Ciro Bianchi Ross

Ciro Bianchi Ross

Lectura

Cómo murió José Martí (III y final)

13 de Marzo del 2010 21:46:51 CDT

Con el regreso de su ayudante, ya con el permiso del coronel Ximénez de Sandoval para desenterrar el cadáver, comenzó el doctor Pablo de Valencia la exhumación de los restos del Apóstol. Antes se había confiado a un carpintero de la zona la confección del ataúd —costó ocho pesos— donde se depositarían los despojos para su traslado a Santiago de Cuba. Eran las 5:30 de la tarde del 23 de mayo cuando el médico cubano comenzó su tarea. El cuerpo de Martí, que había muerto el 19 a mediodía, se hallaba en estado avanzado de descomposición, lo que impediría un embalsamamiento completo.

Cómo murió José Martí (II)

6 de Marzo del 2010 22:41:18 CDT

Martí es impactado por tres disparos. Una bala le penetró por el pecho, al nivel del puño del esternón, que quedó fracturado; otra, que le entró por el cuello, le destrozó, en su trayectoria de salida, el lado izquierdo del labio superior, y otra más lo alcanzó en un muslo. Su acompañante, el subteniente Ángel de la Guardia, que queda atrapado bajo su caballo herido, pudo librarse del peso de la bestia y atrincherarse detrás del fustete caído para batirse desde esa posición con el adversario, escondido en el yerbazal, pero no consigue rescatar el cuerpo del Delegado del Partido Revolucionario Cubano. Con el paso lento que le permite su caballo herido retorna De la Guardia a los suyos y casi al mismo tiempo vuelve, tinto en sangre, Baconao, el caballo del Apóstol. El Generalísimo Máximo Gómez, desesperado por la infausta noticia, se lanza, prácticamente solo, al lugar del suceso a fin de recobrar a Martí, vivo o muerto. Tanto se arriesga el Jefe del Ejército Libertador que en un informe inicial sobre el combate el coronel Ximénez de Sandoval, jefe de la columna española, reporta su nombre entre las bajas contrarias.

Cómo murió José Martí (I)

27 de Febrero del 2010 20:37:39 CDT

El primer monumento que se erigió a la memoria de José Martí fue iniciativa de Máximo Gómez en plena guerra por la independencia. Era el 9 de agosto de 1896 y el General en Jefe del Ejército Libertador, al frente de más de 300 mambises, entre los que figuraban el mayor general Calixto García y otros altos oficiales insurrectos, volvió por segunda vez al lugar donde 15 meses antes había ocurrido la muerte del Apóstol y dejó el vestigio de la visita.

Monumentos

20 de Febrero del 2010 19:54:56 CDT

Hace un par de semanas el autor de esta página recibió una propuesta singular. Habana Radio, la emisora de la Oficina del Historiador de la Ciudad, lo invitaba a participar, en el antiguo Colegio de Belén, en Luz y Compostela, en la parte vieja de la ciudad, en un encuentro con sordos y personas con problemas auditivos que son atendidos por dicha Oficina. Como se trata de un sector de la población vetado, por su discapacidad, de seguir su programación, Habana Radio, en encuentros periódicos, trata de acercarles la información que por otros canales no pueden allegarse o se les dificulta. Son reuniones mensuales en las que un especialista responde, con un técnico en el lenguaje de las señas por medio, a aquellas inquietudes e interrogantes que, a través de sus líderes o responsables, el auditorio planteó de antemano a la radiodifusora.

Hablar por hablar

13 de Febrero del 2010 22:52:50 CDT

No son pocos los que insisten en repetir que las condiciones innatas de Ernesto Lecuona para el piano eran casi sobrenaturales. Maurice Ravel, que lo escuchó tocar en una ocasión, comentó que lo que había oído era más que piano, y un crítico tan puntilloso como Adolfo Salazar lo calificó como un ejecutante perfecto.

El Gobierno autonómico

6 de Febrero del 2010 21:29:46 CDT

Tarde, muy tarde, tardísimo concedió España la autonomía a Cuba. La «solución» que, dice el historiador Oscar Loyola, hubiera sido medianamente viable hasta el 24 de febrero de 1895, quedó marginada del panorama de la Isla al comenzar ese día la Guerra de Independencia, que promovía un cambio social abrupto y definitivo. En 1898, tras tres años de lucha en la manigua, la alternativa histórica se movía, precisa Loyola, entre el mantenimiento del régimen colonial y la creación de un Estado nacional sin cortapisas. La autonomía vendría solo a apuntalar los restos cada vez más desmantelados del régimen vigente a fin de asegurarle una lentísima evolución. Por eso la combatieron por igual los independentistas que los españoles más integristas y recalcitrantes. Los primeros, porque no garantizaba su sueño de una Cuba libre. Los segundos, porque veían en el tímido accionar de los autonomistas la antesala de la independencia y la pérdida del control que hasta ese momento ejercían sobre la Capitanía General y en la situación de la Colonia.

El general José Maceo y la música

30 de Enero del 2010 21:51:26 CDT

Participó en más de 500 combates y recibió 19 heridas de guerra. Estuvo en las tres guerras y sobresalió también por su sentido de la disciplina. Secundó la Protesta de Baraguá e inició la Guerra Chiquita en el sur de Oriente. Padeció las cárceles españolas y, al fugarse de estas por segunda vez, sufrió toda suerte de privaciones en el largo periplo de dos años que lo llevó a Argelia, Francia, Estados Unidos y Jamaica antes de que pudiera viajar a Panamá a fin de reencontrarse con su hermano. Ya en Cuba, al iniciarse la Revolución del 95, quedó aislado de su grupo y vivió una verdadera odisea antes de encontrarse con un pequeño destacamento mambí. Por la impetuosidad en sus cargas contra el enemigo y su valor a toda prueba mereció el sobrenombre de El León de Oriente.

Una ayuda olvidada

23 de Enero del 2010 22:40:51 CDT

Cuba tuvo importancia decisiva en la independencia de las Trece Colonias norteamericanas. George Washington pudo enfrentar y vencer a los ingleses en Yorktown, en la costa de Virginia, gracias al dinero que recibió desde la Isla y al concurso que le prestaron tropas habaneras y haitianas. Es una ayuda de la que apenas se habla. En dicho sitio no hay siquiera una tarja que la recuerde y nada se dice acerca de esta en una voluminosa Reseña de la historia de los Estados Unidos preparada por el Departamento de Estado de Washington y que obsequian con largueza embajadas y consulados norteamericanos en el mundo. Gracias al esfuerzo de los cubanos, Inglaterra fue desplazada, al mismo tiempo, de muchos de los enclaves determinantes que hasta entonces ocupó en el Caribe, con lo que quedó lavada la afrenta de 1762, cuando tropas británicas se apoderaron de La Habana. Fue la primera vez que los naturales de Cuba salieron de su tierra para pelear por la independencia de otro país. Un papel protagónico tuvo en esa hazaña el venezolano Francisco de Miranda, precursor de la independencia latinoamericana.

Escándalos

16 de Enero del 2010 20:53:47 CDT

Cuenta Álvaro de la Iglesia en sus Tradiciones cubanas que allá por 1745 paseaba por la calles de La Habana el capitán don Diego de Hinojosa, perteneciente al regimiento de Almanza que había venido desde México a reforzar la guarnición de la capital con motivo de la guerra entre España y Gran Bretaña. Pretendía descender de una linajuda familia castellana, pero al parecer solo contaba el capitán con sus propios adornos para afianzar sus méritos. Era un hombre apuesto y el vistoso uniforme de dragones que lucía aumentaba la atracción que ejercía su persona.

Fiesta en La Habana colonial

9 de Enero del 2010 20:34:00 CDT

Uno de los actos sociales más sonados de La Habana colonial fue la fiesta que los condes de Fernandina ofrecieron en honor de la infanta Eulalia de Borbón, hermana del rey Alfonso XII, de España, y de su marido, el infante Antonio de Orleans, a su paso por esta capital en 1893. Una noche inolvidable que reunió a toda la nobleza y a todas las bellezas de la época. Los caballeros lucían en el pecho las placas de las órdenes caballerescas, los collares y las bandas honoríficas, y las damas llevaban en el peinado la corona de su título. Esa suntuosa recepción, al decir de viejos cronistas, fue solo comparable con el soberbio baile de trajes auspiciado 30 años antes por el capitán general Francisco Serrano y su esposa, la trinitaria Conchita Borrell, en el Palacio de la Plaza de Armas, y el baile que se celebró en honor del príncipe Alejo, hijo del zar de Rusia, a bordo del buque de guerra Gerona, en la rada habanera.

Callejero

2 de Enero del 2010 20:13:54 CDT

Una sonada reyerta ocurrió una tarde de 1895 en la bodega propiedad de Blanco y Alonso, sita en la calle Lamparilla esquina a Bernaza. Una batalla en la que el cubano Lico Lores se batió a botellazos con dos tenientes del Ejército español y el dependiente del establecimiento, enamorados los cuatro de una muchacha de la vecindad que presenciaba la pelea desde el balcón de su casa.

Frases de la vida

27 de Diciembre del 2009 1:52:37 CDT

Hay expresiones que surgen y quedan para todos los tiempos. No hablo de frases comunes; de ese reiterado, digamos, «No somos nada», que escuchamos invariablemente en todos los velorios, ni de aquel «Estaba escrito», que se esgrime a modo de conformidad. No aludo tampoco a los refranes, dichos sentenciosos que encierran siempre una sabiduría y generan enseñanza.

En garrote vil

19 de Diciembre del 2009 20:39:50 CDT

A la calle Bernaza se le llamó el camino de la horca porque conducía a donde estaba instalada esa máquina de muerte, en lo que luego fue la Plaza de las Ursulinas, hasta que en 1810 la trasladaron para la explanada de la Punta. Después de 1832 la horca fue sustituida por el garrote.

Obispo

12 de Diciembre del 2009 20:49:38 CDT

A finales del siglo XIX, todas las mañanas, hacia las 8:00, unos 200 voluntarios formaban frente al hotel Pasaje, donde se halla la sala Kid Chocolate, en el Paseo del Prado, y marchaban luego por la calle Obispo hacia el mar. Era la tropa que ese día prestaría servicio de guardia en el Palacio de los Capitales Generales, el del Segundo Cabo, el castillo de La Fuerza, el Banco Español y otras dependencias militares y civiles de la Colonia. La banda de música, con aires marciales y redoble de tambores, precedía al batallón, aunque no era raro que dejara escuchar algún pasacalle alegre y chulesco, jacarandoso.

Tiempo de cólera

5 de Diciembre del 2009 22:48:59 CDT

Dijimos la semana anterior que en La Habana del siglo XIX, siempre que se detectaba en una casa una enfermedad contagiosa, se colocaba en la puerta una banderita roja, pero que esa bandera era amarilla si lo que se diagnosticaba era una viruela. En esa época las epidemias eran casi permanentes en la capital, y el cólera mataba a uno de cada dos enfermos. Sin ir muy lejos, la epidemia de cólera de comienzos de 1833 le pasó la cuenta a más de 12 000 personas, la tercera parte de los habaneros de entonces.