo mejor es tantear el camino con flexibilidad, ceder y probar, seducir con novedosos abordajes, ajustarnos a sus gustos e invitar a compartir también sus fantasías y experiencias de un modo que no resulte incómodo para ninguno de los dos.

Tampoco hay que avergonzarse de los resabios heredados o los placeres que antes nos negamos y ahora aprendemos a incorporar: siempre hay tiempo para deconstruir prejuicios y levantar sobre sus ruinas conocimientos nuevos. Un proverbio chino dice que el maestro aparece cuando el alumno está listo, y en el sexo esa verdad funciona en ambas direcciones.

Las trabas para comprender el erotismo y experimentarlo sin culpa son reminiscencias culturales del oscurantismo, una etapa en la que la pureza espiritual se asoció a la negación del placer con la intención de refinar la sexualidad humana, aunque en la vida real nos devolvía al plano básico de la reproducción de la especie.

Afortunadamente la modernidad se propuso rescatar paradigmas de otras civilizaciones menos cerradas en estos asuntos, y poco a poco se derrumban los muros que niegan al conocimiento erótico su carácter de tesoro cultural.

Esto no significa que a mayor número de parejas se aprenda más, sino que cada quien debe lograr autenticidad en esa búsqueda de la sensualidad propia y vivir tan intensamente como lo crea propicio, sin descuidar el compromiso de proteger las emociones tanto como al cuerpo, porque el alma también tiene memoria.

Hoy puede ser un gran día…

Para Ernestico, un constructor de aviones de Florida, Camagüey, que responde las preguntas con más interrogantes, son las frases de hoy:

• Alumbra el día de mañana con el de hoy. Elizabeth Barrett Browing

• Amar no es ocupar el lugar de nadie, es crear un lugar que nadie pueda ocupar.

• Antes de iniciar la labor de cambiar al mundo, da tres vueltas por tu propia casa. Proverbio chino

• Aquel que duda y no investiga, no solo se convierte en infeliz, sino que puede llegar a ser injusto. Pascal

• Así como la violencia es síntoma de debilidad, la injusticia que la acompaña es producto de la soberbia. Manuel Gálvez

• Cambia la percepción y cambiarás la reacción. Anthony de Mello

Encuentros

Gracias a Jorge y Betsy por hacernos cómplices de sus primeros pasos. No crean eso de que la distancia enfría las relaciones: algunas parejas aprenden a acariciarse con centenares de kilómetros de por medio.

El Cine Club Diferente regresa este martes 20 a la sala capitalina 23 y 12, a las 8:00 p.m., con la película Detrás del candelabro, que trata de la vida del pianista estadounidense Liberace. Por su parte, el proyecto juvenil Fresa y Chocolate llega también el martes 20 a la comunidad Buena Vista, en Playa, y el jueves 22 a La Corea, en San Miguel del Padrón.

La bienvenida hoy para Alberto, etetricf@transnet.cu; lisbet31@correodecuba.cu; maikel.sanchez@nauta.cu;  lenox@tsp.cu y dayana@sd.biocubafarma.cu.

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