Pregunte sin pena

Autor:

Mariela Rodríguez Méndez

E.L.: Soy profesional. Convivo con un hombre alegre y muy seguro de sí mismo, que es el amor de mi vida. Por suerte soy correspondida. Pero a mi pesar, la relación pasa momentos duros debido a mis problemas de autoestima e inseguridades. Soy muy «acomplejada», pues siempre me deprimo porque no me gusta mi cuerpo, ni como luzco. He hecho ejercicios y dietas por montones, pero nunca estoy conforme. Realmente es más grande y complicado todo lo que pasa, pero por el momento quisiera alguna orientación. Tengo 24 años.

Detente a mirar aquello que se escapa de tu mirada, perceptible para tu novio y posiblemente para otras personas. La imagen siempre es parcial, filtra o desestima determinados aspectos. Generalmente intentamos construirla de un modo edificante, que aleje la angustia.

Lo peculiar en ti es que focalizas en tu cuerpo lo que como bien sospechas va más allá de este y tu control. De ser así, no habrá dieta, cirugía, ejercicios, vestuario u otro cambio que te satisfaga.

Con todas tus cualidades (buenas y malas) has logrado que alguien te ame con alegría y seguridad; has alcanzado una formación profesional, tanto como consigues edificar un hogar independiente. Aun así, no te liberas del peso de la mirada acusadora ante la cual nunca eres suficientemente buena.

Por eso me parece esencial continuar esta reflexión hasta llegar a desentrañar lo que te pasa y así emprender los cambios que precises. No ceses hasta poder ver en el espejo una imagen más aceptada y perdonada por ti, siendo tal como eres. No temas consultar un profesional.

Mariela Rodríguez Méndez, máster en Psicología Clínica y psicoanalista

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