Estados Unidos trata de callar a Posada Carriles

El objetivo es excluir todo tipo de «evidencia, testimonio, preguntas o argumentos» sobre la relación del connotado terrorista con la CIA

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
28 de Abril del 2007 1:34:27 CDT

 La fiscalía de los Estados Unidos presentó este viernes una moción ante la Corte Federal de El Paso (Texas), para excluir todo tipo de «evidencia, testimonio, preguntas o argumentos» sobre la relación de Luis Posada Carriles con la CIA.

El documento, firmado por los fiscales John W. Van Lonkhuyzen y Paul Ahern, de la división de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia, afirma que la relación del terrorista con la CIA «está a punto de terminar en 1976».

La moción somete también ante la Corte un documento desclasificado, supuestamente firmado por Luis Posada Carriles el 13 de febrero de 1976, en el cual él promete no divulgar secreto alguno relacionado con la agencia de inteligencia.

El representante legal de Venezuela para la extradición de Posada Carriles, José Pertierra, dijo por vía telefónica a Cubadebate que «estos documentos presentados por la fiscalía confirman lo que hemos dicho desde el principio: que el terrorista es un hombre de la CIA y que el gobierno de los Estados Unidos está muy preocupado por los secretos que él estaría dispuesto a divulgar».

Añadió Pertierra que «ese es el meollo del asunto, y la razón principal por la cual la Casa Blanca lo protege y no quiere darle curso a la solicitud de extradición presentada por Venezuela. Es evidente que no quieren que el tema del terrorismo aparezca de ninguna manera en este proceso judicial, porque el camino de los vínculos de Posada con la CIA conduce directamente a la complicidad de varios presidentes norteamericanos con los actos terroristas de este individuo».

Luis Posada Carriles, en libertad condicional en Miami después de pagar una fianza de 250 000 dólares, debe presentarse el 11 de mayo próximo ante la Corte de El Paso, para responder a cargos por mentir a Inmigración y portar un pasaporte falso. Posada tiene un juicio pendiente en Venezuela por la voladura de un avión civil que costó la vida a 73 personas en 1976.

En la moción que publicó anoche el archivo electrónico del sistema de cortes federales (conocido por sus siglas en inglés PACER), la fiscalía también le informa al tribunal que en 1993 la CIA hizo una advertencia a Luis Posada Carriles, aunque no dice cuál.

Argumenta que la relación de Posada con la CIA es irrelevante en un caso donde se le juzga básicamente por cargos de mentiroso, y también, que de acuerdo con el documento que firmó en 1976 que se suscribe a la Sección 5 del Acta de Procedimientos para la Información Clasificada, «tiene prohibido» hacer declaraciones sobre sus vínculos con la Agencia.

Los fiscales citan una trascripción de la audiencia para otorgar fianza, que tuvo lugar en El Paso el 3 de abril y que no había sido divulgada anteriormente. Allí los abogados de la defensa dicen ante la Corte que Posada Carriles «había trabajado para la CIA por 30 años y que recibió de la Agencia numerosos nombres y pasaportes falsos como parte de su trabajo».

En esa trascripción los abogados aseguran que «la CIA anteriormente proveyó al Sr. Posada Carriles falsos pasaportes por 25 años después de ese incidente (en 1976) y que la CIA y el gobierno de EE.UU. usó a Posada Carriles».

En la moción el representante del gobierno cita esa trascripción para advertirle a la Corte que Posada piensa usar en El Paso su relación con la CIA como argumento durante su juicio el 11 de mayo.

Añade que permitir que Posada divulgue información o sus actividades para la CIA «violaría el contrato de no divulgar secretos», «violaría las leyes de contraespionaje» y «pudiera ser dañino a la seguridad nacional de los Estados Unidos».

También aparece en PACER un documento titulado «Sumario desclasificado de la relación de Luis Clemente Posada Carriles con la CIA», que no está fechado y dice que el terrorista inició su relación con la Agencia en 1961 «durante los preparativos de la invasión de Bahía de Cochinos».

También, que era un «contratista pagado» de la Agencia desde 1965 hasta 1974, y que en 1974 y 1976 tuvo «contacto intermitente» con la CIA, principalmente para «resolver asuntos financieros».

Durante esos años (1974 a 1976), Posada «ocasionalmente le proporcionaba información no solicitada a la CIA, incluyendo detalles sobre una amenaza de bombas contra un avión que volaría en junio de 1976 de Panamá a La Habana. Esa información fue inmediatamente diseminada por la CIA a las agencias de inteligencia, policíacas y de Relaciones Exteriores».

Añade que la CIA tuvo otro contacto con Posada en 1993, «cuando le comunicó anónimamente por teléfono que había una amenaza contra su vida». (Tomado de Cubadebate)

del autor

en esta sección