Nada nos marca para siempre

Autor:

Mariela Rodríguez Méndez

L.D.: Hace meses estoy valorando la posibilidad de asistir a una consulta de sexología, pero no sé cómo. Hace un año quedé embarazada de mi antigua relación, quien me abandonó cuando se enteró que debía interrumpir el embarazo por malformaciones congénitas. La pérdida de mi bebé me trastornó por completo y hasta hoy no he vuelto a ser la misma de antes. Ahora tengo una pareja que me quiere mucho y sabe lo que me sucedió, pero no logro disfrutar el sexo como antes. No sé si aquel episodio de mi vida habrá cambiado para siempre mi forma de responder al acto sexual. Me preocupa que pasa el tiempo y no noto mejorías.

No tiene que resignarse al malestar. Puede dirigirse a su área de salud para que la atienda el psicólogo de su comunidad. En caso de precisarlo, podrían derivarla a los servicios de sexología más cercanos.

Usted se está preguntando por el significado de su dificultad para el disfrute sexual con su pareja. Considera que tal vez la pérdida de su embarazo, asociada al abandono de su pareja, guarde alguna relación. No se puede determinar a priori la significación de ese síntoma. Por ello, le sugerimos conversar sobre lo sucedido hasta vislumbrar qué le sucede y qué hacer.

La disfunción sexual con su pareja podría vincularse o no con la repercusión subjetiva de aquella experiencia. Nada nos marca para siempre: depende de las significaciones que le demos. No deje pasar más el tiempo y busque ayuda especializada cuanto antes para analizar los dos asuntos.

Mariela Rodríguez Méndez, Master en Psicología Clínica, Psicoanalista

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